Se fugó un preso que estaba condenado a 30 años mientras era llevado al Hospital Durand

Un hombre condenado el mes pasado a 30 años de prisión, por ser jefe de una banda de secuestradores, se fugó hoy cuando era trasladado hacia el Hospital Durand del barrio porteño de Caballito, informaron fuentes judiciales.

Se trata de Hernán Javier Prola (32), quien había sido autorizado por el Tribunal Oral en lo Criminal 16 para ser llevado a ese centro asistencial, desde el Complejo Penitenciario II de Marcos Paz, para efectuarse estudios, y sobre quien ahora pesa una orden de captura de la que están alertadas las fuerzas de seguridad.

El Ministerio de Seguridad de la Nación informó a Télam que ordenó a sus cuatro fuerzas, Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Policía de Seguridad Aeroportuaria, la captura de Prola y cursó la notificación de la misma a la Dirección Nacional de Migraciones y a las Policías provinciales.

El prófugo y otros tres cómplices fueron condenados el 28 de septiembre a penas de entre 24 y 32 años de prisión por cuatro secuestros extorsivos, entre ellos el de uno de los dueños del local “Etiquet”, de venta y alquiler de smokings y trajes de fiesta, cuyo hermano también fue capturado cuando fue a pagar el rescate.

Los voceros explicaron a Télam que un móvil del Servicio Penitenciario Federal (SPF) salió esta mañana desde la cárcel con el detenido, conocido como “Javier Lorenzo”, “Javi” u “Ojitos”.

Durante el extenso recorrido hasta la Capital Federal el preso logró fugar en un lugar aún no determinado.

A raíz del hecho, se informó de la situación al TOC 16, que ordenó la inmediata captura del prófugo, cuya último domicilio era en la localidad de Lomas del Mirador, en el partido de La Matanza, donde supuestamente se dedicaba a vender autos.

La presidenta del tribunal oral, María Cristina Bértola, solicitó a Télam la difusión de la fotografía de Prola y remarcó que al SPF “se le había ordenado tomar máximas precauciones de seguridad” con este detenido.

Es que el 28 de septiembre, Prola fue condenado a 27 años de prisión por ser considerado jefe u organizador de una banda que se dedicaba a cometer secuestros extorsivos y exprés en la Capital Federal y el conurbano bonaerense.

A Prola se lo halló culpable de “robo agravado por su comisión con arma de fuego en concurso real con secuestro extorsivo agravado por la intervención de tres o más personas, en concurso real con asociación ilícita”.

En tres de los casos, la banda logró cobrar el dinero solicitado en los secuestros.

Prola ya tenía una condena anterior de tres años de prisión en suspenso dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal 6, por lo que se le revocó la condicionalidad y se le dictó una pena única de 30 años de cárcel.

Bértola remarcó que “la peligrosidad del nombrado, puesta de manifiesto no sólo en los hechos que se estimaran probados, sino por la circunstancia de que víctimas y testigos fueron amenazados previo al debate y durante su transcurso por tratarse de una banda con prófugos que actuaba tanto en Capital Federal como en provincia de Buenos Aires”.

Por la fuga, se abrió una causa en el juzgado correccional 7, interinamente a cargo de Raúl García, quien deberá determinar la responsabilidad de los efectivos del SPF en el hecho.

La banda que lideraba Javier Prola fue condenada a penas de entre 24 y 32 años de prisión por cuatro secuestros extorsivos, entre ellos el del dueño del local “Etiquet”, de venta y alquiler de smokings y trajes de fiesta.

Los condenados habían sido detenidos el año pasado luego de una investigación realizada por la División Antisecuestros de la Policía Federal, que recopiló información analizando cruces telefónicos y realizó seguimientos y monitoreos de autos y personas.

Uno de los casos atribuidos a la banda ocurrió el 12 de abril de 2011, cuando una pareja de novios fue asaltada en el barrio porteño de Saavedra y llevada cautiva en su auto durante dos horas para recorrer cajeros automáticos.

Otro de los hechos cometidos por los mismos delincuentes sucedió el 13 de abril, un día después, cuando un comerciante fue secuestrado en la Costanera Norte, se lo llevaron cautivo hasta su negocio de Barrio Norte para robar, y luego pidieron un rescate a uno de sus hermanos, quien también fue capturado cuando fue a pagar.

Otros de los hechos cometidos por la organización ocurrió el 28 de mayo, cuando asaltaron una casa de la localidad bonaerense de Virrey del Pino, en el partido de La Matanza, donde golpearon a una familia y les robaron dinero y objetos de valor.

Otras víctimas fueron dos policías de civil que salieron con su auto y la banda también los secuestró.

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