La atención, proceso psíquico que permite captar información

Escribe: Lic. Andrea Fabiana Varela Seivane.

La atención es un proceso a través del cual se utilizan de manera ordenada determinadas estrategias para poder captar la información del medio que nos rodea, la información de uno mismo y la información de los otros. En cualquier proceso atencional, es necesario disponer de una habilidad para poder focalizar el tiempo suficiente la información, o bien para poder cambiar de manera adecuada el foco de la atención.

El proceso de la atención, además requiere la posibilidad del estado de conciencia, es necesario un estado de conciencia, como estado de vigilia para que se puedan poner en marcha los procesos de la atención, y es necesario también que los procesos de la atención estén presentes para que por un lado, la conciencia se vaya construyendo, y por otro lado la conciencia pueda disponer de una forma personal de mundo.

La atención, en tanto que relacionada con la percepción, es la que permite seleccionar y dar determinadas jerarquías a los estímulos que se perciben, y junto a este proceso se une la motivación, que es la que va permitiendo la disposición para elegir determinadas estrategias y orientarlas de acuerdo a la estructuras de pensamiento y la actividades que se relacionan con el impulso de la voluntad, condicionando la capacidad para tener una actitud eficiente o una actitud no eficiente frente a la resolución de los problemas. La atención como proceso complejo, interactúa con otros procesos psíquicos, y por lo tanto, lejos de estar ajena a estos otros procesos psíquicos, como la memoria, la afectividad, la motivación, etc., es condicionada por ellos.

Al ser la atención un proceso donde todos los procesos psíquicos están condicionados entre sí, es sumamente necesario ser cauteloso y cuidadoso al momento de evaluar el proceso de la atención, por ejemplo, si un paciente muestra dificultad para evocar situaciones acaecidas recientemente, hay que tener en cuenta diversas variables, ya que puede ser una alteración de la memoria, o bien puede ser que lo que se presenta fallando es la posibilidad de focalizar la atención en esas situaciones, ya sea por alteraciones funcionales o lesiones que afectan al sistema nervioso central, o por condicionamientos que dependen de su singular estructura psíquica, es por eso que además de la observación clínica del paciente, existen también instrumentos estandarizados, test, que permiten evaluar la atención y la concentración.

Cuando existen alteraciones cualitativas de la atención, siempre remiten a síndromes de la atención claramente identificados, algunos de ellos tienen precisos criterios diagnósticos, como por ejemplo, los casos de déficit atencional, que generalmente están acompañados por hiperactividad, donde lo patológico aparece trascendiendo la atención y pone de manifiesto la actividad psicomotriz como relevante y los trastornos de aprendizaje y conducta, o por ejemplo, en los casos denominados síndrome del niño sobreenfocado, donde la dificultad reside en la imposibilidad de fluctuar el foco de la atención de acuerdo a los requerimientos del medio, centrando la atención sólo en sus necesidades. Otro aspecto importante a tener en cuenta, es que los déficits de la atención, también acompañan a otros cuadros clínicos en los que la atención, si bien no es la alteración predominante, está significativamente alterada, como por ejemplo, en los casos de los trastornos profundos del desarrollo, en las oligofrenias profundas o en los cuadros demenciales, donde estas alteraciones marcan el compromiso del sistema nervioso central.

También existen alteraciones cuantitativas de la atención, el aumento de la focalización de la atención, que aparece en cuadros maníacos y delirantes, la disminución del foco atencional, que es propia de cuadros depresivos, retardo metal y la demencia, la falta de habilidad para focalizar la información que proviene del medio, como en los estados de coma, o el aumento del estado de alerta y la disminución del estado de la atención, como en los cuadros de excitación psicomotriz.

Siendo la atención un proceso altamente complejo, donde la participación conjunta de otros procesos psíquicos tales como la memoria, la afectividad, la motivación, son fundamentales, podemos concluir que todo proceso humano, es un proceso que depende de las diferentes esferas de la vida, lo biológico, lo psicológico y lo social.

Licenciada en Psicología
Andrea Fabiana Varela Seivane
MN 34156
Consultas al 4205-0549 155-143-6241

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