Otro forense aseguró que Sol fue asesinada cuando Lucila Frend estaba en la casa

El único médico que examinó el cadáver de Solange Grabenheimer en la escena del crimen aseguró hoy en el juicio oral por el caso que el homicidio se produjo entre la 1 y las 7 del 10 de enero de 2007, cuando la imputada Lucila Frend aún estaba en el lugar del hecho.

Se trata del subcomisario Eugenio Aranda, forense de la Policía Científica bonaerense y quien ya desde la instrucción de la causa se convirtió en el testigo “clave” de la fiscalía para acusar a la imputada.

La declaración tuvo un altercado cuando los defensores de Frend, Sergio Pizarro Posse y Francisco García Santillán, interrumpieron al testigo para denunciarlo por falso testimonio calificado, al sostener que a lo largo de la causa mencionó horarios distintos a los de hoy.

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de San Isidro rechazó la el planteo y dejó que testimonio continúe al considerar que no era el momento adecuado para hacerla y que en todo caso esa acusación podía ser formulada en los alegatos.

Aranda es el principal testigo del fiscal Alejandro Guevara contra Frend, ya que al ser el único médico que revisó el cadáver en la escena del crimen, siempre fue el considerado más calificado para estimar la data de la muerte.

El subcomisario, que actualmente es jefe del cuerpo médico de la Policía Científica de San Martín, explicó que en aquella época trabajaba en la científica de San Isidro y que la noche del 10 de enero de 2007 fue convocado al PH de la calle Güemes 2280 de Florida donde Grabenheimer acababa de ser encontrado asesinada.

El médico explicó que llegó entre las 0.30 y la 1 de la madrugada ya del 11 de enero y encontró a la víctima tirada boca abajo al costado de su cama.

Contó que cuando la dio vuelta para examinarla, “el cuerpo giró como una tabla”, en referencia a la rigidez que presentaba.

“El cadáver estaba frío. Tenía livideces ventrales fijadas y rigidez cadavérica completa”, señaló.

Las livideces son las manchas moradas que presentan los cadáveres por la acumulación de sangre de acuerdo a la acción de la fuerza de gravedad y la posición en la que se encuentra (si esta boca abajo, la sangre se acumula abajo y las manchas aparecen como en este caso en el vientre y la parte anterior de los muslos).

Este fenómeno cadavérico es uno de los parámetros clave para establecer la data de muerte.

Cuando el fiscal Alejandro Guevara le preguntó de acuerdo a esos indicadores cuál era cronotodiagnóstico (la data), Aranda respondió: “Entre dieciocho a veinticuatro horas antes del momento en el que examiné el cadáver, es decir, entre la una y las siete de la mañana del día previo”.

La respuesta comprometió a Lucila quien siempre afirmó tanto en la instrucción como el primer día de este juicio cuando fue indagada, que aquel 10 de enero de 2007 se fue de su casa a las 7.30 y vio que Solange aún estaba con vida y durmiendo.

El único momento en el que Aranda titubeó en su declaración de hoy fue cuando no pudo explicar por qué en la junta médica que se hizo para consensuar junto a todos los peritos intervinientes cuál era la hora del crimen, él firmó la conclusión que afirmaba que había sido entre las 7 y las 13, horario que beneficia a Frend.

“Yo no estuve de acuerdo con el ateneo. Lo que pasa es que allí se buscó un consenso”, dijo Aranda.

“Pero usted debería haber dejado sentada su disidencia. ¿No estuvo de acuerdo pero firmó?”, le dijo el presidente del tribunal, el juez Oscar Zapata.

“Lo expliqué después en una declaración testimonial ante el fiscal y lo iba a explicar cómo lo estoy haciendo ahora en el juicio oral”, respondió el médico.

A preguntas del abogado de la querella Roberto Damboriana, Aranda explicó que la confusión que se dio entre los otros peritos fue que él dijo que la rigidez del cadáver era “completa e irreversible” y sus colegas entendieron “completa y reversible” y que ello pudo motivar un error en el cálculo de las horas.

“Yo soy el único médico que estuvo en la escena del crimen y tuve contacto con el cadáver”, dijo Aranda categóricamente para señalar que era el más calificado para hablar.

El juicio continuará mañana con la declaración de más testigos vinculados a la pericia de la causa.

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