«Además tenemos otros quince chicos que están en carrera, que hace unos pocos días rindieron el examen regional y aspiran a clasificar a la instancia nacional», comentó el responsable del taller de Matemática del establecimiento, el Prof. Gabriel Estrany.
Previo al viaje a Centroamérica, Sidabra le comentó a La Ciudad que su expectativa es «traer algo para la Argentina, pero depende de la prueba que me toque y de cómo esté ese día».
En ese sentido, remarcó que en la Olimpíada hay un gran nivel de concursantes y que «está lo mejor de todo Sudámerica, Centroamérica, México, España y Portugal».
Por otra parte, cabe destacar que Leonel es egresado de Loreto, que está cursando el CBC para Económicas y que compite por su escuela por ser menor de 18 años.
«Tanto Leonel como Lucas de Amorin, Sofía Fernández, Rocío Romano y Lautaro Decara aprobaron el examen nacional el año pasado. Después, entre todos los que aprobaron, se hace la selección para los distintos certámenes», remarcó el Prof. Estrany.
Más allá de ser egresado, «matemáticamente» Sidabra es un producto genuino de Loreto, ya que se prepara para las Olimpíadas desde 2004 y compite desde 2005.
«Me empecé a preparar en el colegio desde los nueve años y en 2006 llegué por primera vez al nacional, al que después clasifiqué todos los años», detalló Sidabra.
Otro de los chicos que obtuvo buenos resultados este año es Lautaro Decara, quien consiguió la medalla de Plata en las Olimpiadas del Cono Sur realizadas en el Paraguay y la dorada en el «Urbano-Metropolitano» de Mar del Plata.
«Además quedó como suplente del equipo Iberoamericano que está ahora en Panamá y del Mundial que viajó a Colombia», informó Gabriel Estrany.
Consultado sobre su experiencia en la Olimpiadas del Cono Sur, Decara aseguró que «fue positiva porque además de competir tuvimos tiempo para conocer».
En lo estrictamente competitivo, Decara expresó que después del primer día no estaba muy confiado en conseguir la medalla de Plata. «En el segundo me fue bien pero pensaba que los peruanos y los brasileños me superaban», remarcó.
Lucas de Amorin es otro de los «surgidos» del taller de Matemática del Loreto, quien pese a estar en tercer año ya compite entre los más grandes con resultados satisfactorios.
«Él quedó como primer suplente para la Olimpiada del Cono Sur, en el que los cuatro que fueron eran de quinto, y sacó una mención en el selectivo para el mundial», explicó Gabriel Estrany.
«Lo que más me gustó es ir a entrenar casi todos los días a Ciudad Universitaria, además salís sabiendo mucho más. La diferencia con la escuela es que ahí tenés más libertad para moverte», aseguró el más chico del grupo, al comparar el ámbito universitario con el secundario.
En tanto, Sofía Fernández y Rocío Romano obtuvieron sendas Menciones de Honor en el Torneo Urbano Metropolitano desarrollado en agosto, mientras que esta última tuvo una destacada actuación en la Olimpiada matemática de la Cuenca del Pacífico.
«Después de competir tantos años vamos conociendo gente que vemos año a año y quedan los contactos», comentó Rocío al referirse a la experiencia de competir desde hace varios años.
«Entré al colegio en sexto grado y no sabía que estaba el taller. Pero un día la maestra dio un problema, yo lo hice y me invitó a participar -comentó Rocío- después en segundo año quise abandonar porque se había dispersado el grupo, pero me fue mal por no practicar».
«Yo también empecé en primaria el taller, en quinto grado, pero no participé en la Olimpíada. Ya en sexto me dijeron que fuera a competir», sostuvo Sofía.
Consultados sobre los motivos por el cual eligieron la matemática, Lautaro Decara dijo que «yo era el típico que le gustaba hacer cuentitas de chiquito, sacar porcentajes y todo eso».
«Ya en la primaria me gustaba competir y cuando conocí a Gabriel me invitó a participar», afirmó Lucas.
Finalmente, el responsable del Taller de Matemática destacó la calidez del grupo que permite conseguir los resultados.
«Venimos al taller los miércoles y viernes a la tarde, pero seguimos en contacto toda la semana. Somos un grupo de amigos», aseguró el profesor Gabriel Estrany.
