Embarazada baleada: el juez consideró que fue «homicidio» la muerte del bebé

El juez de Garantías platense César Melazo consideró ayer que fue un «homicidio» la muerte del bebé Isidro Buzali, ocurrida el jueves en La Plata, y agravó la carátula de la causa en la que se investiga el ataque que sufrió la madre del niño tras una «salidera» bancaria, informaron fuentes judiciales.

El magistrado hizo lugar al pedido del fiscal Marcelo Romero, quien consideró que la acción desplegada por los delincuentes «estuvo dirigida a matar a dos personas únicas, irrepetibles e independientes a fin de asegurar un delito».

«Está fuera de debate la posibilidad de que el accionar desplegado se halle inmerso en la figura del aborto», aseguró el fiscal, tras una discusión pública de juristas sobre qué figura legal se debía aplicar en este caso.

En tanto, Carlos Moreno (19), el último detenido por el caso, se negó a declarar esta noche, mientras que la Policía halló en una concesionaria del partido de La Matanza la camioneta Eco Esport negra a la que se subió el «marcador» del banco luego de observar el retiro de dinero por parte de la mujer.

El vehículo había sido dejado allí para la venta y se le tomó declaración al encargado del lugar, explicó el fiscal Romero.

Agregó que Carlos Burgos (18), sindicado como autor del disparo que hirió a Carolina, y las dos mujeres acusadas de «encubrimiento» pidieron declarar en la causa la semana próxima.

Por su parte, Carolina Píparo (36) continuaba internada «en estado crítico, pero estable» y los médicos «comenzaron a evaluar la posibilidad de retirarle el respirador» artificial, informó el director del hospital San Roque, de Gonnet, Daniel Angeleri.

El profesional dijo que aún Carolina no se enteró de la muerte de su bebé y que se evalúa en qué momento darle esa noticia. Esta tarde, se realizó la autopsia al cuerpo de Isidro, pero el resultado se conocerá el lunes, adelanto el fiscal.

En el pedido de cambio de carátula, al que accedió Télam, Romero hizo referencia a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Americana y la de los Derechos del Niño, que en su preámbulo establece que un menor «por su falta de madurez física y mental necesita protección y cuidados especiales, incluso la debida protección legal tanto antes como después del nacimiento».

Precisó, además, que el orden normativo interno «siempre tuteló el bien jurídico vida, del cual Isidro Buzali era titular y de la relación de disponibilidad del cual fue privado arbitrariamente».

«Isidro tenía vida, identidad, nombre, sexo, futuro, esperanza y familia, y a pesar de los procedimientos médicos que debió padecer, su ser era independiente», afirmó el fiscal.

Agregó que el embarazo de su madre se encontraba en término y ningún signo indicaba que su nacimiento, programado para los primeros días de esta semana, no fuera viable».

«Los imputados, en su aberrante accionar, quisieron y asumieron fríamente las consecuencias de cercenar la vida de Carolina y de Isidro: el segundo cometido fue consumado, mientras que su mamá se encuentra con pronóstico reservado y con riesgo de muerte», dijo.

Detalló que era «tan claro que Isidro tenía vida y era un ser independiente que uno de los co-imputados manifestó telefónicamente en una conversación con su madre: `Estoy re jugado, si esa criatura se muere yo quedo hasta las pelotas`», según surge de escuchas incorporadas a la causa.

«Estos trágicos acontecimientos nos colocan en las puertas de una discusión esencialmente jurídica, pero también filosófica y moral. El sentido común no puede estar ausente y tampoco el valor justicia», sostuvo Romero.

Al aceptar el pedido del fiscal, el expediente quedó calificado como «Robo doblemente calificado por haber sido perpetrado con el empleo de arma de fuego en lugar poblado y en banda, en concurso real con tentativa de homicidio triplemente calificado por alevosía, el concurso de dos o más personas y para asegurar los fines del delito precedente, en concurso ideal con homicidio triplemente agravado (por los mismos motivos de la tentativa)».

Isidro, de una semana de vida, falleció el jueves a las 13 en el Hospital San Roque de Gonnet, donde permanecía internado en terapia intensiva desde que nació tras una operación cesárea de urgencia cuando su madre fue baleada en una salidera bancaria.

El hecho comenzó el 28 de julio, cuando Carolina fue al banco Santander Río situado en 7 y 42 de La Plata a retirar 20.000 dólares para pagar parte de su primera vivienda y le dijeron que regresara al día siguiente porque no había fondos suficientes.

A la mujer y a su esposo les llamó la atención, pero al día siguiente Carolina volvió al banco con su madre y retiró 13.000 pesos y 10.000 dólares. Tras salir, fue en auto hacia su casa de Gonnet y fue atacada por dos delincuentes que la golpearon y le pegaron un tiro en la boca.

Por el hecho están detenidos desde el viernes pasado Burgos, Stella Maris Grizzia (28) y Jenifer López Leguina (19), a quienes se les secuestró dinero presuntamente del robo.

El fin de semana fue apresado Luciano Leonel Mario López (19), conductor y dueño de la moto, y Juan Manuel Calvimonte (24), presunto cerebro de la banda. Además, está identificado y con pedido de captura Miguel Angel Silva (42), supuesto «marcador» del banco, ya que en los videos se lo ve salir segundos antes que Píparo.

Según Romero, Silva «oficialmente no salió del país por ningún paso fronterizo» y es buscado por policías que trabajan en dos pistas simultáneas. El tesorero del banco, que fue quien actuó como cajero, fue notificado que fue «indicado como partícipe de un hecho delictuoso» por la propia víctima, por intermedio de sus familiares y sus abogados.

De esta manera, el empleado del banco tomó conocimiento de que está bajo investigación para que pueda ejercer su defensa y su abogado ya se presentó ante la fiscalía y accedió al expediente.

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