«Las arañitas no producen ninguna molestia desde lo sintomático, pero si desde lo psicológico»

Entrevista al Dr. Horacio Liendo, flebólogo, tiene treinta años de experiencia en tratamientos.

Se acercan los días de calor y la época para andar más ligero de ropa, y una de las preocupaciones en las mujeres es poder lucir las piernas en plenitud, sin la presencia de las denominadas «arañitas» y ni varices.

Por tal motivo, muchas de las que quieren llegar al verano con la imagen que desean se acercan a los consultorios del Dr. Horacio Liendo en Wilde (Las Flores 317, 1er. Piso, 4207-9721) y en Quilmes (25 de Mayo 338, 4257-7899) en busca de un profesional con más de treinta años de experiencia en flebología.

Consultado sobre los motivos más recurrentes a la hora de sacar turno, el Dr. Liendo le explicó a La Ciudad que «lo más común es la aparición de várices, pero también hay otras que no se consideran enfermedades pero que de alguna manera molestan bastante, sobre todo a las mujeres, como ser las llamadas arañitas, que nosotros llamamos telangiectasias, y las flebectasias, que no son várices pero son venas que van camino a convertirse en ellas»
 
«Hablando de cosas más graves tenemos que mencionar las trombosis venosas profundas y las insuficiencias venosas crónicas -agregó- donde involucramos patologías de alta gravedad con las úlceras varicosas».
 
Sobre el origen de las «arañitas», el Dr. Liendo comentó que no tienen una causa determinada, pero que sí se puede asegurar que son mucho más frecuentes en mujeres que en hombres.
 
«Posiblemente esté jugando el factor hormonal, tiene un fuerte carácter hereditario y si bien aparecen a cualquier edad, suelen incrementarse después de la llegada de los períodos menstruales y de los embarazos», afirmó.
 
El especialista destacó que las «arañitas» no producen ninguna molestia desde el punto de vista sintomático, pero si desde lo psicológico porque «cuando llega la primavera, la mujer que quiere lucir sus piernas se da cuenta que todas estas manifestaciones afean su aspecto y por eso acude por lo general al flebólogo».
 
Tratamientos

Según explicó el propio Dr. Liendo, hoy en día, gracias a la clínica y a la tecnología se pueden encontrar varias formas para el tratamiento de las denominadas arañitas, pero que nunca hay que olvidar la clásica escleroterapia que «es y seguirá siendo la base para cualquier terapia en estos casos».

«Han aparecido una serie de adelantos técnicos como por ejemplo la radiofrecuencia, luz pulsada y, lo que yo utilizo, que es el láser», afirmó el especialista.

«El láser es una forma de hacer escleroterapia, pero en vez de utilizar un elemento químico como es el polidocanol, se usa un elemento físico como el láser, que es una luz amplificada -agregó- son tratamientos breves y con sesiones que pueden ser programadas porque no hay obligación de hacerlas en forma secuencial».

En tanto, remarcó que por lo general todos los tratamientos son combinados porque no todas las piernas necesitan láser y no todas necesitan escleroterapia.

En cuanto a las contraindicaciones del tratamiento, el Dr. Liendo sostuvo que el láser, utilizado como corresponde, no tiene ninguna consecuencia, es un procedimiento muy fácil, provoca escasas molestias, es absolutamente bien tolerado.

«Además tiene la ventaja de que no hace falta aplicar inyecciones y después de la sesión el paciente puede realizar cualquier tipo de actividad. No es para nada doloroso, lo único que provoca es una sensación distinta que con una buena dosis de enfriamiento de la piel prácticamente se hace insensible», remarcó.

Los resultados no son inmediatos, sino que requiere de un proceso que oscila entre los 30 y los 40 días, por lo que se recomienda consultar con anticipación.

Por otra parte, el Dr. Liendo explicó que el tratamiento para las várices es distinto porque tienen otros tamaños, características más variadas y pueden estar ubicadas en distintos lugares.

«En principio es conveniente hacer un ecodoppler, que es el que nos permite saber los grados de reflujo que tienen los ejes venosos principales y nos va a dar la pauta para saber como tratarlas. En algunos casos será necesaria una cirugía y otros la utilización del láser», afirmó el especialista.

Cabe destacar que el láser se está utilizando mucho porque es poco invasivo, no requiere casi reposo, es muy poco doloroso y el paciente se recupera muy rápido.

Asimismo, la escleroterapia también puede ser utilizada en caso de que las várices no sean muy grandes. «Como se ve, no hay un tratamiento único para cada cosa, sino uno para cada paciente», concluyó el Dr. Horacio Liendo.

noticias relacionadas