El Mercado Frutihortícola «Abasto XXI» mejoró los accesos al predio

Con el objetivo de brindar un mejor servicio al cliente y atraer a la mayor cantidad de verduleros y fruteros de la zona sur, el Mercado Frutihortícola de Avellaneda «Abasto XXI» realizó una serie de obras en el acceso al predio ubicado junto a la Autopista Buenos Aires-La Plata, en el kilómetro 9,5, en Sarandí.

Entre los principales trabajos concretados, se destaca la pavimentación de los 300 metros de acceso al mercado, que era una asignatura pendiente desde 2009, año en que abrió sus puertas en su actual sede tras toda una vida en España y Colón.

Con esta obra recientemente inaugurada, quedó solucionada una de las principales problemáticas que tenían los camiones, en especial los días de lluvia.

«Siempre se estaba hablando de hacer esa obra porque solo había un mejorado y con piedras, y la verdad que el acceso de los vehículos cargados era todo un problema», explicaron desde la administración del Mercado.

Además del pavimento, ensancharon la calle, se hizo una vereda de un metro con veinte centímetros de ancho para que se pueda acceder con mayor seguridad y se plantaron pinos para embellecer el lugar.

«El acceso tiene las lomas de burro para que no se excedan en la velocidad y está todo perfectamente señalizado como corresponde», indicaron.

Cabe destacar que estas obras, que demandaron un plazo de ejecución de tres meses, benefician en forma directa a más de 800 vehículos, entre compradores, proveedores y productores, que concurren día a día al mercado.

En tanto, todavía quedan en «carpeta» varios proyectos como ser la colocación de un portón en el acceso al predio y el mejoramiento de la planta de tratamientos cloacales.

«Como no hay cloacas, a los desechos tenemos que hacerles el tratamiento que nos pide la Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo», aseguraron los responsables de Abasto XXI, al referirse a las exigencias de la ACUMAR.

Además, se está trabajando en la construcción de una nueva sala de reuniones, mucho más amplia, que también servirá de marco para las visitas educativas que realizan al lugar las escuelas de la zona.

La oportunidad de comprar, cerca de casa
El Mercado Frutihortícola de Avellaneda «Abasto XXI» les ofrece a los comerciantes de Avellaneda y de los alrededores la posibilidad de comprar la mercadería a buenos precios, con variedad de ofertas y, por sobre todas las cosas, a pocos minutos de su negocio.

En ese marco, el verdulero y el frutero de la zona no solo se ven beneficiados por los precios, sino que además ven disminuido el tiempo que invierten en proveerse de los productos y en el menor costo del traslado, para aquel que no cuenta con vehículo propio.

«Acá las comodidades son amplias, tenés limpieza, estacionamiento y seguridad, solamente nos faltaría una línea de colectivos porque la 277 dejó de ingresar y no sabemos por qué -señalaron en Abasto XXI- y eso que les hicimos baños exclusivos, les pusimos oficinas, les mejoramos el lugar donde paran y les armamos un tinglado».
Los vecinos de Avellaneda y de otros municipios también pueden acercarse a conocer el lugar y llevar mercadería de calidad y a precios minoristas. Todos los sábados, de 8 a 14, Abasto XXI abre sus puertas para que puedan disfrutar de sus servicios.

El trabajo con las escuelas
El Mercado también sale a la calle para relacionarse con la comunidad y la visita de las escuelas es uno de los puntos fuertes de contacto entre los vecinos y el emprendimiento.

Alumnos de las escuelas de Avellaneda y de municipios vecinos, pueden contactarse mediante el correo electrónico abastoxx1@abastoxx1.com.ar para coordinar una visita de los alumnos.

En cada una de las «excursiones» los chicos reciben, por parte de nutricionistas, la información adecuada acerca de la importancia de consumir frutas y verduras, y de los beneficios que tiene su ingesta para el organismo.

En ese sentido, destacaron la importancia de concientizar a los más pequeños en los buenos hábitos de alimentación, porque son los primeros agentes multiplicadores en su propia familia.

En crecimiento constante
En los últimos dos años, el mercado experimentó un crecimiento importante, contando en la actualidad con más de 150 puestos.

Los primeros tiempos fueron los más complicados, porque al dejar el centro de la ciudad se mudaron a una zona de Avellaneda que, por ese entonces, carecía de servicios: la luz era suministrada por un grupo electrógeno, con el costo que eso implicaba, y el agua era llevada por los bomberos, que con sus autobombas llenaban los tanques.

Todos esos gastos en infraestructura impedían el crecimiento del mercado, por lo que tener la conexión de Edesur y el agua corriente redundó en un ahorro de dinero que después se reflejó en obras.