Esta fecha tiene un fuerte carácter simbólico porque es a partir de aquel 17 de 1945 que se produce la inserción del movimiento obrero y los trabajadores como protagonistas en el escenario político de nuestro país. Los trabajadores, sindicatos y diferentes gremios fueron actores sociales activos que tuvieron una representación gravitante para la toma de decisiones.
Este acercamiento del pueblo trabajador – a un líder natural como fue Juan Domingo Perón – quien desde el Secretaría de Trabajo venía realizando importantes mejoras en favor de la clase postergada en cuanto a legislación laboral; marca un antes y un después en la historia social y política de Argentina que tendrá además, un posterior correlato a través del tiempo en otros países latinoamericanos.
Nuestra ciudad y muchas del interior de la provincia generaron un significativo movimiento de gente hacia nuestra histórica Plaza de Mayo donde pidieron la libertad del Coronel Perón quien había sido detenido y llevado a Isla Martín García por razones netamente políticas. Y, el pueblo no se iría hasta que liberasen a ése hombre. Porque descubrió que alguien se ocupaba de sus problemas y contrariedades, alguien al fin había comenzado a generar derechos para los trabajadores. Por ello, el movimiento obrero genera un hito histórico demostrando que la confianza, la solidaridad, la fe y la esperanza actúan como motores de los grandes cambios sociales y en 17 de octubre de 1945 posee todas estas características.
Eva Duarte de Perón – leal compañera del Coronel- también cumplió un importante papel en este hecho histórico. Los trabajadores reunidos en sus sindicatos y otros por su propia cuenta, marcharon y dejaron un testimonio de Lealtad hacia quien en 1946 pasaría a ocupar su primera presidencia de la nación.
Avellaneda es una Ciudad con raíces productivas y trabajadoras. Una ciudad que siempre estuvo al lado de Juan Domingo Perón y toda su Doctrina. Sabemos que desde nuestras calles fue mucha la gente la que marchó hacia la Plaza. Este año en recuerdo de aquel día, a la vera del Riachuelo, en la entrada de la ciudad ha sido colocado un monumento El coloso que recuerda el 17 de octubre de 1945 y el paso de los trabajadores al cruzar para llegar a la capital.
En la actualidad las conquistas sociales del justicialismo están siendo valoradas y puestas en acción. Nuestra doctrina tiene por sobre todo un carácter profundamente cristiano que pretende la felicidad del pueblo y la grandeza de la patria; el reconocimiento a quienes trabajan y se esfuerzan, generar fuentes de trabajo para todos a través de la industria y la producción que son ejes necesarios para este objetivo. Esta doctrina desea afianzar una movilidad socio económica que permita crecer y concretar los sueños de todos y todas las trabajadoras. Además, ha tenido siempre en cuenta que es primordial el derecho a la alimentación, la salud, a la educación y a la vivienda digna.
Siempre hemos sostenido que, entre todos podemos construir espacios para la concreción de los sueños argentinos, que la inclusión es un derecho y el reconocimiento por lo laborado es fundamental. Está en nosotros que, a través de la solidaridad podamos afianzar lazos entre los argentinos que permitan el fortalecimiento de las instituciones y de la patria. El 17 de octubre es un fiel ejemplo de aquello que puede lograr la unión de un pueblo a través de la solidaridad y la lealtad, el respeto y el reconocimiento por quienes hacen cada día que nuestra Patria sea el lugar donde todos queremos vivir en paz y con dignidad.
