«Organización Pena», más de cincuenta años asegurando a los vecinos de Avellaneda

Con más de medio siglo de experiencia en el rubro y más de cinco mil clientes, «Organización Pena» de Montes de Oca 38, Avellaneda, es una de las principales aseguradoras de la zona Sur.

El emprendimiento empezó a tomar forma mucho antes de su creación «oficial», de la mano de su impulsor, Ramón Pena. «Empecé en 1959 vendiendo seguros de vida para la empresa Sudamérica, que tenía el local en Mitre 1335, después fui creciendo en esa firma y pasé a ser el coordinador de los productores», le comentó el propio Ramón Pena a La Ciudad, al referirse a sus comienzos.

Por ese entonces, aquel que «vendía» seguros de vida no podía dedicarse a los denominados «elementales», que incluía vivienda y rodados. «Trabajé cuatro o cinco años hasta que después empecé a vender los seguros generales, aunque ya por cuenta propia porque los de vida se fueron agotando por la inflación», recordó.

Consultado sobre aquella década del ’60 en la que empezó a trabajar en el rubro, Ramón Pena afirmó que «se aseguraba mucho y muy bien, yo era organizador y tenía un muy buen grupo de productores».

«Después se terminó el contrato y me retiré para dedicarme a los seguros elementales por mi cuenta -añadió- era distinto a trabajar para otro, pero igual contaba con el respaldo de las compañías».

En la década del ’70, «Organización Pena» pegó un gran salto en cuanto a la cantidad de pólizas, llegando a duplicar la cartera de clientes, gracias a la incorporación de Jorge, el hermano de Ramón, al emprendimiento.

«Yo hacía la cobranza porque al principio Ramón cobraba y vendía -comentó Jorge- así que cuando me ocupé de cobrarles a los clientes se incrementó muchísimo la cartera porque él tenía el doble de tiempo para vender».

«Los lugares en los que trabajábamos nos fueron quedando chicos. Empezamos en Belgrano, después en Levalle y, desde los años ‘80, seguimos instalados en Montes de Oca 38″, resumió Jorge Pena.

En aquellos «ochenta», Ramón y Jorge Pena trabajaban para la Delegación Avellaneda de «Ruta Cooperativa de Seguros», la cual estaba en pleno apogeo.

Cuando a comienzos de esa década fallece el gerente de la Delegación, «Organización Pena» se hizo cargo de la gerencia porque eran los que más pólizas tenían en la región.

«Además de contar con una extensa cartera de clientes, éramos los más conocidos de la zona, con trayectoria y sin problemas de ningún tipo», destacó Ramón Pena.
Con la crisis de fines de los ’80, Ruta cerró y los hermanos Pena empezaron a asegurar para otras empresas, entre las que se destacaba Omega.

«Al principio de los ’90, la situación del sector era la misma que la del país, pero después se fue normalizando un poco -manifestó Ramón Pena- en aquellos tiempos se cayeron muchas compañías, todo costaba más, pero después fue tomando su ritmo».
«Seguros de auto se vendieron siempre, igual nosotros también vendíamos mucho seguros generales, como coberturas de la casa ante robos o incendios», acotó Jorge Pena.

Con respecto a cómo fue el trabajo con el comienzo de un nuevo siglo, Jorge y Ramón Pena coincidieron en asegurar que «durante los primeros años hubo dificultades parecidas a los ‘90, donde había algunos problemas con los pagos, pero después se fue componiendo».

«Ahora lo que hay es mucha siniestralidad de autos y es otro riesgo que asegurar una vivienda, porque la proporción de robos es mayor», expresaron.

Nueva generación
Cuando cumplió 18 años, por la década del ’80, el hijo de Ramón, Jorge Alberto Pena, se sumó al emprendimiento familiar para aportar sus conocimientos.

Al principio comenzó con tareas generales, familiarizándose con el trabajo, hasta que previa capacitación se dedicó a cambiarle la impronta a «Organización Pena».

«Mi aporte es la continuidad e ir acomodando algunas cosas a los cambios que tiene la sociedad, como por ejemplo incorporar tecnología -detalló Jorge Alberto Pena- por suerte, tanto mi padre como mi tío son gente muy abierta y siempre permitieron estos cambios para poder crecer».

«El objetivo es seguir creciendo en la captación de productores y nuevos clientes y acomodándonos en el mercado según los productos que van apareciendo», aseguró Jorge Alberto Pena, quien además encabeza la filial Avellaneda de la Cooperativa de Productores de Seguro.

Finalmente, sostuvo que «Organización Pena» les brinda a sus clientes un servicio integral y, a los productores que se incorporan, un apoyo logístico-técnico para que desarrollen la gestión.

Permanecer vigentes y en crecimiento
En ningún rubro es fácil estar en permanente crecimiento, sin embargo «Organización Pena» logró transcender las fronteras del tiempo.

«Uno trabaja con los que va sembrando. Yo soy una persona conocida y un amigo me iba recomendando a otro amigo y así fui armando una cartera que hoy tiene más de cinco mil pólizas», manifestó Ramón Pena.

«Yo los conozco a todos porque, con tantos años de trabajo, ya estamos asegurando a la tercera generación -agregó- empezamos con los abuelos en los años ‘60, después trabajamos con los hijos y ahora con los nietos, familias enteras».

«Nosotros hemos progresado a través de la constancia y del trabajo. Yo tengo la edad que tengo y los sábados a la mañana sigo visitando a los clientes que necesitan que vaya ese día», remarcó Ramón Pena.