El “mítico” Club Paraná

Escribe Antonio J. González.

Ha sido una realidad, nada de mito ni misterio. El Club Paraná en Piñeyro se convirtió en una de las salas de baile popular de mayor notoriedad en los años 40, cuando todavía muchos de los músicos -que luego saltaron a la fama- hacían sus primeras experiencias y afilaban las tonalidades, climas y sonidos de sus orquestas. Según cuentan los vecinos, por testimonio propio o de sus padres o abuelos, el Club Paraná funcionada sobre la Avenida Rivadavia en un viejo galpón ahora ocupado por una actividad industrial y que no conserva en su fachada ningún signo ni señal de aquel pasado.

Sin embargo la leyenda está viva, porque los propios músicos se ocuparon de difundir ese maravilloso lugar que apasionaba a los conjuntos orquestales del tango y otros ritmos bailables de la época.

Uno de ellos fue el maestro Osvaldo Pugliese que proclamaba a todos los vientos que en los años del ’30 y el ‘40 “había comenzado en un modesto salón de baile del Club Paraná del barrio de Piñeyro, situado entonces en la calle Rivadavia, arteria por la cual transitaban los chirriantes tranvías abarrotados de obreros y obreras…”, según relata Jesús Mira en su libro “Fervor orillero”.

Un largo tiempo después, en 1994, Pugliese vuelve a Piñeyro en un homenaje que sus amigos de Avellaneda realizan en el Club Progresista. Era un emocionado retorno al barrio en donde comenzó su fama. Cuando llega al lugar –dice Mira- “…da unos pasos sobre la vereda de la institución, la cara se le ilumina…se detiene y lanza su primera pregunta: “¿Dónde estuvo ubicado el club Paraná?”. Claro, los tiempos habían sido implacables para el club de barrio que hizo historia en tiempos difíciles y convulsionados… Ya no estaba en su viejo salón…

“Hacia allí, maestro” le señala con el brazo izquierdo un asistente, “muy cerca de aquí”. Osvaldo mira la vieja y renovada calle Rivadavia. Se le nota su agudizada mirada, su cabeza está poblada de recuerdos…” No era para menos, habían transcurrido cerca de 60 años, Pugliese ya era una leyenda en la historia de la música popular argentina, luego de censuras y prohibiciones variadas.

Se refiere también a Pugliese el vecino Ubaldo Conde en un reportaje en “La voz de Piñeiro”: “Venía seguido al Club Paraná, porque tocaba típica y jazz. Acá Eduardo Rodríguez que era el presidente del club le dice: Mirá, Osvaldo, vos no tenés que tocar más jazz. Tenés que tocar tango nada más. El Club Paraná fue el primero que lo trajo, al igual que a Darienzo…”

Ese Club Paraná había tenido una corta pero rica experiencia de vida, con huellas indelebles en esta región. No solamente por este hecho puntual de Osvaldo Pugliese sino por similares historias relatadas por otros músicos y artistas que poblaron el escenario de la calle Rivadavia.

El Club dejó de funcionar en 1961 y hoy se conserva en pie aquel galpón donde sucedían los bailes históricos y su modesta casa de la calle San Luis N° 531. En esta sede -donde ahora funciona el Centro de Jubilados “Paraná”- se encuentra la biblioteca del club que llevaba el nombre del “Maestro Roque Ramírez” con un busto alusivo y la memoria que hace preguntas que todavía no encontraron respuestas. “¿Qué te pasó, club Paraná…?”

ajgpaloma@gmail.com

noticias relacionadas