En un nuevo mensaje televisivo, Kaddafi advirtió que seguirá peleando contra los sublevados en Libia

Al cumplirse ayer el 42º aniversario de la «Revolución Verde» que encabezó Muammar Kaddafi en 1969, el oculto coronel emitió un nuevo mensaje desde la clandestinidad en el que advirtió que las tribus libias que le son leales están armadas y no se rendirán ante los sublevados.

El discurso de audio de diez minutos fue emitido por el nuevo canal Al Rai, con base en Damasco, que ya emitió varias declaraciones de Kaddafi y de sus hijos, desde que la televisión estatal libia fue tomada por la insurgencia cuando asaltaron Trípoli, hace diez días.

La pantalla mostraba un mensaje indicando «emisión de prueba» mientras Kaddafi pronunciaba su discurso de audio. Entretanto, en la cinta que se deslizaba por el sector inferior de la pantalla se leía «especializado en la resistencia», informó la agencia ANSA.

El mensaje de audio se conoció luego de que los insurrectos, que controlan la mayor parte del país, extendieron una semana más un ultimátum para una rendición sin combates de Sirte, la ciudad natal del líder libio.

Los insubordinados buscan a Kaddafi desde que forzaron su huida y paso a la clandestinidad, el 20 de agosto, al tomar Trípoli, la capital de Libia, luego de tres días de combates y de una ofensiva apoyada por ataques aéreos de la OTAN.

«No nos rendiremos de nuevo. No somos mujeres. Seguiremos peleando», dijo Kaddafi en su mensaje, emitido por el canal Al-Rai TV.

El mensaje del coronel coincide con el 42º aniversario del golpe de Estado que derrocó al rey Idris el 1 de septiembre de 1969, del que participó Kaddafi como un capitán nasserista de apenas 27 años de edad, y que lo erigió jefe del Estado Mayor y presidente del Consejo de la Revolución.

La situación en Libia, potenciada por la ola de revueltas en países vecinos conocida como la «Primavera Arabe», el decisivo apoyo que la OTAN entregó a los insurrectos, y la participación de contingentes islámicos radicalizados, configuran en estos instantes un escenario radicalmente diferente para el líder libio.

Tras abandonar su residencia en Trípoli y permanecer inhallable por casi dos semanas, el miércoles, varias agencias internacionales informaron que Kaddafi intentó negociar su ingreso a Argelia desde la ciudad fronteriza libia de Ghadamès, donde habría estado con su familia. El gobierno argelino desmintió ayer esas versiones y los rebeldes sostienen que el coronel y su hijo y aparente heredero, Saif al Islam, se ocultan en la localidad de Bani Walid.

Los insurrectos, respaldados por la OTAN, avanzan desde hace días hacia Sirte, 400 kilómetros al este de Trípoli, y hacia otras dos ciudades a las que definen como bastiones kaddafistas: Bani Walid, 140 kilómetros al sudeste de la capital, y Sabha, en el desértico Fezzán, al sur del país, informó DPA.

Los levantados habían dado de plazo hasta el sábado para la rendición de las tres ciudades, pero ayer extendieron el ultimátum otros siete días, según informó un vocero del Consejo Nacional de Transición, el órgano de conducción política de los insurgentes.

«Les damos una semana más. Sirte no es un objetivo tan estratégico para justificar la rapidez», dijo el portavoz de los rebeldes en la oriental ciudad libia de Bengazi, Mohammed Zawawi.

El ultimátum fue prorrogado porque el Consejo, según el portavoz, quiere «dar tiempo para que progresen las negociaciones.

Preferimos obligarlos a rendirse cortando las provisiones de agua y electricidad», informó la agencia de noticias ANSA.

Se trata de medidas drásticas que afectan directamente a la población civil, en pleno verano sahariano y en un área desértica de grandes arenales. Sirte controla las conexiones terrestres entre las dos grandes ciudades de Bengazí, al Este, donde los insurrectos carecen de oposición visible, y Trípoli, al Oeste, que acaba de caer bajo su control aunque el mismo no es completo.

Fuentes partidarias del gobierno libio, como Mathaba.net y otras, afirmaban recientemente que los sublevados habían establecido un férreo cerrojo de retenes en torno a Sirte, impidiendo salir a los pobladores mientras la OTAN la saturaba con sus incursiones aéreas.

En su mensaje, Kaddafi llamó a sus partidarios a luchar «a sangre y fuego» y a «continuar combatiendo aunque no escuchen mi voz».

El líder libio dijo que las tribus de Sirte y Bani Walid están armadas y «no hay forma de que se rindan», informó la cadena CNN.

«La batalla será larga, y que arda Libia», agregó.

Saif al Islam llamó el miércoles a la resistencia en otro mensaje por Al- Rai TV, mientras que otro de los hijos del coronel, Al Saadi, intentó por su parte entregarse a los opositores, según los propios insurgentes.

noticias relacionadas