Unos dos mil estudiantes fueron reprimidos en Chile al marchar en repudio al alcalde de Providencia

La fuerza de Carabineros reprimió este lunes a unos 2.000 estudiantes que marcharon para repudiar al alcalde del distrito santiaguino Providencia, Cristián Labbé, por su decisión del viernes de cerrar el año escolar y negar la matrícula 2012 a alumnos de otras comunas.

Los policías actuaron con carros hidrantes y gases lacrimógenos contra los estudiantes que marcharon junto a apoderados y profesores hasta las puertas de la Municipalidad de Providencia, una de las comunas más acomodadas de la capital chilena.

El edificio municipal había sido totalmente acordonado por efectivos de Fuerzas Especiales de Carabineros que, sin que se registraran enfrentamientos, detuvieron a 16 personas.

Algunas estudiantes que fueron detenidas denunciaron abusos y otros, violencia excesiva por parte de la policía, reportó la agencia Ansa y agregó que Carabineros prometió investigar las denuncias y, eventualmente, sancionar a los responsables.

El dirigente Matías Leal, presidente del Centro de Alumnos del Liceo José Victorino Lastarria, uno de los establecimientos que el viernes amaneció custodiado por carabineros, insistió en denunciar violencia policial y anunció que se llevarán estos casos ante las autoridades.

Labbé, un ex coronel del Ejército y estrecho colaborador del ex dictador Augusto Pinochet, aseguró el domingo por la noche que informó al gobierno previamente sobre su decisión y accionar, pero el ministro de Educación, Felipe Bulnes, desmintió este lunes ese concepto.

«Quiero desmentir categóricamente lo que señaló este domingo el alcalde Labbé en cuanto a que me habría informado de las decisiones que adoptó el viernes; si el alcalde tiene dudas sobre las decisiones que ha comunicado, lo que corresponde es que recapacite, pero que no trate de involucrar al gobierno o a mí en forma personal», enfatizó Bulnes.

La cuestión puede complicar las conversaciones gobierno-estudiantes, porque la vocera metropolitana de la Confederación de Estudiantes Secundarios, Danae Díaz, anunció que el sector no descarta bajarse de una eventual mesa de diálogo si no se revierten las medidas impuestas por Labbé.

Las complicaciones pasan también por el hecho de que Bulnes condicionara las garantías para el diálogo a la normalización de las actividades académicas, lo que implica un inmediato regreso a clases, algo que no parece estar en las intenciones de los alumnos.

Bulnes ofreció retrasar la tramitación de los proyectos de ley relacionados con educación que ya fueron enviados al Congreso, flexibilizar la finalización del primer semestre académico en las universidades y armar un nuevo calendario escolar, pero condicionado a que los estudiantes retornen a clases.

«Valoramos muy especialmente el gesto de los estudiantes de retomar las clases y en ese contexto estamos trabajando y les hemos dado un conjunto de garantías para facilitar tanto la instalación de las mesas de diálogo como también la normalización de las actividades académicas», señaló Bulnes, en declaraciones que molestaron a la dirigencia estudiantil.

El titular de la Facultad de Estudiantes de la Universidad de Concepción, Guillermo Petersen, desmintió al ministro y aseguró que la mayoría de los establecimientos de Educación Superior determinó no retornar a clases.

De hecho, los estudiantes analizaban la propuesta de Bulnes el sábado por la noche, en una asamblea que fue interrumpida por el apagón que afectó a gran parte del país y que fue pospuesta hasta este martes.

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