Los festejos de San Valentín impulsaron las ventas 6,5%

Los festejos por San Valentín registaron una movilización récord en 2011 y las ventas en los comercios minoristas crecieron 6,5% respecto a igual fecha del año pasado, señalaron hoy fuentes empresarias.

«La suba es importante considerando que el año pasado la fecha cayó un día domingo, cuando hay más tiempo para celebrar», informó un relevamiento de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

El informe afirmó que festejar el Día de los Enamorados es un fenómeno que crece año tras año en la Argentina y por eso el impacto sobre las ventas «es cada vez mayor”.

Pero una característica de San Valentín 2011 fue que el movimiento se extendió con mucha intensidad y entusiasmo a todo el país, en ciudades pequeñas, medianas y grandes, y que participaron en ella parejas de todas las edades, convirtiéndose en un evento que ya no es exclusivo de los jóvenes, indicó.

Dentro de los rubros tradicionales de regalos, lideraron las ventas Bombones y Golosinas, Flores y Plantas, Joyerías y Regalerías, Indumentaria, lencería y ropa interior y Restaurantes.

Mientras que de las rarezas, se destacaron las reservas de cenas en veleros, cruceros románticos, paseos en globos para los más osados, día de spa, geles y sales hidratantes.

No faltaron quienes aprovecharon las vacaciones para escaparse a un hotel de categoría o a una estancia a pasar una jornada de campo.

Hubo mucha oferta en Internet, donde numerosas webs ofrecieron descuentos de hasta 50% o 2×1 en regalos como comidas, desayunos a domicilio o limpiezas de cutis, si la compra se realizaba online.

Asimismo, más comercios lanzaron este año líneas de productos especiales para San Valentín, lo que se notó sobre todo en joyerías, donde abundaron diseños muy originales, y en lencerías y bombonerías, donde se ofrecieron productos de distintas formas, colores y con inscripciones románticas.

El informe también destaca que un factor que impulsa la venta son las campañas de marketing, la promoción y la difusión masiva del Día de los Enamorados en medios gráficos, radios, televisión o sitios web, que invitan y entusiasman al público a festejar.

En relación a las “cenas románticas”, la socióloga especializada en prensa gastronómica, Carola Chaparo, señaló a Télam que este año hubo un 20% más de reservas.

“En Argentina hace unos nueve años que el festejo de San Valentín fue creciendo hasta tomar dimensiones de celebración adoptada y local, como está sucediendo con otras fechas como San Patricio y Halloween”, indicó Chaparo.

Y agregó que festejar este día con una comida “si bien es un signo bien argentino responde a una tendencia de la especia humana, que celebra, como en el cortejo de cualquier especie, a su enamorado con alguna ofrenda alimenticia”.

Los restaurantes también realizaron menús especiales para la fecha que variaron entre preparar exquisiteces con ingredientes típicos de sus cocinas e incorporar a sus platos los ingredientes identificados como “afrodisíacos”.

La socióloga describió que “la imposición de la festividad a través de los medios hizo que se popularice la idea del regalo al compañero para esa fecha, con lo que hasta los novios más humildes se intercambian algo”.

Hasta hace unos veinte años, en Argentina se celebraba el Día de los Enamorados el 21 de septiembre, junto a la llegada de la primavera.

Pero a partir de la década de los `90 se comenzó a tomar la tradición que se celebraba en Estados Unidos desde principios del siglo XVII.

Fue en 1840 cuando Esther Howland envió las primeras tarjetas de San Valentín a sus parientes y conocidos, lo que a partir de allí se hizo costumbre.

Hoy en Nueva York el Día de los Enamorados transcurre entre exóticos restaurantes y considerables gastos: sólo en regalos, el promedio es de 100 dólares por persona y se envían más mensajes por celular que en Navidad o Acción de Gracias.

También desde lo simbólico la celebración sigue vigente: unas catorce parejas se casaron hoy en lo alto del mítico rascacielos Empire State.

Las parejas son las ganadoras de un concurso en el que el premio al que optaban tras presentar sus historias de amor era una boda en el piso 86 del famoso rascacielos.

Aunque San Valentín fue instituido por la Iglesia como patrono de los enamorados hace más de mil quinientos años, en 1969 el mismo Concilio II lo eliminó del santoral y de todo patronazgo, bajo la sospecha de que su existencia fue un cuento para eliminar dioses y antiguas festividades paganas.

La historia contaba que en la Roma Imperial, vivió un sacerdote católico conocido como Valentín, quien celebraba casamientos secretos entre los soldados que cuidaban las fronteras y sus doncellas.

Como los recién casados se negaban a alejarse, Claudio dispuso en el año 270 la prohibición del matrimonio bajo pena de muerte.

Al enterarse de la acción de Valentín, el emperador lo sentenció a tres penas sucesivas: azotes, piedras y finalmente, la decapitación que se llevó adelante el 14 de febrero de 271.

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