“Este acontecimiento forma parte de la gran historia de las dos naciones y de América latina”, sostuvo el Sumo Pontífice en un discurso leído en español en la Sala Clementina del Vaticano.
Además, Benedicto aseguró que la firma del Tratado de Paz y Amistad fue una “solución digna, razonable y ecuánime” que evitó el conflicto entre las dos naciones.
Asimismo, el Papa consideró que el tratado “está indisolublemente unido a la figura de Juan Pablo II” de quien dijo que estuvo “unido por sentimientos de afecto a las naciones en sintonía con su incansable labor como mensajero de las paz”.
Luego, el Papa impartió una “especial bendición apostólica” a las delegaciones argentinas y chilenas al recordar la mediación papal que evitó hace 25 años un conflicto militar entre ambos países.
“Como muestra de mi afecto imparto una especial bendición apostólica”, dijo.
