Daniel Barenboim inició su serie de conciertos en un Teatro Colón colmado

El artista argentino-israelí comenzó el miércoles por la noche en un Teatro Colón colmado y fascinado la serie de conciertos en que, dirigiendo a la Orquesta West-Eastern Divan, recorrerá las Sinfonías de Ludwig Van Beethoven.

Al frente del conjunto conformado por jóvenes músicos árabes e isreaelíes que concibió junto al escritor palestino Edward Said, Barenboim encontró una fenomenal manera de celebrar los 60 años de su primera vez en el máximo coliseo argentino.

En la primera de las 11 actuaciones que encabezará hasta el martes 31 (una impactante seguidilla que incluirá un recital al aire libre en el Obelisco, un concierto de mediodía en el Gran Rex y otras siete funciones en el Colón), el programa incluyó la «Obertura Leonora III» y las Sinfonías número 1 y número 2, todas obras de Beethoven.

Esta tercera aproximación a «Leonera» fue concebida por el genial compositor alemán para introducir su ópera «Fidelio» y data de 1806, pero aquí se apreció todo su imponente actualidad en manos de la más numerosa de las formaciones que exhibió la West-Eastern Divan.

Con las muchachas ataviadas con largos vestidos negros y los jóvenes con trajes oscuros, todos ellos recibieron el caluroso aplauso que devino en ovación cuando uno de los dos mentores del grupo, íntegramente vestido de negro, ocupó su elevado lugar frente a la formación.

Sin atril por delante, con la batuta en la mano derecha pudiendo ser vara mágica, espada honda o ariete vehemente, Barenboim entregó toda su pasión para comandar el conjunto con gestos precisos que fueron de lo marcial a lo amoroso.

En la continuidad de la velada y para dar inicio al recorrido por las obras con que Beethoven apuró su ingreso al Olimpo de la música, Barenboim y sus laderos se encaminaron a la «Sinfonía número 1 en Do mayor, opus 21».

La pieza que el creador comenzó en 1799 y terminó a principios de 1800, cuando tenía 30 años, la dedicó al barón Gottfried van Swieten, uno de los primeros protectores de Beethoven en Viena.

Con menos atriles que al inicio, en la interpretación la orquesta exprimió al máximo la luminosidad de una obra donde destacan los violines y el entonces inédito protagonismo de los timbales.

Tras un intervalo de 25 minutos y para el cierre de la función, primera de las seis programadas por el Mozarteum Argentino, fue el turno de la «Sinfonía nº 2 en Re mayor, opus 36» que ejecutó un grupo más acotado de unos 50 instrumentistas.

Esta otra briosa página de aquel Beethoven, fue dedicada al príncipe Lichnowsky, compuesta entre 1801 y 1802 y estrenada un año más tarde para marcar lo que se consideró como una despedida del Clasicismo.

Este mismo repertorio será el que Barenboim y la Orquesta West-Eastern Divan compartirán el sábado próximo desde las 15 en un recital gratuito y al aire libre en el Obelisco porteño.

Seguramente en las calles céntricas, el también eximio pianista verá multiplicar las muestras de cariño de una audiencia que le regaló casi 10 minutos de aplausos y vítores.

Indisimuladamente emocionado, el intérprete agradeció las muestras de afecto y, tras estrechar la mano de cada uno de los músicos, se bañó en la última ovación de la noche mientras con su vista recorría desde las alturas hasta la planta baja de la sala principal del Colón.

Por su parte hoy a las 20.30, también en el Colón, habrá un concierto extraordinario que sumará a Elena Bashkirova (piano), como solista para abordar obras de cámara de Beethoven y de Robert Schumann.

Otra vez en el Colón y con la única compañía de West Eastern Divan Orchestra, el sábado a las 20.30 dirigirá las «Sinfonías 5 y 6» de Beethoven y un día después, pero a las 17, abordará las «Sinfonías 7 y 8”.

El martes 24 a las 13 en un concierto gratuito en el Gran Rex y secundado por miembros de la West Eastern Divan Orchestra, ejecutará obras de Pierre Boulez, Arnodl Schönberg y Alban Berg.

De regreso al máximo coliseo argentino, el miércoles 25 a las 20.30 y comandando la West Eastern Divan Orchestra abordará la «Sinfonía 9» de Beethoven.

La seguidilla de recitales se rematará los días lunes 30 y martes 31, a las 20.30 en el Colón, donde Barenboim se unirá con el Coro y Orquesta del Teatro Alla Scala de Milán para abordar, en la primera velada, la «Misa de Réquiem», de Verdi; y, en la noche de despedida, «Aida», de Verdi, en versión de concierto.

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