El cardenal Bergoglio rescató el valor de la verdad y la caridad durante la misa crismal

El arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, recordó hoy a los sacerdotes en la misa crismal que «la alegría y la consolación son el fruto de que la verdad y la caridad no son verso, sino que están presentes y operativas en el corazón de pastores y en el del pueblo al que somos enviados».

Bergoglio al dar su homilía en la catedral metropolitana sostuvo, de acuerdo a lo señalado por Aica, que «cuando hay alegría en el corazón del Pastor es señal de que sus movimientos provienen del Espíritu».

En tanto, añadió que «cuando hay alegría en el pueblo es señal de que lo que le llegó -como don y anuncio- fue del Espíritu; porque el Espíritu que nos envía es Espíritu de consolación, no de acedia (angustia)».

Durante la Eucaristía, concelebrada por los obispos auxiliares y el clero porteño, se renovaron las promesas sacerdotales y se consagró el santo crismal que se utiliza en varios de los sacramentos, bautismo y confirmación.

El cardenal Bergoglio insistió en alentar a los sacerdotes a la «dulce y confortadora alegría de evangelizar».

Además, dedicó un párrafo de su homilía a parafrasear a Pablo VI, en aquello de que «el mundo actual pueda recibir la Buena Nueva, no a través de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del Evangelio cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en sí mismos, la alegría de Cristo».

«No basta con que nuestra verdad sea ortodoxa y nuestra acción pastoral eficaz. Sin la alegría de la belleza, la verdad se vuelve fría y hasta despiadada y soberbia, como vemos que sucede en el discurso de muchos fundamentalistas amargados», opinó.

«Pareciera que mastican cenizas en vez de saborear la dulzura gloriosa de la Verdad de Cristo, que ilumina con luz mansa toda la realidad, asumiéndola tal como es cada día», advirtió.

Bergoglio consideró que «sin la alegría de la belleza, el trabajo por el bien se convierte en eficientismo sombrío, como vemos que sucede en la acción de muchos activistas desbordados».

Añadió que «pareciera que andan revistiendo de luto estadístico la realidad en vez de ungirla con el óleo interior del júbilo que transforma los corazones, uno a uno, desde adentro».

El cardenal Bergoglio explicó que «cuando digo que la consolación es una opción de vida hay que entender bien que es una opción de pobres y de pequeños, no de vanidosos ni de agrandados».

«Opción del pastor que se confía en el Señor y sale a anunciar el Evangelio sin bastones ni sandalias de más y que sigue a la paz, dondequiera que el Señor la haga descender».

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