Estudiante de la Undav fabrica y dona prótesis para perros hechas con impresora 3D

Alejandro Colli es estudiante de Ingeniería en Informática.

Con tan solo 18 años, Alejandro Colli, estudiante de Ingeniería en Informática de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), tuvo un momento de inspiración. Luego de ver un video que circulaba por Twitter, aquello que le daba vueltas en la cabeza tomó forma. El objetivo estaba más que claro: ayudar a que perros amputados recuperaran la movilidad a partir de prótesis realizadas con una impresora 3D.
¿Qué es una impresora 3D? Es una máquina que tiene la capacidad de confeccionar réplicas de diseños tridimensionales, creando piezas o maquetas volumétricas. Alejandro contaba con dicha tecnología pero, aún así, el recorrido no sería nada fácil. Al principio las cosas no salían como él esperaba: “Empecé a investigar en Internet e hice una prótesis que fue espantosa. Luego, otra en la que no encajaban las piezas y otras tantas más que se rompían al hacer la articulación”. Pero no se rindió: “Nunca dejé de intentar hacerla. Soy un pibe que se da mucha maña; le hice algunas modificaciones al diseño para que quedara mejor hasta llegar a la prótesis que subí a mi cuenta y que funciona perfectamente”, contó Alejandro.
Las prótesis están hechas en PLA, un plástico biodegradable -derivado del maíz- que no genera picazón. “Se crean las piezas por separado y después se unen con tornillos y tuercas y se acolchona los lugares donde apoya el muñón con goma Eva o espuma”, explicó.
Alejandro, quien no deja de sorprenderse por la notable repercusión que genera su iniciativa, realiza las piezas a pedido y en forma totalmente gratuita. Oriundo de Lanús, dijo que la gente “es súper agradecida” y que, a su vez, buscan ayudarlo en su proyecto de distintas formas.
“Un perro sin una pata sufre problemas en la columna vertebral y en la extremidad contralateral a la amputada, entre otras enfermedades”, advirtió el estudiante de Ingeniería en Informática. Aquello fue lo que lo inspiró a emprender este camino y a plantearse conseguir una impresora aún más grande para aumentar el volumen y la dimensión de las prótesis.
Generosidad, proactividad y conocimiento puestos al servicio de una causa noble. Alejandro Colli, fiel a la impronta de la UNDAV, continúa su formación en ingeniería con la mirada siempre puesta en las necesidades de quienes lo rodean.
Fuente: Universidad
Nacional de Avellaneda

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