Etchecopar abandonó el hospital y pidió que recen por su hijo

El conductor radial Angel «Baby» Etchecopar fue dado de alta del Hospital Central de San Isidro y pidió a todos que recen por su hijo, quien se encuentra en terapia intensiva desde hace nueve días, tras ser baleado durante un asalto a su casa de ese partido bonaerense.

El conductor radial Angel «Baby» Etchecopar fue dado de alta hoy del Hospital Central de San Isidro y pidió a todos que recen por su hijo, quien se encuentra en terapia intensiva desde hace nueve días, tras ser baleado durante un asalto a su casa de ese partido bonaerense.

En tanto, el último detenido por el hecho se negó a declarar ante el fiscal de la causa y seguirá preso, mientras que mañana la Justicia resolverá la situación procesal del adolescente que fue apresado herido en un hospital, informaron fuentes judiciales.

«Baby» se retiró esta mañana del hospital de San Isidro en una silla de ruedas tras una reciente intervención quirúrgica en su pierna izquierda, lesionada por uno de los balazos disparados por delincuentes durante el asalto.

En la puerta del centro asistencial, el conductor radial agradeció entre lágrimas a los médicos «que en este momento están salvándole la vida a Federico (su hijo)».

«Ustedes saben la tragedia que hemos vivido mi familia y yo. No tengo más que palabras de agradecimiento, en primer lugar para la gente que en este momento está salvándole la vida a mi hijo de nuevo, en otra operación», expresó «Baby» acongojado.

Luego, agradeció al personal del hospital, al que calificó de «maravilloso», al intendente de San Isidro, Gustavo Posse, y a todas las personas que se acercaron o llamaron a la radio para interesarse sobre su estado de salud y darle apoyo.

«Nosotros, los que trabajamos en los medios, vivimos dando noticias de esta desgracia de la inseguridad, siempre pensamos que le pasa a otros, pero nunca pensamos que nos puede pasar a nosotros, y cuando te pasa a vos no tenés idea…», sostuvo.

Finalmente, «Baby» agradeció a los colegas de todos los medios de comunicación por el respeto con el que difundieron el suceso.
Antes de romper en llanto y concluir sus declaraciones a la prensa, el conductor radial dijo: «Lo único que quiero decir, y no voy a hablar más, es que le pidan a todos los que escuchen que recen por Federico».

Por su parte, Horacio Barreto (27), quien fue detenido anoche en villa Melo de Vicente López, se negó esta tarde a declarar ante el fiscal Andrés Zárate, quien le imputa los delitos de «doble tentativa de homicidio criminis causa, robo calificado, privación ilegal de la libertad y portación ilegal de armas».

Según la acusación del fiscal, Barreto es el ladrón que escapó ileso de la casa de Etchecopar y quien manejaba el Ford Galaxy con el que la banda interceptó al hijo de «Baby» y su novia.

Tras el asalto, ese auto, que pertenece a la novia de Barreto, quedó abandonado en la puerta de la casa de Etchecopar y por ello el propio acusado fue a la comisaría de Billinghurst a hacer una falsa denuncia de robo, aunque su pareja lo delató.

Por el hecho también se encuentra detenido un adolescente de 17 años que horas después del hecho apareció baleado en el Hospital Thompson de San Martín, donde continúa alojado.

De acuerdo a la investigación de la fiscalía, este chico es el delincuente que luego del tiroteo escapó herido de la casa de Etchecopar junto al cómplice que resultó ileso y sería Barreto.

«Baby» y su hijo Federico, de 24 años, resultaron heridos a balazos el 12 de marzo último al enfrentarse a tiros con tres delincuentes que entraron a robar a su casa de San Isidro.

Los asaltantes primero habían tomado como rehén al hijo del conductor y a su novia en la vía pública y luego se dirigieron con la pareja a la vivienda familiar del joven, donde redujeron a «Baby», a su esposa y a su hija embarazada.

En medio del asalto, y ante la violenta actitud de los delincuentes, «Baby» logró apoderarse de armas que guardaba en su habitación y se enfrentó a tiros con ellos.

Tras el tiroteo, un delincuente, Alejandro Ezequiel Morilla (24), cayó muerto en el lugar y los otros dos huyeron, mientras que «Baby» y su hijo fueron hospitalizados, el joven de gravedad.

Según el parte médico difundido ayer, Federico presenta buena evolución y le quitaron el respirador artificial, aunque sigue siendo un paciente en riesgo.

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