Diputados buscará aprobar la semana próxima el proyecto de ley que regula la medicina privada

La Cámara de Diputados buscará aprobar la próxima semana el proyecto de ley que regula la medicina prepaga, en una votación que contaría con el apoyo de los legisladores de la mayoría de las bancadas.

La nueva legislación establece que, a partir de cierta cantidad de años de aportes, las prepagas no podrán aumentar las cuotas para esos afiliados mayores, por entender que los aportes que hicieron de jóvenes saldan ampliamente la brecha.

También, el texto expresa que no puede haber plazos extensos irrazonables de carencia, a diferencia de lo que ocurre actualmente en cuanto a que las prepagas exigen determinada cantidad de pagos para que el afiliado pueda hacer uso efectivo del servicio.

El proyecto sería aprobado aceptando las modificaciones realizadas el año pasado por el Senado sobre la sanción original votada en el año 2008 por Diputados.

La iniciativa cuenta con preferencia para ser tratada «con o sin dictamen de comisión» en la próxima sesión, de acuerdo a una preferencia apoyada por todas las bancadas en el último plenario del cuerpo.

El proyecto que regula la medicina prepaga fue presentado en agosto del 2006 por la diputada del Frente para la Victoria Patricia Vaca Narvaja y se volvió a presentar dos años después tras haber perdido estado parlamentario, luego de haber conseguido dictamen de las comisiones que lo estudiaron.

En agosto del 2008 la Cámara baja aprobó el proyecto por amplísima mayoría (188 votos a favor y una abstención) y lo envió al Senado, que lo aprobó en noviembre del año pasado, diez días antes de que perdiera estado parlamentario.

Así, tras casi cinco años de debate parlamentario, el proyecto será aprobado por la Cámara de Diputados, con las modificaciones introducidas por el Senado, ya que para poder ratificar su texto original debería conseguir los dos tercios de los votos, porque en la Cámara alta se superó esa mayoría (unanimidad de 59 votos).

Entre las modificaciones incluidas por la Cámara alta se estableció que la autoridad de aplicación de la iniciativa será el Ministerio de Salud, en lugar de la Secretaría de Comercio, como se estipulaba en la sanción original.

También se modificó el artículo primero, dejando afuera del alcance de la norma a las obras sociales sindicales, ya que están reguladas por las leyes 23.660 y 23.661.

Además, se cambió el artículo 22, que ahora estipula la obligación de las prepagas a mantener el 50 por ciento de su capital en una «reserva técnica» que garantice las prestaciones y el otro cincuenta por ciento en instrumentos financieros.

Pese a que la iniciativa aún no tiene dictamen de la comisión de Salud, el presidente del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, ratificó durante la última semana que «en la próxima sesión se trata sí o sí el proyecto regulatorio de la medicina prepaga».

«Sin duda, en la próxima sesión se trata sí o sí. Solicitamos en la sesión pasada el tratamiento sobre tablas del tema y la oposición no nos lo otorgó», agregó el diputado por Santa Fe, al tiempo que recordó que «es un tema que ya lleva cuatro años en el Congreso, y no hay más espacio para modificaciones» del proyecto.

Durante todo ese tiempo, el proyecto fue cuestionado por algunas empresas de medicina prepaga, sobre todo en el artículo 10 que establece que las «enfermedades preexistentes pueden establecerse por declaración jurada y otros medios complementarios a cargo de la entidad de medicina prepaga, y podrán ser tenidas en cuenta a efectos de admitir nuevos usuarios».

Estos mismos argumentos fueron esgrimidos durante el proceso de debate por algunos diputados y senadores de la oposición que se opusieron «a algunas cuestiones del proyecto», lo que fue dejado en evidencia por algunos diputados del oficialismo.

Por ejemplo, la diputada del FPV, Adela Segarra, dijo que «varios legisladores de la oposición sistemáticamente recurren al argumento del miedo al decir que `las empresas prestadoras van a dejar de existir´, o que `se pueden desfinanciar´, para defender los intereses de poderosas corporaciones que hacen negocios con la salud y que hoy se llevan los aportes de casi cuatro millones y medio de personas en nuestro país».

Su compañero de bancada, el sindicalista Omar Plaini dijo que «las prepagas toman la salud desde una visión totalmente mercantilista» y agregó que «nosotros queremos discutir la totalidad de la salud».

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