“Un topo por el mundo”: la historia del docente de Economía de la UNLa que se convirtió en un reconocido youtuber de viajes en trenes

Para Pablo Levinton Fruchtengarten haber nacido y crecido en Remedios de Escalada influyó desde chico en su fascinación por los trenes. Pasión que lo llevó en 2017 a crear un canal Youtube donde narra sus aventuras ferroviarias y hoy tiene cientos de miles de visitas. Cómo es su vida que se reparte entre rieles de todo el mundo y la docencia.

Pablo Levinton Fruchtengarten, de 36 años, es docente de la Licenciatura en Economía Política de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa), pero en el universo de internet es conocido como “Un topo por el mundo”. Así se llama su canal de YouTube que contiene videos con cientos de miles de reproducciones (algunos incluso millones) de sus viajes en trenes por todo el mundo.

Allí se puede ver, por ejemplo, el día a día de su travesía en el Transiberiano, la red ferroviaria más larga del mundo, que a lo largo de sus 9.288 kilómetros conecta la Rusia europea con sus provincias asiáticas hasta el océano Pacífico, además de Mongolia, China y Corea del Norte. También el tren Chicago-Los Ángeles, cuyo itinerario dura casi dos días; e incluso también numerosos viajes sobre rieles en
Argentina, como el mítico Patagónico que inicia en Viedma, cerca del Atlántico, y atraviesa toda la meseta para llegar a los imponentes paisajes cordilleranos de Bariloche.

Los inicios de un estilo de vida
Pablo cuenta que es viajero frecuente desde los 17 años, pero fue un amigo quien le dio el impulso en 2017 para empezar a documentar su cotidianeidad como trotamundos. “Me sugirió el tema hacerme youtuber algo que yo desconocía por completo. Para mí la plataforma servía para ver recitales musicales o tutoriales para arreglar un electrodoméstico o cocinar. No para ver personas que viajaban”, relata.

Fue cuando se instaló en el distrito de Chaoyang, en Beijing, tras conseguir una beca para cursar una maestría de economía en la Universidad China de Geociencias, lo que le dio material para su primer video.

“Me insistió tanto mi amigo que armé un vídeo recopilando las fotos que había sacado con un celular bastante malo y le puse una voz en ‘off’ también bastante mala, y quedó mi primer video. Tuvo mil vistas que para mí fue como ‘guau’, ¡qué locura! A partir de ahí empecé a subir algunas cositas más de otros viajes que hacía y bueno de a poco empezó a crecer”, recuerda entre risas.

El inicio de la pandemia de coronavirus justamente lo encontró varado en China. Es más, él fue el creador del video que circuló en medios y redes sociales con millones de vistas que contenía el dramático pedido de repatriación de argentinos, quienes finalmente fueron trasladados a Ucrania para luego regresar al país.

La reacción de los estudiantes
En la UNLa, Pablo es docente permanente desde 2020 y dicta las materias “Teorías recientes de la economía política” y “Economía clásica”. Sin embargo, ya estaba vinculado con la Universidad a partir de 2013 cuando participó como profesor en un seminario de posgrado sobre economía social. Muy serio a la hora de dar clases, Pablo deja de lado su faceta de influencer histriónico de los viajes en trenes.

“Yo voy a dictar las materias y no comento absolutamente nada. Sí sé que hay muchos de los estudiantes que me siguen y a veces hacen comentarios. Dejo pasar esos comentarios y continúo con la clase hasta el momento terminar la cursada, donde ahí podemos hablar un poco de lo que tiene que ver mi otra arista dentro de mi vida personal”, comenta sobre esa situación particular.

 

Una fascinación que tiene que ver con su origen
El hecho de haber nacido y crecido en Remedios de Escalada tuvo mucho que ver en la pasión de Pablo por los trenes y, por ende, en la elección de esa temática para su canal de YouTube.

“Acá respirás ese espíritu ferroviario que atraviesa historias de amigos y familiares. Además, uno de los más gratos recuerdos de la infancia fue con mis abuelos cuando viajábamos a Mar del Plata en tren.

Generalmente íbamos en el Pullman, pero he tenido la suerte también de haber viajado en el mítico El Marplatense (el tren de lujo que llevó al jet set y que hoy está olvidado en un galpón justamente de Escalada). Recuerdo que fue como tocar el cielo con las manos”, rememora.

Es por eso también que sus rincones favoritos de la UNLa son aquellos que más preservan ese acerbo ferroviario. “Me encantan las aulas de los edificios José Hernández, Scalabrini Ortiz y Marechal, que tienen toda esa construcción de ladrillo que es hermosa. Dar clases ahí es realmente imponente”, describe. Y si bien valora el rescate y la puesta en valor de esa historia por parte de la UNLa, también tiene una “sensación agridulce como escaladano” por el ferrocidio que sufrió la zona y el país, que se inicio en la década del 70 y recrudeció en los 90. “Es como un sentimiento encontrado”, se sincera.

La facilidad para comunicarse
Todo un políglota, además de hablar inglés a la perfección, Pablo domina el chino mandarín, el yiddish y hasta “chapotea” -según sus propias palabras- algunas frases en ruso. Eso, sumado a su calidez en el trato, le ha permitido comunicarse e interactuar con miles de desconocidos a lo largo de sus travesías en trenes.

Esa formación multilingüe, confiesa, “surgió a partir del hecho de que cuando mis amigos salían de parranda los fines de semana, yo me quedaba como un ‘nerd’ estudiando todos esos idiomas”, se ríe.

Y agrega: “Después, creo que también algo más importante que sentarse a estudiar es la pasión que uno le pone a poder comunicarse con otras personas y también a la hora de hablar, ser un caradura y largarte a decir cosas por más que te salgan mal. Mucha gente tiene miedo de pronunciar mal palabras o que lo juzguen. En mi caso particular ese miedo no existe”, cuenta entre carcajadas.

Justamente uno de los videos más vistos de su canal está relacionado con su conocimiento del mandarín.

Paradójicamente no fue en China, país en el cual residió unos cuantos años, sino durante una recorrida que hizo por supermercados chinos de Capital Federal.

En aquel video, el economista y docente de la UNLa aprovechó lo aprendido para capturar las reacciones de los comerciantes chinos al escuchar que un argentino hablaba su idioma. Al día de hoy, ese capítulo cuenta con más de 2,1 millones de reproducciones.

Por otra parte, el dominio del yiddish (idioma hablado por las comunidades judías asquenazíes en el centro y este de Europa, y sus emigrantes y descendientes) le permitió conocer en Santa Fe a los últimos gauchos judíos, personas que se caracterizan por mantener las tradiciones gauchescas de campo, y a su vez, sostener también las judías heredadas de los ancestros.

En tanto que, entre los videos más recientes, uno de los más vistos (655.000 visitas) fue cuando viajó a Las Vegas para intentar vender patacones (la cuasimoneda que emitió la provincia de Buenos Aires en la crisis de 2001) en la casa de empeño conocida por el reality “El Precio de la Historia”, que se emite por History Channel y es protagonizado por el dueño del comercio, Rick Harrison.

 

La pandemia y la virtualización de la docencia
Pablo estaba muy acostumbrado a las clases virtuales mucho antes del Covid-19 y si bien considera que cierto grado de sociabilización que da la presencialidad es necesario, para él la pandemia no hizo más que acelerar un proceso inexorable: la virtualización de gran parte de la actividad académica y de los trabajos en general.

“Tiene muchas ventajas. Por ejemplo, estar en la comodidad de tu hogar y evitar tener que ir a cursar y volver a las 10 de la noche, tomándote dos colectivos con el peligro de sufrir algún hecho de inseguridad en el camino. Ahorrarte el tiempo de ese traslado, además te permite focalizarte mejor. También soy consciente que muchas personas necesitan de las herramientas virtuales necesarias para poder estudiar
o de un espacio para aislarse porque en sus casas no lo tienen. Como sociedad tenemos que lograr que más gente pueda acceder a esa virtualidad”, reflexiona.

En su caso personal, tener un sistema híbrido -tanto de docencia como de trabajo en general- le permite muchas veces estar en lugares bastante remotos y, en paralelo, seguir enseñando. “Me pasó de dar clases, por ejemplo, estando en Serbia o en Polonia. Eso me permitió seguir con mis viajes y a la vez cumplir con mi deber de docente como corresponde a pesar de la distancia. Creo que vamos para ese lado como planeta”, afirma.

La UNLa y la Licenciatura en Ciencia Política
En relación con el proyecto institucional de la UNLa, Pablo valora mucho que se trate de una universidad de cercanía.

“Soy del conurbano y viví en carne propia el tener que ir todos los días a Capital a cursar. Entonces al tener una universidad acá permitís que un universo mucho más amplio de personas pueda acceder a la educación superior, que de otra manera no podría hacerlo por una cuestión de costos y tiempo”, asegura.

En cuanto a la Licenciatura en Economía Política, Pablo señala que es “un desafío muy interesante de abordar” como docente. “Yo me formé en la UBA, que desde fines de los 90 a la carrera le quitaron todos los aspectos sociales y políticos de los contenidos y se suprimieron los análisis críticos de lo que es la corriente principal, la conocida como ortodoxia económica. Entonces recuperar todas esas variables en
esta carrera bastante nueva, nos permiten entender el fenómeno de una manera mucho más integral y real”, explica.

Por último, ante la pregunta de cómo surgió su apodo prefirió mantenerlo en secreto: “Como buen topo, no voy a revelar el origen. Que quede en la mística barrial”, cerró con misterio y risas.

Algunos links de videos de Pablo Levinton
https://www.youtube.com/watch?v=guoEAUqSFt8&t=501s
https://www.youtube.com/watch?v=BkF_mtwa02g
https://www.youtube.com/watch?v=2rwg2t_d264
https://www.youtube.com/watch?v=2aivBX8ofr4

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