Vicente Forte, desde Lanús

Escribe Antonio J. González.

Nació en el año 1912 en Lanús, cuando ese territorio todavía pertenecía a Avellaneda, en un hogar humilde, de raigambre laboriosa. La vocación por el dibujo y la pintura le creció en edad temprana y a los veintitrés años comienza sus estudios en la Asociación de Estudiantes y Egresados de Bellas Artes en Buenos Aires. Vicente Forte rápidamente afirma su camino en las artes plásticas y aquel mismo año integra el Grupo Orion. Con amigos y colegas de ese grupo realiza sus primeras muestras, ya con fuerte carga surrealista en sus obras.

En los primeros años de la década del ’40 estudia grabado con Lino Eneas Spìlimbergo y composición plástica con Emilio Pettoruti. Al poco tiempo, realiza sus primeras exposiciones individuales en galerías porteñas y en la Agrupación Impulso en La Boca.

En Avellaneda se vincula rápidamente con la Asociación Gente de Arte que transitaba por sus primeros años institucionales. Por aquella época, los artistas plásticos de La Boca acompañaron solidariamente a sus amigos que trabajaban en nuestra ciudad, con las mismas ansias y sueños. Era común en las décadas del ’40 hasta del ’60 que en los actos de las instituciones de ambas orillas del Riachuelo se encontraran los artistas plásticos, los poetas y los músicos –entre ellos Forte- unidos, mancomunados y como puntales de un mismo proyecto: difundir y proyectar la obra de sus artistas.

Forte realiza viajes de estudios por Portugal, España, Italia y Francia. En 1951 forma parte de la agrupación XX Pintores y Escultores, junto a quienes realiza varias muestras entre 1952 y 1957. En 1951 gana el Primer Premio del Salón Anual de Acuarelistas, Pastelistas y Grabadores. En 1952, obtiene el Tercer Premio de Dibujo en el Salón Nacional y al año siguiente el Primer Premio en el Salón de Santa Fe.

En 1954 es invitado a la II Bienal de La Habana, Cuba y además realiza una muestra individual en Schramms Gallery de Florida, Estados Unidos.

Su obra se instala con toda su potencia y creatividad en el movimiento artístico del país. En 1962 ofrece una charla en Gente de Arte sobre el tema “Pintores del Riachuelo”, reconocido entonces como un ameno e inteligente expositor de los temas artísticos y fundamentalmente pictóricos.
“Su” Lanús –ya para entonces funcionando como municipio con autonomía- seguía vibrando en su vida. Sus raíces –como fue característica de la mayoría de los artistas contemporáneos- estaban en los suburbios de la Gran Metrópolis. Y allí, humildemente, tal como vivió siempre, murió en noviembre de 1980. Para entonces una obra suya, donada por el autor, lucía en la sede de la Asociación Gente de Arte.
Su obra permanece con la vigencia de los grandes artistas plásticos argentinos en museos y galerías del país y el extranjero. Al decir de José León Pagano, era un “refinado colorista y compositor sensible que practicó una pintura proclive a la abstracción de poéticos acentos “.

ajgpaloma@gmail.com

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