La ligereza en el tratamiento de la información, el desconocimiento de los temas que abordan y la falta de rigor profesional que abunda en los medios de comunicación actuales, volvieron a hacerse evidentes en estos días.
Diarios nacionales, programas de TV y publicaciones digitales difundieron profusamente la noticia (¿?) del «descubrimiento» de un cruce subfluvial bajo el Riachuelo, un hecho sobre el cual La Ciudad había informado con claridad y precisión el 12 de agosto de 1988 (foto), hace apenas 24 años, en un completo informe realizado por el historiador Edgardo Cascante, quien aún conserva los planos del túnel.
Quizás la novedad haya sido el reacondicionamento del túnel, lo cual no deja de ser un hecho auspicioso.
Pero de ningún modo fue un descubrimiento, como repitieron hasta el hartazgo los periodistas (¿?). Una muestra más de la desinformación que son capaces de generar los medios en la era de las comunicaciones.
