Giorgio Napolitano fue reelecto presidente de Italia en la sexta votacion

El presidente de Italia fue reelegido a los 87 años por el Parlamento para continuar en el cargo por siete años más, luego de que las fuerzas políticas del país no lograran ponerse de acuerdo en un nombre para su sucesor, informó el diario La Repubblica.

La incapacidad del Parlamento de encontrar consenso en las cinco votaciones anteriores no sólo profundizó la crisis política del país que dejaron las elecciones de febrero pasado, sino que también provocó una crisis dentro del Partido Democrático, la fuerza política más votada en los últimos comicios.

El jefe de Estado, que cumplirá 88 años en junio y cuyo mandato terminaba el 15 de mayo, consiguió la mayoría absoluta en la sexta votación con 738 votos a favor -234 más de lo que necesitaba- y fue reelegido por otros 7 años.

Napolitano se convirtió así en el primer presidente italiano que es reelecto y que, de terminar su segundo mandato, permanecerá 14 años en el cargo.

El segundo candidato más votado en la sexta votación fue el jurista y candidato del Movimiento Cinco Estrellas de Beppe Grillo, Stefano Rodota, quien obtuvo 217 votos, según informó el diario italiano La Repubblica.

Unos minutos antes de comenzar la sexta votación, el referente de la anti política y cómico Beppe Grillo había denunciado que «se esta produciendo un golpe de Estado. Para impedir un cambio están dispuestos a todo», escribió en su blog, informó la agencia de noticias Europa Press.

Grillo, cuyo bloque no mostró fisuras en torno a su candidato Stefano Rodata en las distintas votaciones, convocó desde su blog a los «millones» que lo apoyan a manifestarse hoy frente a la Cámara de Diputados.

Más temprano, luego del fracaso de la quinta votación en sesión conjunta del Parlamento, Napolitano había aceptado ser candidato nuevamente a la Presidencia italiana.

En una nota, Napolitano había expresado su disponibilidad para que, como le habían pedido durante la mañana las fuerzas políticas, pueda ser votado como candidato en la sexta votación en el Parlamento, que desde el jueves ya tuvo cinco intentos fallidos para elegir al próximo mandatario.

«Conciente de las razones que se me presentaron, y en el respeto de las personalidades que hasta ahora se sometieron al voto para las elecciones del nuevo jefe de Estado, considero que tengo el deber de ofrecer la disponibilidad que se me pidió», escribió Napolitano en una nota, informó la agencia de noticias EFE.

Napolitano, que en numerosas ocasiones había manifestado su voluntad de no representarse, entre otras cosas por motivos de edad, aceptó su posible reelección explicando que no puede no asumirse esta responsabilidad ante la Nación.

«Me mueve en estos momentos el sentimiento de no poder sustraerme a esta responsabilidad hacia el país, esperando que a ésta le corresponda una análoga y colectiva asunción de responsabilidades», agregó.

La incapacidad de encontrar un candidato de consenso para la Presidencia había profundizado la crisis política e institucional que vive Italia, que está sin gobierno desde las elecciones de febrero pasado que no dejaron una clara mayoría.

El Partido Democrático (PD), del líder Pier Luigi Bersani, fue el más votado en la Cámara de Diputados, pero la agrupación de centroizquierda no logró la mayoría necesaria en el Senado como para que su líder sea investido como primer ministro.

Las negociaciones entre los partidos para intentar formar gobierno -en las que el presidente juega un importante rol pese al carácter fundamentalmente protocolar de su cargo- no dieron ningún resultado, y los líderes políticos debaten la conveniencia o no de celebrar nuevos comicios.

Mientras el líder de la centroderecha, Silvio Berlusconi, ya apoyó públicamente la idea de volver a las urnas en los próximos meses, su principal rival, el PD, transita una crisis interna que pone un peligro la primera minoría que obtuvo en las elecciones de febrero y con la que podría dirigir el futuro gobierno.

El viernes, más de cien legisladores del PD se rebelaron contra el liderazgo de Bersani y no apoyaron a su candidato a la Presidencia, el ex primer ministro Romano Prodi, en la cuarta votación en el Parlamento.

«Han traicionado uno de cada cuatro», sentenció el viernes por la noche Prodi, luego de anunciar que una vez que sea electo un presidente presentará su renuncia como secretario general del PD.

Otro líder del partido que renunció fue su propia presidenta, Rosi Bindi, quien se quejó de que desde que terminaron las elecciones «no había sido consultada» en las decisiones, en una alusión a las negociaciones que mantuvo Bersani con Berlusconi para encontrar un candidato de consenso para suceder a Napolitano.

A pesar de haber anunciado su renuncia apenas la noche anterior, Bersani continuó trabajando toda esta mañana para garantizar la elección de un presidente.

Por eso fue uno de los dirigentes que visitaron hoy a Napolitano en el Palacio Quirinal para pedirle que presente su candidatura.

La peregrinación fue insólita: desde Bersani al ex premier Silvio Berlusconi, pasando por el presidente del Gobierno en funciones, Mario Monti.

«Pero, ¿por qué no me dejan descansar?», contó el gobernador de Sicilia, Rosario Crocetta, que le dijo Napolitano, informó la agencia de noticias EFE.

Pero a pesar de su reticencia y su edad, Napolitano finalmente aceptó y ahora tendrá que decidir si el país vuelve a las urnas o Bersani, Berlusconi y Grillo siguen negociando para formar un gobierno.

«Todos los interlocutores expresaron la convicción que ante la grave situación que se creó durante las elecciones para el nuevo jefe de Estado es urgente que el Parlamento dé ejemplo de unidad y cohesión nacional», explicó Napolitano en una nota.

noticias relacionadas