Feroz incendio en un depósito de San Martín

Casi 50 dotaciones de bomberos combatieron ayer un incendio en una fábrica de reciclaje de neumáticos, en el partido bonaerense de San Martín, donde cuatro efectivos debieron ser hospitalizados por principio de asfixia

El comandante Mario Oyarzo, del cuerpo de bomberos de San Miguel, informó a la prensa que alrededor de las 15 el fuego había sido “circunscripto” pero no dominado.

El incendio comenzó este mediodía en una fábrica ubicada al costado del camino del Buen Ayre, entre las localidades de Villa Ballester y José León Suárez, en el noroeste del conurbano.

“Se trata de un predio de 350 metros cuadrados por cuatro de alto, cubierto de cubiertas que son utilizadas para hacer molienda para las canchas sintéticas”, explicó a la prensa José Gómez, jefe regional de Defensa Civil.

Gómez contó que dentro del predio hay un galpón, del que se evacuaron unos tanques de oxígeno y dos máquinas para hacer la molienda.

“No había empleados al momento (de iniciado el incendio). Sólo dos guardias se seguridad que fueron evacuados”, señaló.

A raíz de la gravedad del incendio, cerca de las 14 ya trabajaban en el lugar unas 30 dotaciones de bomberos de los cuarteles de San Martín, Villa Ballester, Tres de Febrero, San Miguel, Tigre, Pilar y Hurlingham.

Gómez indicó que también se pidió la colaboración de camiones cisternas de todos los cuarteles del norte y sur del conurbano bonaerense, la presencia de Policía Ecológica y la realización de un estudio de impacto ambiental.

Por su parte, el comandante general de los Bomberos de San Miguel dijo a la prensa que el fuego fue circunscripto a un sector en forma de “L”.

“Son unos cien metros de largo por sesenta de ancho. Hay cuatro frentes de ataque y tratamos de evitar que el fuego ingrese al galpón donde está la maquinaria”, indicó.

Según Ferrari, “dos frentes cubrieron el galpón y los otros dos los extremos del fuego” y agregó: “Lo único que podemos hacer es contenerlo porque por la temperatura, que es de más de 800 y 1.000 grados, no podemos acercarnos a menos de treinta metros”.

El jefe de bomberos precisó que el trabajo era “bastante difícil” porque “las pilas son muy altas y el agua sólo puede apagar las cubiertas que están por encima, por lo que el fuego se desarrolla por abajo”.

“El otro problema es que no hay mucha cantidad de agua en la zona, por ende, los camiones tienen que ir hasta más de diez o quince kilómetros a buscarla”, añadió.

Ferrari agregó que, además, “hay camiones que están refrigerando los pastos secos y árboles y hacen que el fuego no se propague hacia afuera, donde hay una fábrica de ladrillos que trabaja con arcilla”.

El jefe de bomberos sostuvo que llevará “muchas horas” apagar el incendio pero que “lo único tóxico por el momento es la nube de humo que, por suerte, se eleva por el viento y no afectó a las casa del lugar”.

A raíz de las altas columnas de humo tuvieron que trasladar a cuatro bomberos con principio de asfixia al Hospital Fleming de San Martín, mientras que otros fueron asistidos en ambulancias municipales que se establecieron en el lugar.

De hecho, la nube de humo de puede divisar desde el sur del conurbano y la Capital Federal.

Por su parte Daniel Russo, jefe de Defensa Civil porteño, dijo a la prensa que se contactó el Servicio Meteorológico Nacional para conocer el desplazamiento de los vientos.

“Los vientos, durante varias horas, van a seguir siendo del cuadrante noroeste, así que pensamos que no va a afectar a la ciudad”, explicó Russo a la prensa.

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