Genera polémica la ampliación de la doble mano sobre la avenida Santa Fe

La avenida Santa Fe quedó habilitada ayer para circular en doble mano de Libertad a Esmeralda, por lo que se completó esta modalidad, en casi toda la arteria, lo que generó polémica y también algunas adhesiones.

«Es un paso más para que la gente, especialmente la que viaja en transporte público, circule mejor por la ciudad», dijo Horacio Rodríguez Larreta al inaugurar el contracarril en el último tramo de la avenida Santa Fe que permanecía con una sola mano.

En el momento de la apertura del carril se escuchó un cerrado aplauso y felicitaciones por parte de vecinos que rodearon a los funcionarios en la esquina de Esmeralda y Santa Fe.

Sin embargo, a escasos metros del lugar, otras personas hicieron algunos comentarios que se caracterizaron por la indeferencia, el enojo y la incertidumbre.

«Para hacer ocho cuadras hay que hacer 20», dijo Fernando Camino un motoquero que recorre la ciudad, quien se mostró indignado por los cambios de las manos de las calles, como consecuencia de la habilitación de las doble mano en la avenidas, lo que hace que la circulación «se trabe cada vez más» .

Larreta dijo que esta decisión consiste en sacar los colectivos de las calles «finitas», lo que, según el funcionario, significará un verdadero beneficio tanto para los autos particulares que circulen por esas arterias como para los vecinos, quienes tendrán menos polución y menos ruido.

En tanto, Norberto, que vive desde hace 38 años en plena avenida Sante Fe y Suipacha, consideró que «es razonable que los colectivos vayan por las avenidas y no por las calles» pero estimó que el problema del tránsito en la ciudad es la enorme cantidad de autos particulares que llegan al centro todos los días, «un fenómeno que desborda toda lógica».

«Estimo que hay que buscar una solución pero dudo que la doble mano en las avenidas pueda con el problema», añadió el hombre.

Cristian, estudiante y empleado en una oficina ubicada sobre avenida Santa Fe, opinó que «está a la vista que el caos vehicular continúa, a pesar de los cambios implementados por el gobierno porteño».

«No es un problema de tránsito, es un problema de espacio. Es común ver a autos por pleno centro porteño circulando con una sola persona adentro, ocupando un espacio que alcanzaría para al menos cuatro», sostuvo.

Para Carlos Rojas, conductor de un utilitario, estos cambios «confunden a la gente» y los beneficios «todavía no los veo», dijo, mientras esperaba el verde del semáforo para cruzar la avenida.

Cerca de Larreta, una señora buscaba cámara para recordar que «el jefe de Gobierno es un ingeniero», un dato a tener en cuenta, según ella, porque «difícilmente un ingeniero haga las cosas mal».

Daniel, dueño de un garage en Santa Fe al 2300 portaba un cartel amarillo para recordar a los automovilistas que en otro tramo de Santa Fe -entre Callao y República Arabe Siria-, se autoriza el tránsito de autos particulares.

«La gente piensa que no puede transitar por ahí pero está equivocada y ese malentendido nos perjudica a los dueños de garages, donde la facturación bajó considerablemente», se quejó el hombre.

A partir de la extensión de la doble mano, Santa Fe tendrá dos sentidos de circulación en casi todo su recorrido y continuará con una sola mano, hacia el Bajo, el corto tramo que bordea la Plaza San Martín.

De ahora en más, desde Carlos Pellegrini hasta la avenida Callao, el contracarril únicamente podrá ser utilizado por colectivos y taxis -libres u ocupados- de lunes a viernes, de 8 a 20.

El cambio a la doble mano sobre avenida Santa Fe se inició en abril, desde Borges hasta Anchorena, y la semana pasada, se agregó el segundo tramo, desde Anchorena hasta Libertad.

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