Cuatro sospechosos detenidos en Brasil por el trágico incendio en la discoteca que dejó 238 muertos

Las víctimas de la discoteca incendiada ayer en Brasil sumaban hoy 238 muertos y más de 130 heridos, con unos 80 de éstos en estado grave, en tanto cuatro personas fueron detenidas por su presunta responsabilidad en la tragedia.

La lista de fallecidos en la disco “Kiss”, de la ciudad de Santa María, estado de Río Grande do Sul, fue modificada varias veces, luego de que se llegara a hablar de un total de 245 muertos, debido a que algunos nombres estaban repetidos.

Esta tarde, personal del Instituto General de Pericias identificó 230 cadáveres y sólo uno permanecía sin identificar, en el Centro Deportivo Municipal, informó la Secretaría de Seguridad Pública.

En tanto, uno de los socios del local se entregó hoy a la policía, con lo cual sumaban cuatro los detenidos por su presunta responsabilidad en el incendio, según el comisario Sandro Meinerz, de la policía de Río Grande do Sul, citado por la agencia de noticias Ansa.

Se trata de Mauro Hoffman, una de las cuatro personas que tenía pedido de captura dictado por el juez de turno Regis Adil Bertolini.

Los otros tres sospechosos, que ya se encontraban en poder de la policía, son el dueño de Kiss, Elissandro Sphor, quien sobrevivió a la tragedia, un músico de la banda “Gurizada Fandangueira” y un asistente técnico del grupo.

Sphor fue arrestado en un hospital de Cruz Alta, ciudad vecina a Santa María adonde fue ingresado luego de haber sobrevivido al incendio y ser víctima de intoxicación a causa del humo.

El comisario manifestó que el dueño de la discoteca negó haberse llevado las computadoras con el registro de las cámaras de seguridad del local, cuyo faltante fue advertido por los bomberos.

Los miembros de la banda fueron detenidos durante el velatorio del acordeonista del grupo, Danilo Jaques, en la ciudad de Mata, vecina a Santa María.

El juez pidió la prisión temporaria de los cuatro para comenzar a determinar responsabilidades en la tragedia, ocurrida durante una fiesta organizada por estudiantes universitarios.

La mayoría de los fallecidos eran estudiantes de la Universidad Federal de Santa María, que expresó en su página de internet las condolencias a las familias de las víctimas.

Según las primera investigaciones, el incendio comenzó hacia las 2.30 hora local (4.30 GMT) cuando en el escenario encendieron un artefacto pirotécnico conocido como “Lluvia de plata” o “sputnik”, cuyas chispas alcanzaron la espuma del aislante acústico del techo del establecimiento.

Fuentes médicas señalaron que la mayoría de las víctimas falleció por asfixia, ya que pocos cuerpos presentaban quemaduras, y muchos heridos sufrieron traumatismos y aplastamientos al ser pisoteados por quienes intentaban huir en forma desesperada del lugar.

Relatos de sobrevivientes revelaron que no había salidas de emergencia visibles y que agentes de seguridad de la discoteca obstaculizaron al principio la fuga, ante la sospecha de que no habían pagado su cuenta.

Además, el Cuerpo de Bomberos informó que la licencia de funcionamiento de la discoteca había expirado en agosto del año pasado, según la agencia noticias DPA.

Sin embargo, los abogados de los propietarios difundieron un comunicado que sostiene que la tragedia ocurrió a raíz de un “accidente” y asegura que los sistemas de protección y combate de incendios de la discoteca eran “apropiados para las necesidades de la casa y de sus frecuentadores”.

“Lamentamos sinceramente la extensión de la tragedia que superó a toda normalidad y previsibilidad de cualquier actividad empresarial, y atribuimos este terrible suceso a una fatalidad”, señala el texto.

El comisario Meinerz -citado por la cadena de noticias Globo-, refirió que los miembros de la banda atribuyeron el incendio a un cortocircuito ocurrido mientras tocaban y no al uso de pirotecnia.

Hoy, un centenar de sepelios se realizaban en Santa María, y miles de personas lloraban a sus víctimas en el cementerio local.

Debido a la magnitud de la tragedia, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, suspendió su participación en la Cumbre de la CELAC-UE, en Santiago de Chile, y regresó al país para acompañar a la población de Santa María y decretó tres días de luto oficial en memoria de las víctimas.

El cónsul argentino en la ciudad de Uruguayana, con jurisdicción en Santa María, Alfredo Ortiz Baeza, dijo a Télam que “no hay argentinos entre los (cadáveres) reconocidos”.

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