Un policía quedó detenido tras el asesinato de un joven en Baradedero

Un joven de 19 años fue asesinado ayer de un disparo en la espalda en la localidad bonaerense de Baradero, luego de tratar de evitar un control policial en cercanías de la Plaza Colón, y un policía está detenido por el hecho y acusado del crimen.

El homicidio ocurrió cerca de las 5 de la madrugada, cuando el joven, identificado como Lucas Rotella, se encontraba con un amigo en el mencionado parque público, hasta adonde habían llegado en motocicleta desde un predio donde se realiza el 37 Festival de Baradero.

Fuentes de la investigación señalaron que un móvil se acercó hasta el lugar para un control policial y que Rotella salió corriendo para eludir el procedimiento, pero fue perseguido por uno de los agentes, que le disparó primero con postas de goma y luego con cartuchos de plomo.

El jefe de la Policía bonaerense, Juan Carlos Paggi, dijo que el agente detenido por el homicidio del joven “es un oficial de la policía con cuatro años de antigüedad”, quien ya se encontraba a disposición de la Justicia y fue desafectado de la fuerza.

Según la prensa de Baradero, el detenido fue acusado por el delito de “Homicidio calificado” y será indagado mañana por el fiscal Marcelo Manso.

“Ha disparado con aquellos (cartuchos) que son letales, por ese motivo fue puesto a disposición de la Justicia”, confirmó Paggi en relación con el policía acusado de causar la muerte del joven, según declaraciones al canal de noticias TN.

Pobladores de Baradero protestaron hoy frente a la comisaría del lugar para pedir justicia por el asesinato del joven, que según fuentes médicas recibió 18 perdigones en la zona de la columna, tres de esos mortales.

El intendente comunal, Aldo Carossi, quien acordó con los artistas la suspensión del festival al que la víctima había concurrido, declaró que el hecho es “inexplicable, burdo”.

“Las cosas han sucedido así y no tiene remedio. La conducta de este policía es increíble, ahora la justicia dirá”, dijo Carossi.

Las fuentes señalaron que tras los disparos, dos con postas de goma y un tercero de plomo, el joven llegó a su casa, donde fue visto por su padre, que rápidamente lo llevó hasta el Hospital Lino Piñyero, donde decidieron el traslado a otro centro asistencial por la gravedad de las heridas.

El joven fue subido a un helicóptero que la misma Policía bonaerense puso a su disposición, pero falleció apenas la aeronave despegó y anoche se le realizaba la autopsia en la ciudad bonaerense de San Nicolás.

Miguel Rotella, padre de Lucas, dijo ayer que a su hijo “lo mataron como a un perro” y “lo dejaron tirado” sin prestarle auxilio médico.

El hombre habló con el canal TN desde la ciudad de San Nicolás, hasta donde viajó para que se realice la autopsia al cuerpo de su hijo ya que, según aseguró, “en Baradero no hay garantías” para que ese trámite se realice de manera imparcial.

“Mi hijo iba con el amigo y me dijo que la Policía le tiró de atrás, y que quería vivir”, sostuvo Rotella, entre lágrimas y con la voz entrecortada.

El padre de Lucas contó que lo llevó “al hospital” y que pudo “hablar. Me dijo que quería vivir, que un policía le tiró”.

El joven contó a su padre que “le dispararon por lo menos dos veces. Sé que los cartuchos tienen hasta ocho perdigones, y yo conté al menos 18 perdigones en la espalda. Lo hicieron pelota, lo mataron como a un perro. Lo dejaron tirado”, señaló Rotella.

“Quiero justicia. No quiero quemar la Municipalidad, ni nada. Quiero justicia, porque lo mató un policía. No la policía, sino un policía. No sé por qué lo dejaron salir a la calle, porque ya tenía varias causas por amenazas con armas, antecedentes por mala conducta y abuso de autoridad”, remarcó el hombre.

Esta es la tercera muerte de un joven en los últimos 10 días en la que están involucrados efectivos de la Policía Bonaerense, tras los hechos del jueves 3 pasado en José León Suárez, donde dos adolescentes de 16 y 17 años murieron a manos de un subteniente que utilizó balas de plomo para reprimir durante saqueos a un tren.

En marzo último, Baradero quedó en el centro de la escena también cuando dos adolescentes fallecieron luego de que la motocicleta en la que viajaban fue embestida por una camioneta de inspección de tránsito de la comuna.

Los adolescentes, una mujer y un varón de unos 16 años, eran perseguidos por la camioneta municipal, al parecer, por circular sin usar cascos, cuando ocurrió el siniestro.

Amigos y familiares de las víctimas incendiaron entonces la camioneta municipal, que había sido abandonada en el lugar por sus dos ocupantes, inspectores de la comuna, quienes fueron detenidos poco después de manera preventiva. Los manifestantes prendieron fuego también otros edificios públicos y el vehículo municipal.

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