Personal de seguridad del banco reconoció que debió llamar a la policía cuando vieron a sospechosos

El efectivo de la garita y un custodio privado del banco de donde Carolina Píparo retiró el dinero que luego le robaron en una salidera reconocieron que ante la presencia de dos sospechosos que «marcaron» a la mujer debieron alertar a la policía.

En una nueva audiencia del juicio por la salidera a Píparo que se realizó hoy en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) II de La Plata, se reprodujeron imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la sucursal Santander Río ubicado en 7 y 42 de dicha ciudad y del que la víctima retiró 13 mil dólares y 10 mil pesos.

«Hoy hubiese llamado al 911», reconoció José Antonio Sanfeliu, el policía que en ese momento estaba en la garita del banco, luego de que Fernando Burlando, abogado de Píparo, le preguntó si al ver los videos no le parecieron sospechosos los movimientos de los acusados Miguel Ángel «Pimienta» Silva (43) y Carlos Jordán Juárez (45) dentro de la sucursal.

Por su parte, Hugo Vieira, el custodio de la empresa de seguridad Prosegur que también estaba en el banco el día del hecho, dijo: «Viendo detenidamente (esos movimientos) es sospechoso. Hoy pondría en conocimiento (de esa circunstancia), haría el operativo normal ante un sospechoso».

Sin embargo, el vigilador aclaró que en aquel momento «no había visto nada sospechoso».

Vieira ya se había manifestado en igual sentido al declarar la semana pasada y hoy intentó explicar que el hecho de que una persona entrara y se retirara «media hora después» sin efectuar un trámite bancario «era algo normal, que ocurría a diario».

De todos modos, reconoció que «es sospechoso» el caso de Silva porque en el video se lo ve «que está primero» en la fila para ser atendido y se retira pocos minutos después de haber entrado.

También declararon hoy Valeria del Valle, por entonces gerente del banco, quien no recordaba detalles sobre lo ocurrido ese día.

Por su parte, la empleada administrativa Gabriela Blanco reconoció que le «llamó la atención que si está en la fila no vaya a la línea de caja», en referencia a los movimientos de Silva.

El otro empleado, Gastón Viaña, dijo que «claramente no es normal» la conducta de los dos acusados mencionados.

En aquel entonces, el banco contaba con 16 cámaras pero en el debate se exhibieron las imágenes de sólo seis de ellas: las dos ubicadas detrás de cada cajero que trabajó ese día, otra que captó un perfil de ambos imputados, la situada arriba de los cajeros para depósitos bancarios, la que enfoca la puerta de entrada y la de la cochera.

La secuencia de video que interesa al juicio comenzó a las 11.02 cuando Jordán Juárez entró a la sucursal y cinco minutos después se retiró sin realizar ningún trámite y cruzándose con Silva, de buzo rojo, quien ingresó a las 11.07.

Un minuto después, Píparo y su madre, María Ema Cometta, entraron al banco y aguardaron en la fila de caja a cargo del tesorero Gerardo Pereda, mientras en otra fila, que atendía el cajero Daniel Andrada, aguardaba Silva.

A las 11.12, Píparo fue atendida y tesorero Pereda comenzó a entregarle el dinero.

Tres minutos más tarde, se vio a Silva irse de la fila en la que estaba primero e iba a ser atendido por Andrada, luego que éste despachó a dos mujeres.

A las 11.16, Píparo y su madre se dirigieron a buscar el auto al estacionamiento del banco en cuya puerta se observó a Silva que ascendía a un vehículo y se retiraba de ese sector a las 11.18, para dos minutos después sumarse al tránsito de calle 7.

La exhibición de estas imágenes debió interrumpirse por unos minutos ya que otro de los siete acusados que hay por el caso, Carlos Burgos (19), comenzó a gritar era inocente desde una sala contigua, donde había sido alojado tras autolesionarse y sufrir una descompensación.

En tanto, el policía Sanfeliu aseguró que si bien el banco contaba con 16 cámaras la indicación que él recibió fue que sólo debía controlar cuatro de ellas.

Tras la audiencia, Matías Píparo, hermano de la víctima pidió que «todos los acusados paguen por la muerte de Isidro».

Además, de Silva, Jordán Juárez y Burgos, son juzgados por el hecho Carlos Moreno (20), Luciano López (20), Juan Manuel Calvimonte (25) y Augusto Claramonte (44).

El hecho ventilado en el debate ocurrió el 29 de julio de 2010, cuando Píparo (30), embarazada de nueve meses, fue baleada durante una salidera bancaria cuando llegaba junto a su madre a su casa situada en 21 y 36 de La Plata.

Las dos mujeres fueron interceptadas por dos delincuentes en una moto, uno de los cuales baleó a Píparo a pesar de que ésta ya le había entregado el dinero.

Tras el asalto, la embarazada dio a luz por cesárea a Isidro, quien murió una semana después como consecuencia de las heridas sufridas por su madre.

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