El ministro Domínguez afirmó que «el Gobierno está a favor del campo y contra la cartelización»

El ministro de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez, aseguró que en diciembre próximo “no quedará un solo kilo sin vender” de la última cosecha de trigo, y destacó que “más de una vez me he expresado en contra del proceso de cartelización de las grandes multinacionales en la Argentina”.

En declaraciones a emisoras radiales porteñas, y en respuesta a críticas formuladas por dirigentes del sector, Domínguez señaló que el remanente de trigo en el presente asciende a unas 600 mil toneladas, por lo cual “no quedan muchas más toneladas para abrir” a la exportación.

El funcionario reiteró que al campo nunca le fue mejor que ahora y aclaró que las medidas políticas tomadas desde el Ejecutivo Nacional no van en contra de los productores sino que, por el contrario, “se trata de equiparar la ganancia entre grandes y pequeños”.

Domínguez dio precisiones además sobre la apertura de un nuevo saldo exportable en 450 mil toneladas que anunció ayer junto al ministro de Economía, Amado Boudou.

“Hay 12.800.000 toneladas declaradas ante la AFIP, y los productores tienen plazo hasta el 30 de agosto para hacer el total de la declaración”, dijo el ministro de Agricultura, Explicó luego que “7.100.000 toneladas es lo que se utiliza para el consumo interno, con lo cual estamos en el límite de saldo exportable”.

Domínguez indicó que en junio del año pasado se abrieron a la exportación 3 millones de toneladas como anticipo de cosecha, luego un millón en diciembre, otro enero y uno más de trigo baja proteínas.

De ese modo, sostuvo, la medida anunciada ayer no fue una sorpresa para los productores porque “el mercado sabía que se venía esta apertura de saldo exportable”.

El ministro añadió que “de un año para otro, lo que se llama carry de trigo, fue de 1.200.000 toneladas y hoy tendríamos para la próxima cosecha 800 mil”, de modo que “estamos en el límite disponible del total de trigo para este año”.

En esa línea, Domínguez rechazó a críticas sobre una supuesta falta de protección al campo y señaló que el objetivo del gobierno nacional es equiparar las posibilidades de negocios entre los grupos concentrados y los productores más pequeños.

“Hay un problema: la cartelización de las exportadoras en la Argentina. Tenemos que lograr que haya más presencia de movimientos cooperativos, mutuales, en el comercio y exportación de granos”, apuntó el funcionario.

Reconoció, en ese sentido, que “el desafío es darle la posibilidad a productores y empresarios nacionales participen en el comercio internacional de granos”.

Domínguez recordó luego que en enero pasado, “para que algunos productores no tengan que malvender se dispusieron créditos del Banco Nación a tasa cero, solamente contra garantía granaria, por un millón de toneladas, unos 850 millones de pesos”.

El ministro agregó que “a quienes aún no pudieron todavía vender le estamos prorrogando el plazo”.

Para graficar la importancia de la decisión, el titular de Agricultura precisó que “de 29 mil productores, son 2 mil los que tienen el 50% de la producción”.

“Lo que hemos hecho es tomar un recaudo para que los más afectados puedan tener los instrumentos de financiamiento y puedan retener, si quieren retener. Hoy quedan disponibles 2.900.000 toneladas para el mercado interno, que a razón de 500 mil toneladas que se consumen, en diciembre no queda más nada”, concluyó.

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