“Recuerdo con alegría tus palabras en aquella ocasión: ‘Mi voz quiere tener la fuerza de la voz de los humildes. La voz que denuncia la injusticia y proclama la esperanza en Dios y en la Humanidad’. Muchas cosas han cambiado desde entonces, sin embargo, tu compromiso y tu entrega por los pobres no han dejado de crecer con el tiempo”, manifestó Francisco en un carta enviada a Pérez Esquivel.
“Sé bien cuanto esfuerzo y sufrimiento te ha costado tu servicio a la paz y a la convivencia, pero también conozco la alegría de tu corazón al dar voz a los más pobres y humildes. Y el tiempo te ha dado la razón”, continuó, y concluyó: “Gracias, querido amigo, por tu testimonio y tu entrega. Que el Señor te bendiga y la Virgen santa te cuide”.
El viernes último se cumplieron 35 años desde que el militante por los derechos humanos recibiera el Premio Nobel de la Paz.
