Hollande y Sarkozy cerraron sus campañas, a tres días del balotaje presidencial en Francia

El dirigente socialista Francois Hollande y el candidato a la reelección Nicolás Sarkozy realizaron sus últimos actos de campaña antes del balotaje presidencial del domingo en Francia, un día después de un debate televisivo que reforzó el favoritismo del aspirante opositor.

En un nuevo golpe a las aspiraciones del conservador Sarkozy, el ex candidato presidencial centrista Francois Bayrou anunció hoy que votará por Hollande, que sumó así un inusual respaldo que consolida aún más sus chances de convertirse en el segundo jefe de Estado socialista de la historia de Francia.

En declaraciones en París, el líder del partido Movimiento Democrático (MoDem), quinto en la primera vuelta presidencial del 22 de abril, no otorgó consigna de voto a sus seguidores, pero sondeos pronostican que gran parte de este electorado también se inclinará por el aspirante opositor.

Además de los actos de cierre, en los que Sarkozy volvió a acusar a Hollande y a la izquierda de mentir y su rival se mostró confiado en su triunfo, la jornada estuvo marcada por las repercusiones del áspero y agresivo debate televisivo de anoche, seguido por 17,8 millones de espectadores.

El candidato socialista, favorito en todos los sondeos con una ventaja de entre seis y ocho puntos, quedó mejor posicionado y fortalecido por su desempeño en la batalla dialéctica, según la opinión de numerosos analistas y la prensa francesa.

Esta tarde, los dos aspirantes a la presidencia clausuraron sus actos de campaña, pues en la jornada de mañana solo realizaran apariciones en los medios de comunicación antes del inicio de la veda electoral, a la medianoche.

Sarkozy realizó un acto en la sureña ciudad portuaria de Toulon (sur), bastión histórico del ultraderechista Frente Nacional (FN), cuyos votos intenta captar, mientras que Hollande respetó la tradición socialista de cerrar la campaña en la ciudad de Toulouse, en el suroeste de Francia.

“La elección es clave, no es una elección como las otras. El país puede sufrir ataques especulativos ante la irrealidad de un gobierno socialista”, lanzó Sarkozy en Toulon, ciudad donde el FN superó el 23% de los votos en la primera vuelta.

Y con un tono agresivo, ajustó: “Siempre es igual con los socialistas, hacen promesas a todo el mundo, pero no las podrán cumplir. Luego lleva años arreglar esas mentiras. La izquierda da lecciones pero es la izquierda quien arruinó nuestra República con su demagogia”.

Por su parte, Hollande se dijo “confiado” en la victoria, sostuvo que se impuso en el debate presidencial e ironizó sobre los dichos previos del presidente, quien había pronosticado que se iba a “comer” al socialista.

“Tengo miedo de que se haya quedado con hambre”, lanzó en el corazón de la ciudad rosa, la plaza del Capitolio, ante 25.000 personas.

Hollande fue precedido en su discurso por el ex premier socialista Lionel Jospin y acompañado por los dirigentes más importantes del socialismo y los partidos ecologistas.

Asimismo, el socialista se negó a “instrumentalizar” las nuevas informaciones del sitio Mediapart, que hoy publicó una entrevista con el ex premier del asesinado líder libio Muammar Kaddafi en donde asegura que Libia financió la campaña presidencial de Sarkozy en 2007.

Mediapart ya publicó el fin de semana documentos oficiales que según dijo confirman el financiamiento, pero Sarkozy calificó el hecho de “operación podrida” y demandó al sitio.

Sarkozy fue el prinicipal impulsor de la intervención militar de la OTAN en Libia a favor de los insurgentes anti-Kaddafi, y durante su campaña presentó el derrocamiento del líder libio como uno de los grandes logros de su mandato en política exterior.

Al mismo tiempo, Bayrou llamó a “la unión nacional” para vencer a Sarkozy y anunció que votará por Hollande pero sin otorgar consigna a sus electores.

Pese a no contar con gran caudal de votos, el demócrata cristiano Bayrou es la personalidad política preferida por los franceses (casi 70% de imagen positiva) por lo que su decantación por el candidato socialista podría resultar determinante para encaramar a la izquierda en el poder tras 17 años de gobiernos conservadores.

“No quiero votar en blanco, eso sería indecisión y en estas circunstancias la indecisión es imposible. Queda votar por Hollande y esa es mi elección”, aseguró.

Sarkozy “se libró en una carrera hacia la extrema derecha, en la que nosotros no encontramos nuestros valores, que son los del gaullismo, la derecha republicana y social”, se justificó.

Mientras desde el oficialismo lamentaron que Bayrou rompa con la tradición centrista de apoyar a los partidos conservadores, desde Toulouse, Hollande celebró el anuncio.

“Es la elección de un hombre libre e independiente”, dijo, pero reiteró que “no hay ninguna negociación posible” con el centrista, a quien la prensa gala ubica entre los posibles primeros ministros luego de las legislativas de junio próximo.

Por la mañana, antes de su acto, Sarkozy aseguró que las encuestas que dan como favorito a Hollande «están mintiendo» y que las elecciones están “más abiertas” después del debate.

«Nunca hubo unas elecciones tan abiertas en nuestra historia y lo son aún más después del debate», declaró Sarkozy a la radio RTL.

El presidente aprovechó la entrevista radial para hacer un nuevo llamando a los electores indecisos, pero sobre todo a los votantes de extrema derecha, del partido Frente Nacional de Marine Le Pen, quien finalizó tercera posición en la primera vuelta con el 17,9%.

Esta semana, Le Pen anunció que votará en blanco y otorgó libertad a sus votantes, advirtiendo que “Sarkozy y Hollande son lo mismo, dos candidatos del sistema”.

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