Faeta: Una empresa multifamiliar que lidera el mercado de la esterilización

Fundada en 1949 por Serra, Grossi y Antuña, Faeta se convirtió en una empresa de renombre entre los proveedores de equipos para centros de salud y laboratorios. Hoy, con la tercera generación de las tres familias trabajando en la planta de Vicente López 1364 de Avellaneda, continúa creciendo con los valores de aquellos tres pioneros.

“Nuestra especialidad son equipos para esterilización destinados a hospitales, clínicas, sanatorios y distintos centros de salud, como así también algunas industrias”, comenzó explicándole a La Ciudad uno de sus responsables, Horacio Serra.

 

En Faeta se fabrica todo lo que tenga que ver con los servicios de esterilización que se utilizan en todos los centros hospitalarios, en cualquiera de sus tres variantes: a seco, vapor y óxido de etileno.

 

En ese sentido, Serra comentó que, por ejemplo, “los equipos de esterilización a vapor, en general, son las centrales, después hacemos las de óxido de etileno y las estufas a seco que se utilizan por lo general mucho más en las pequeñas clínicas”.

 

En cuanto a los equipos que comercializan, se encuentran las centrales, donde “se puede esterilizar de todo, textiles, gomas, instrumental y hasta líquidos, en cambio la estufa está más acotada a instrumental”, sostuvo Serra.

 

A modo de complemento, Faeta fabrica estufas de cultivo y baño maría para los laboratorios, como así también equipos de anatomía patológica, es decir cámaras frigoríficas mortuorias y mesas de autopsia, y lavadoras ultrasónicas de instrumental quirúrgico.

 

Si bien esto último poco tiene que ver son esterilización, rubro en el que Faeta se hizo líder, les permite brindar un servicio más completo al perfil de cliente que los elige.

 

“Si bien no es algo de esterilización, para nosotros es un complemento porque le vendemos a las empresas constructoras que hacen hospitales -remarcó Horacio Serra- como es equipamiento fijo, les brindamos la posibilidad de comprar en un solo centro de responsabilidad lo que tendrían que comprar en dos o tres fábricas”.

 

Comprar todos los equipos en Faeta no solo le facilita al cliente el hecho de contar con un solo centro de responsabilidad, también le aporta un servicio posventa de primera calidad.

Además de la garantía de un año que se otorga con toda compra, el cliente sabe que, por más que pasen los años, siempre hay una solución porque el equipo está íntegramente fabricado por Faeta.
“Hacemos servicio técnico a todos los productos de nuestra marca. Acá se atienden hasta estufas de hace treinta años, siempre que sean nuestras”, aseguró Serra.

En Faeta se concreta todo el proceso productivo. Como bien explican sus responsables, “acá entra la chapa y sale el producto terminado, se hace todo, corte, pintura, estampado, armado, control de calidad, todo”.

Por otra parte, para los grandes equipos, que requieren una instalación adecuada, Faeta envía a sus técnicos para que se ocupen de ello.

Consultado sobre la calidad de sus productos, Horacio Serra puso especial énfasis en destacarla, ya que cuenta con el visado de la ANMAT. “Hace poco tuvimos una inspección de buenas prácticas de fabricación, en todos los procesos. Todos los productos están registrados y certificados”, recalcó.

 

Una historia que los avala
Faeta nació en 1949 en un pequeño local alquilado en Colón 262, cerquita de la cancha de Racing, hasta que dos años después pudo comprar su sede propia en Vicente López 1364, donde echó raíces.

Tal es así, que tres generaciones de Serra, Grassi y Antuña siguen la tradición familiar convirtiendo a Faeta en una empresa “multifamiliar”, que se ve reflejado en la cordialidad y el buen trato.

Ese espíritu de familia también se ve plasmado en la planta de empleados. Por lo general es un plantel estable, que perdura con los años y que incluso ya hay hijos de varios trabadores que se sumaron a Faeta.

“La verdad que es un orgullo presidir Faeta -dijo Horacio Serra- porque el fin de uno, como lo fue el de mi padre y sus socios, es la continuidad”.

“La mejor presentación para mostrar quiénes somos, como argumento de venta, decimos tres cosas fundamentales en una Argentina díscola como la que supimos conseguir: desde 1949, prácticamente en el mismo lugar, con el mismo nombre y haciendo lo mismo”, sentenció Horacio Serra.

 

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