La Justicia ordenó suspender la tala de árboles por el Metrobus

La Justicia en lo Contencioso Administrativo resolvió suspender cualquier actividad que implique poda, trasplante o remoción de árboles afectados por las obras del Metrobus porteño.

El juez en lo contencioso administrativo Guillermo Schleiber ordenó hoy al gobierno porteño que suspenda la poda y remoción de árboles y la modificación del espacio parquizado de la avenida 9 de Julio por las obras del Metrobus y le dio dos días de plazo para que entregue informes.

La medida hizo lugar a una presentación realizada por el ex legislador Facundo di Filippo, quien aseguró que el magistrado “dio curso a nuestro reclamo sobre el daño que esta obra le va a causar a la avenida más importante de la Argentina”.

El juez, en su fallo, ordenó la suspensión “de toda actividad” que implique “la poda, trasplante, remoción o destrucción del arbolado público existente en la avenida 9 de julio afectada al Metrobus” y de la “supresión, reducción o limitación de los espacios parquizados”.

Schleiber, al hacer lugar a la presentación, también dio un plazo de 48 horas al gobierno porteño para que le presente una evaluación técnica sobre el arbolado, las medidas para protegerlo, las especies históricas y notables existentes e información sobre el proyecto de construcción del Metrobus.

El fallo del juez fue difundido durante la marcha que se realizaba esta tarde en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Avenida de Mayo, donde se reclamaba la paralización de las obras que realiza el gobierno porteño, lo que generó la algarabía de los manifestantes.

El proyecto del Metrobus sobre la avenida 9 de julio pretende reducir los tiempos de viaje entre los barrios de Constitución y la zona de Retiro, a través de la construcción de carriles rápidos para el transporte público, pero esto implica la tala de árboles y la remoción de monumentos históricos existentes sobre esa avenida.

El proyecto también reduce la Plaza de la República, pero el gobierno de la ciudad asegura que los árboles que se van a talar o remover, serán retrasplantados en otros sectores de la ciudad o sobre la misma avenida.

La idea es que varias líneas de colectivos modifiquen su trazado y circulen por los carriles rápidos, pero legisladores porteños afirman no sólo que todavía no existe el permiso de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) para modificar el recorrido, ya que son líneas interurbanas, sino que tampoco el proyecto pasó por la Legislatura para su tratamiento.

Además del amparo de Di Filippo, existe otro recurso judicial presentado hoy por la Red por el Patrimonio, Propamba y la legisladora María José Lubertino.

Este recurso pide la suspensión de las obras por “la destrucción simbólica, paisajística, urbana, arquitectónica y arqueológica a partir de una violación de derechos constitucionales, de la Constitución porteña, del Plan Urbano Ambiental y del Código de Planeamiento Urbano”, explicó Nidia Marinaro, de Propamba.

Di Filippo destacó que si bien la respuesta del juez Schleiber “no indica que se deban detener las obras, al exigir que se detenga la poda de árboles y cualquier intervención sobre el espacio parquizado, significaría una detención de hecho ya que al gobierno porteño le quedan pocas cosas por modificar”.

Precisó que la justificación presentada en el recurso judicial está basada en “las claras agresiones al sistema republicano que realizó el gobierno porteño con esta obra, porque la ley del Metrobus indica que cualquier nuevo trazado debería haber pasado primero por la Legislatura”.

Di Filippo destacó, además, que “toda esta obra no tendría sentido si primero el gobierno de la ciudad no acuerda con la CNRT la modificación en el trazado de las líneas del trasporte público”.

Para la legisladora María José Lubertino el fallo de Schleiber “es una decisión muy importante porque señala la razón del reclamo vecinal y obliga al gobierno porteño a por lo menos tener que dar explicaciones”.

“Todo esto se podría haber evitado si Macri hubiera permitido que esta discusión se diera en la Legislatura como lo marca la ley”, enfatizó Lubertino.

La legisladora consideró que “no tiene ni pies ni cabeza la depredación del espacio verde en una avenida tan icónica como la 9 de Julio” y añadió: “es mentira que este sea un Metrobus porque es en un medio de transporte contaminante”.

El Metrobus es una obra de tres kilómetros que plantea la instalación de carriles exclusivos para colectivos sobre la avenida 9 de Julio desde la avenida San Juan hasta la calle Arroyo, donde está previsto que circulen diez líneas.

Para ello, el proyecto original prevé el implante de 550 árboles nuevos de especies autóctonas, retirar 28 y trasplantar 277, de los cuales 169 serán dentro de la traza y 108 llevados a parques y plazas cercanas.

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