La Presidenta propuso dar un «salto en la convivencia democrática» argentina

La presidenta Cristina Fernández convocó ayer a los argentinos a dar «un salto cualitativo en la convivencia democrática ciudadana», y a «cambiar de actitud», para «abroquelarnos», contra cualquier hecho de violencia que «nunca pueden ser justificados».

La jefa del Estado se refirió en esos términos a los incendios de vagones ocurrido el 2 de mayo último, de manera simultánea en las estaciones de trenes de Ciudadela, Ramos Mejía y Haedo, que la Justicia dictaminó ahora que se llevaron a cabo de manera planificada en una «asociación ilícita».

«Los argentinos debemos ponernos de acuerdo, abroquelarnos en que determinadas actitudes nunca pueden ser justificadas», dijo y enfatizó que «la violencia, el destrozo, el saqueo no son protestas, son simplemente delitos, llamemos a las cosas de una buena vez con su nombre».

La Presidenta lo expresó en la presentación de obras de refacción y modernización del Hospital Policial Bartolomé Churruca, en el barrio porteño de Parque de los Patricios, ante autoridades nacionales y de fuerzas de seguridad, y numeroso público que se congregó para saludarla y entonar cánticos en favor de su reelección.

Tras reseñar las obras que se llevarán a cabo, Cristina hizo referencia a la quema de trenes y a la conferencia de prensa que ofrecieron ayer la ministra de Seguridad, Nilda Garré, y el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, para dar a conocer el cambio de la caratula judicial que establece ahora la existencia de una «asociación ilícita».

Recordó que en los momentos que siguieron al incendio de trenes, dirigentes políticos de la oposición y algunos medios de comunicación atribuyeron los desmanes al cansancio de los usuarios por el mal servicio ferroviario y a un supuesto mal humor social hacia el Gobierno.

«Quiero recordar todas las expresiones mediáticas y de dirigentes políticos» de aquellos días, dijo la Presidenta, y contrapuso eso con que ahora la Justicia «establece que hubo asociación ilícita, es decir gente que se preparó y se organizó para quemar los trenes», y recalcó que los hechos se produjeron «en apenas 35 minutos, casi al unísono en Haedo, Ciudalela y Ramos Mejía».

En referencia a las expresiones mediáticas, sostuvo que «los argentinos tenemos que superar actitudes y sentimientos que no son de los más buenos, que nos nacen por ahí, porque un poquito de maldad todos tenemos».

«Yo sé que es legítimo querer ganar elecciones, porque todos queremos ganar. Que es legítimo que determinadas empresas periodística no estén de acuerdo con lo que hacemos porque creen que afectamos sus intereses», y advirtió: «Pero yo creo que los argentinos debemos ponernos de acuerdo, abroquelarnos en que determinadas actitudes nunca pueden ser justificadas».

En ese sentido condenó que se pueda «justificar incendios o saqueos, en los que tienen que arriesgar la vida la propia policía ante los desmanes o los bomberos frente a los incendios».

«Debemos cambiar de actitud. Vemos esto que nos pasó con los trenes y 45 millones de pesos que se han perdido. Son cosas que no debemos justificarlas bajo ningún punto de vista. Cuando estas cosas suceden deben ser condenadas por el conjunto de la sociedad, sin ningún tipo de dudas ni vacilaciones», recalcó.

Al hablar en la ceremonia la mandataria reseñó los trabajos que el Estado Nacional encarará en el Hospital Churruca, y puntualizó que lo que se pondrá en marcha es «una primera etapa con una inversión de 16.690.990 pesos».

Señaló que los trabajos «van a permitir una articulación diferente, porque estamos trabajando no sólo con el Ministerio de Seguridad -del que depende la Policía Federal-, sino con el de Desarrollo Social, el de Salud y también con el PAMI».

Tras destacar que entre policías en actividad, retirados y familiares «son 180.000 las personas que vienen a atenderse aquí», explicó que se van a terminar «todas las obras del 3º y 4º, del área de traumatología, y se van a incorporar 100 camas más, que se suman a las 350 que hoy existen».

«Estamos empezando a pasar el peine fino por cada una de nuestras instituciones, y no podía falta en esa tarea este hospital policial que es un orgullo en materia de residencia, operaciones, y atención a heridos de bala», expresó.

«También -agregó- vamos a poder en marcha un plan más ambicioso en 150 días, para un plan maestro de arquitectura que refuncionalice totalmente el hospital para que brinde un servicio igualitario a todos los que tienen que venir aquí».

Puso de relieve que «igualitario quiere decir para toda la familia policial, desde la más alta jerarquía hasta la tropa», y sostuvo que los cargos inferiores «no por ser tropa deben ser atendidos de diferente manera».

La jefa del Estado puntualizó que «esta no es la única obra que estamos haciendo en todo el país», dijo que «están en marcha 52 obras en otros tantos hospitales por 1.500 millones de pesos», y por lo tanto la del Churruca «es la obra 53».

La primera etapa constará de 12 meses a partir de la adjudicación «y esperemos que el año que viene se inaugure», adelantó.

«Fíjense que democráticamente no digo que lo inaugure yo», subrayó, y consideró que «es bueno saber que las obras deben formar parte de un plan estratégico de país, a mediano y largo plazo, y concebir a la infraestructura sanitaria como uno de los objetivos para paliar tantas décadas sin poner recursos en ellas».

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