Humo y daño arterial en el fumador pasivo
Treinta minutos de exposición al humo de un cigarrillo ajeno bastan para que las arterias de nuestro organismo registren alteraciones en su funcionamiento. Lo afirma un especialista en el tema, el doctor Joaquín Barnoya. Algunos de los compuestos del humo de tabaco que dañan las arterias son la acroleína, el plomo, el cadmio, el benzo-a-pireno, y los hidrocarbonos aromáticos policíclicos.
