Comenzó en Avellaneda el “29º Salón Municipal de Cerámica»

Se realiza en la remodelada sede del Instituto Municipal, de Av. Mitre 2724. En la foto el profesor Julio César Cando, Coordinador de Extensión Cultural del Instituto.

Hasta el 27 de agosto, el Instituto de Cerámica de Avellaneda organiza en su Sala de Exposiciones de Av. Mitre 2724 el «29º Salón Municipal de Cerámica», el cual cuenta con un premio adquisición para reconocer al artista y para incrementar el patrimonio cultural de la escuela y, por ende, el de la comunidad.

Este Instituto, que goza de un gran reconocimiento a nivel nacional, ya tiene confirmadas las fechas para el resto de las actividades que, año a año, convocan a artistas de diversos sectores.

En ese sentido, del 8 al 29 de septiembre se desarrollará el «Salón Estímulo para Alumnos de Escuelas de Cerámica», los cuales son divididos en dos grupos, de acuerdo al nivel de capacitación.

Una vez finalizado el Salón Estímulo, en la primera quincena de octubre se pondrá en marcha la ya tradicional «Exposición y Venta del Taller de Producción Artesanal», actividad muy elegida por los vecinos para comprar los regalos del Día de la Madre.

En esta actividad, no solo trabajan los egresados del Instituto, sino también los de otras instituciones y ceramistas independientes que se suman a la iniciativa.
Finalmente, el año de actividades se cerrará con el «27º Salón de Profesores del Instituto», entre el 16 y el 30 de noviembre.

«Este último es muy interesante porque nosotros siempre estamos evaluando la obra del alumno para orientarlo en su crecimiento, y en esta muestra son ellos los que ven qué hacemos los docentes y así reconocen con la autoridad, o no, con la que enseñamos», aseguró el profesor Julio César Cando, Coordinador de Extensión Cultural del Instituto.

Un Instituto que crece gracias a sus integrantes
Desde sus orígenes hasta la actualidad, el Instituto Municipal de Cerámica experimentó varios cambios (mudanzas, refacciones) y el profesor Julio César Cando fue testigo de ellos, primero como alumno, luego como parte del cuerpo docente y, en la actualidad, como coordinador de Extensión Cultural y profesor de «Modelado».

«Cuando yo empecé como alumno, allá por el año ’82, el Instituto funcionaba en la Casa de la Cultura, con un espacio muy reducido. Hacía poco que había dejado de ser simples talleres para convertirse en la carrera de Técnico Ceramista», recordó Cando.

«El edificio actual era un galpón, un viejo garage. Cuando nos mudamos usábamos cajones de manzana como estantería y tres hornos -comentó- en cambio hoy tenemos un montón de equipamiento gracias al esfuerzo de la asociación cooperadora».

Además de la cooperadora, integrada por todos los alumnos, también ayudan los proveedores de materia prima y vecinos, quienes donan mobiliario y diversos elementos necesarios para el funcionamiento en el día a día.

«Lo que tiene de interesante el Instituto es que, por medio de la cuota de Cooperadora, proveemos a los alumnos de toda la materia prima, es decir que no hay que esperar que traigan la arcilla o el esmalte para impartir la clase -sostuvo el Prof. Cando- eso nos permite planificar mejor y tener un desarrollo normal de actividades».

Con respecto a lo edilicio, hace tres años la Cooperadora del Instituto remodeló los baños con recursos propios, ya que eran muy precarios y aún tenían letrinas. Gracias al esfuerzo de toda la comunidad educativa de la entidad, se pudieron construir nuevos sanitarios que además están adaptados para ingresar con sillas de ruedas.

Por otra parte, desde la intendencia, en los últimos meses se trabajó en la refuncionalización de los espacios, en la construcción de un taller sobre las oficinas, en la ampliación del sector administrativo, en la apertura de un «pulmón» para que haya más ventilación y en la instalación de un montacargas, para trasladar los objetos pesados y para quienes no pueden subir escaleras, entre otras cosas.

«La escuela tiene motor propio, hay un equipo de docentes y directivos que trabajamos desde hace muchísimos años a pulmón. Esta es la primera vez que hay una obra tan grande o significativa», aseguró Cando.

Este último proyecto surgió de una charla con el intendente interino, Ing. Jorge Ferraresi, a quien las autoridades del Instituto le plantearon varias necesidades e inquietudes.

«El intendente nos dijo que había muy buena relación con el gobierno nacional y que existía la posibilidad de conseguir el dinero para la readecuación de la estructura del Instituto», comentó el Coordinador de la entidad.

Una de los proyectos del Instituto era crear un museo de cerámica contemporánea, pero como eso generaría un costo extra de mantenimiento, optaron por montar un museo-escuela.

«La idea era que las obras de nuestro patrimonio estuvieran distribuidas por todos los espacios -afirmó el Prof. Cando- para generar algo interactivo y sacar a la obra de lo estático».

«Estamos muy contentos con esta readecuación porque, de remarla tanto, que de golpe una gestión tome cartas en el asunto y no se vaya en las palabritas solamente, es muy importante», remarcó Cando.

A nivel administrativo, también el Instituto creció. Para que todos los egresados puedan dictar clases en cualquier establecimiento educativo, se hicieron los trámites necesarios para que el título sea reconocido oficialmente.

Sin embargo, según las autoridades del Instituto, la gran contradicción de la gestión municipal radica en que se remodela toda la sede para un mejor servicio, pero se demora demasiado en el nombramiento de los docentes.

De hecho, más de cien personas que se habían inscripto en marzo en los talleres, vieron demorado el inicio hasta julio «Además de la carrera, tenemos cursos extraprogramáticos de un día por semana donde se anotan muchos alumnos que vienen en forma regular y también aquellos que, por edad o exigencia, no pueden asumir el compromiso de venir todos los días», explicó el Coordinador del Instituto.

«Lo absurdo es que tenemos cinco cursos que no empezaron porque no están los nombramientos de la oficina de Fabián Monzón en Personal -añadió Cando- estamos hablando de seis horas cátedras semanales, no es nada»

«Frente a toda esta postura política de insertar al instituto en la primera plana de la cultura, tenemos la contradicción de tener un lugar enorme, pero con menos alumnos por la falta de esos docentes. Estimo que el Intendente no está ni enterado de esta situación puntual», remarcó.

La propuesta educativa
El Instituto Municipal de Cerámica, dependiente de la Secretaría de Cultura de Avellaneda, ofrece dos carreras: la Tecnicatura Superior en Cerámica y un Profesorado en Artes Visuales con orientación Cerámica.

El requisito para ambas orientaciones es tener el secundario aprobado y cursar el año de «Formación Básica» que sirve para adquirir los primeros conocimientos y nivelar al alumnado. En ese sentido, cabe destacar que este año se puede cursar en paralelo con la educación media.

Para los que quieren aprender algunos temas específicos, podrán cursar una o dos veces por semana en «Taller Cerámico», «Alfarería», «Tratamiento de Superficies», «Taller de Alta Temperatura», «Vitrofusión», «Serigrafía», «Esmalte sobre Metal», «Joyería» y «Moldería», entre otros.

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