“La juventud es la ventana por la que el futuro entra en el mundo”

Tras llegar a Brasil, donde encabezará las Jornadas de la Juventud, el papa Francisco brindó sus primeras palabras al compartir un acto en el Palacio de Guanabara junto a Dilma Rousseff. La presidente, que habló antes, sostuvo que luchan “contra un enemigo común, la desigualdad”. El Sumo Pontífice recorrió las calles de Río de Janeiro en un vehículo común

La presidente de Brasil llamó a conformar una alianza común para combatir la pobreza. “Los brasileños somos hombres y mujeres de fe”, dijo la presidente, que en su juventud militó en organizaciones marxistas.

Dilma recordó los programas sociales de los últimos 10 años de gobierno petista. No olvidó los reclamos de los últimos días en las calles brasileñas que reclaman mayor educación y salud y llamó a “la construcción de soluciones” porque “los jóvenes quieren vivir plenamente”.

“La juventud brasileña está comprometida en lograr una nueva sociedad”, afirmó la mandataria. “Vemos los valores cristianos. Es una oportunidad para discutir. Su visita durará más de los 6 días previstos, perdurará en nuestros corazones”, aseguró.

El primer papa latinoamericano de la historia, de 76 años, ha mostrado su fuerte carisma y ha dado muestras de que busca una Iglesia más simple y más cercana a los pobres desde que fue entronizado en marzo, tras la sorpresiva renuncia de Benedicto XVI.

El papa Francisco, a su turno, agradeció al gobierno de Brasil por la recepción en Río de Janeiro y en sus primeras palabras aseguró que “para tener acceso al pueblo brasileño es necesario entrar por su inmenso corazón”.

Su discurso fue exclusivamente pastoral y enfocado en los jóvenes que asistirán a la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud.

“Les traigo lo más precioso que me han dado, Jesucristo”, dijo el Pontífice, quien evitó todo tipo de comentario con connotación política. “Vengo en su nombre para aumentar la llama de amor fraterno”.

Francisco destacó: “El motivo principal de mi visita a Brasil trasciende las fronteras” debido a la organización de las Jornadas de la Juventud.

“La juventud es la ventana por la que el futuro entra en el mundo”, dijo el Santo Padre, e invitó a que los mayores acompañen en ese camino a las nuevas generaciones.

Francisco presidirá la Jornada Mundial de la Juventud del 23 al 28 de julio en Río, un “Woodstock católico” como se la ha llamado, a la que asistirán cerca de 1,5 millones de personas. También viajará a Aparecida, el mayor santuario católico de Brasil, en el estado de San Pablo.

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