Centenario de la actual Sociedad de Educación Popular “B. Rivadavia”

Fue creada por aquellos pioneros que creyeron en el futuro de la Nación y de sus instituciones que han pasado por aquí como el ex – Colegio Nocturno “Bernardino Rivadavia” (1914 – 1934), la ex – Biblioteca “Dr. Roque Sáenz Peña” (1914 – 1935), la Sociedad de Educación Popular “Bernardino Rivadavia” (1934 a hoy), el ex Colegio “Carlos Fiorito” (1935 a 1969), la Biblioteca Pública “Bernardino Rivadavia” (1935 a hoy), la ex Escuela Nº 12 (1935 a 1975), la Escuela de Capacitación Laboral Nº 1 “Carlos Fiorito” (1970 a hoy) y la Escuela Especial Nº 502 “Héroes de Malvinas” (1976 a hoy).

CREACIÓN DEL COLEGIO NOCTURNO “BERNARDINO RIVADAVIA” (1914)
La creación de la actual Sociedad de Educación Popular “Bernardino Rivadavia” tiene su origen en una nota del 11 de mayo de 1914 que el Presidente del Consejo Escolar de Avellaneda Don Adolfo B. Cambiaso envía a cuatro personas de Piñeyro, para constituir una Comisión de Vecinos que tomen a su cargo la administración del Colegio Nocturno que funcionaba precariamente en la Escuela Nº 21 de esta localidad, en la calle Giribone Nº 648. Esto se concreta con el Acta Constitutiva del 8 de julio de 1914. La Comisión quedó integrada así: Presidente Antonio Tettamanti, Secretario Carlos Fiorito, Tesorero Guillermo Capra y Vocal Francisco Pienovi.

SE CREA LA BIBLIOTECA PÚBLICA “DR. ROQUE SÁENZ PEÑA” (1914)
En Agosto de 1914 se crea la “Sociedad Fraternidad Escolar” integrada por los alumnos del colegio, que comunica a la Comisión Administradora, su ofrecimiento para formar una Biblioteca Publica con el nombre de “Bernardino Rivadavia”. La iniciativa es apoyada por la Comisión que destina una “Subvención de diez pesos mensuales”, más con motivo de haberse producido en estos días el fallecimiento del Presidente Roque Sáenz Peña, de común acuerdo, se resuelve cambiar el nombre, a la que se llamará entonces “Biblioteca Pública Dr. Roque Sáenz Peña”.

Comienza el curso escolar de 1915 con una inscripción de 611 alumnos (275 para primaria y 336 para Cursos Libres), dado por 13 profesores, cuyos sueldos oscilan entre 40 y 80 pesos y 100 pesos para el Director.

En enero de 1916 se incorporan a la Comisión Administradora del colegio, los señores Daniel S. Rodríguez y Jacinto Vallejos, y en marzo de ese mismo año se incorporan las clases de enseñanza primaria en los seis grados, corte y confección 1º, 2º y 3º, contabilidad 1º y 2º, caligrafía, dactilografía, bordado 1º, 2º y 3º, dibujo mecánico 1º y 2º y manualidades. En mayo se recibe de la comisión pro corso de Piñeyro la donación de $ 409.33. La Biblioteca Pública incrementa el número de libros, se solicitan subsidios a la municipalidad y para el mes de octubre de ese año se alquila un pequeño local en la calle Domínguez Nº 804, para utilizarlo como secretaria colocándose en su frente una “placa enlozada” donada por FERRUM con la inscripción “BIBLIOTECA GRATUITA DR. ROQUE SAENZ PEÑA, ANEXA AL COLEGIO NOCTURNO BERNARDINO RIVADAVIA”.

En el año 1917 se compra un proyector de cine para “atraer alumnos” y aumentar la concurrencia a las conferencias que se organizaban. Se incorporan a los recursos antes citados los de piano, solfeo y francés y se edifica en el patio de la Escuela Nº 17 un nuevo salón con bloques donados por don Ramón Dornaletche. Al finalizar este año se agravan los problemas financieros y así consta de que “se deben 460 pesos de sueldos y sólo se tiene 176” y la Municipalidad contesta que no tiene recursos para otorgar alguna subvención.

En el año 1918 el número de alumnos se mantiene y se dictan clases en las escuelas Nros. 12, 14 y 17; los alumnos participan activamente en las actividades del colegio y existen cuatro comisiones juveniles: Comisión de Biblioteca, Comisión pro fiestas, y dos comisiones deportivas. Se siguen organizando conferencias sobre enfermedades, cultura, próceres, historia y en los libros de actas constan emotivas paginas de homenaje a ilustres argentinos como Guido Spano, Almafuerte, etc… Se traslada la secretaría a un local más amplio en Domínguez Nº 849.

Continuó su accionar el colegio nocturno siempre con precariedad de recursos, muchas veces agravados por hechos tales como el robo, en el año 1919, de las cuatro maquinas de escribir o alentados por el apoyo vecinal como lo fue recibir una subvención municipal de 150.- pesos mensuales en el año 1920, la incorporación de cursos de inglés en 1922, los resultados económicos del corso de Piñeiro en el año 1924 y un subsidio provincial de 150.300 pesos en 1925.

La “campaña pro casa propia” estaba basada en un proyecto de edificación cuyo costo se estimaba en 120.000.- pesos y a mediados del año 1933 recibe el valioso aporte de don Pedro Fiorito, quien promete la donación de un terreno en la calle Domínguez al 900 con frente de 20 mts. y fondo de 50 mts. Estaba así dado el impulso inicial más, un luctuoso acontecimiento detiene su andar; en el mes de diciembre de 1933, fallece repentinamente don Carlos Fiorito.

SOCIEDAD DE EDUCACIÓN POPULAR “BERNARDINO RIVADAVIA” (1934)
Acorde con la necesidad de asumir la propiedad del nuevo edificio se efectuaron los tramites para obtener la Personería Jurídica y luego de varias reuniones, el día 30 de junio de 1934 se dio por fundada la nueva “SOCIEDAD DE EDUCACION POPULAR BERNARDINO RIVADAVIA”, en cuyos estatutos se comparte la administración de la sociedad por un “Consejo Superior” y una “Comisión Ejecutiva”. El primer consejo estaba integrado por: presidente Pedro Fiorito; vocales: Juan G. Pienovi, Rodolfo J. Fiorito, Norberto D. Coltella; secretario Manuel J. Figueroa, y la primera Comisión Ejecutiva por: presidente Alfredo Najurieta, vicepresidente Alfredo V. Tettamanti, secretario, Manuel J. Figueroa; tesorero, Juan J. Pugliese; pro secretario, Jesús Baños; pro tesorero, Rómulo Dallo; vocales: Juan Najurieta, Juan A. Bó, Julio Silva Croome y Pedro Inderchmitten, y la primera comisión revisora de cuentas quedó integrada por los Sres. Ismael Rosales Chaves, Daniel Jiménez, y Emilio Zamboni.
Se comenzó entonces de lleno la tarea de realizar el edificio propio; Don Pedro Fiorito donó el terreno con valor de 31.000.- pesos, la familia Pienovi donó un terreno de la calle Giufra entre Fraga y García para ser vendido y su producido aplicarlo en la obra; la familia Fiorito por medio de Cecilia P. de Fiorito, María de Fiorito, Alfredo, Alberto A., Adolfo, Carlos María, y Jorge Francisco Fiorito hizo un importante aporte en efectivo; se recibieron otras contribuciones de las familias Tettamanti, Vidal, Fontana, Inderchmiten, Najurieta, Bó y muchos más y además la Municipalidad otorgó un subsidio de 10.000.- pesos. Con todo esto, y bajo la dirección del ingeniero Benedicto Bianchi comienzan las obras el 2º de septiembre de 1934 con un proyecto que consta de 9 aulas en planta baja, 5 aulas en planta alta, 2 salas de dirección, salón de actos y biblioteca, baño y gran patio de juego.

EDIFICIO PROPIO (1935)
Las obras del edificio adquieren un ritmo acelerado, y el día 30 de marzo de 1935 se inaugura con un gran acto el nuevo edificio social en Domínguez (Lebensohn) 965 con las palabras de Alfredo Najurieta y del director Jacinto Vallejos. En el mismo día se coloca una placa conmemorativa de bronce en la calle “CARLOS FIORITO” (ex calle Río Cuarto). En el acto central hicieron uso de la palabra el Sr. Diputado Antonio Peri, Don Benjamín Cufré y Don Manuel A. Bó.

COLEGIO “CARLOS FIORITO”, ESCUELA Nº 12 Y BIBLIOTECA “B. RIVADAVIA”
A los pocos días, el Consejo Superior resuelva que el colegio se denomine “COLEGIO CARLOS FIORITO” y durante el año 1935 se dictan los cursos de: analfabetos, práctica comercial y caligrafía, contabilidad 1º, 2º y 3º, dactilografía, dibujo lineal y mecánico, dibujo de ornato, pintura, corte y confección, artes aplicadas, siempre bajo la dirección de Don Jacinto Vallejos, llegando a contar con 710 alumnos distribuidos en 19 divisiones escolares.

Con la visión propia de aquellos pioneros, al construir el edificio se previo que, durante las horas del día debía darse utilidad a las aulas y ya durante su edificación se gestionó y obtuvo que, la Escuela Nº 12 de enseñanza primaria, que funcionaba en una vieja casona, se trasladara a la nueva casa. Así se concretó en 1935, lo que por otra parte creó una nueva fuente de ingresos con los alquileres que se comenzaron a percibir del Ministerio de Educación de la Provincia, montos que, con la previsión de los directivos, pasaron a ingresar una cuenta especial de “Futuras Ampliaciones del Edificio”. Con la instalación en el nuevo edificio la escuela nocturna toma un vuelo inusitado y el número de alumnos pasa a los 900; funcionan 29 divisiones con casi 40 profesores y ayudantes, se agregan cursos como química industrial, taquigrafía y álgebra. La biblioteca que contaba ya con 4000 volúmenes, a raíz del cambio de nombre del colegio que deja de llamarse Dr. Roque Sáenz Peña para ser “Biblioteca Pública Bernardino Rivadavia” el 6 de diciembre, y su movimiento es tan importante que debe ser atendida por un bibliotecario y un ayudante.

En el año 1940, la necesidad de más aulas impulsa la concreción de un proyecto de ampliación del edificio y entre el 41 y 42 se construyen 3 nuevas aulas y vivienda para el casero en la planta alta.

En el año 1944, ese afán de progreso constante hizo vislumbrar la posibilidad de hacer una nueva ampliación del edificio, inquietud que se concreta con la compra de dos terrenos linderos de 20 x 50 mts., operación que pudo realizarse gracias a la buena voluntad del Sr. Juan Fontana Buscemi, en $ 5.000.- Moneda Nacional.

A partir del año 1945 se producen cambios estructurales en los aspectos sociales y económicos del país, lo que modifica substancialmente el desenvolvimiento del Colegio Nocturno y de la Sociedad de Educación. Lenta, pero sin pausa, comienza a disminuir el número de alumnos a los cursos nocturnos, las finanzas sociales van perdiendo solvencia, los costos y sueldos de profesores se modifican sustancialmente en forma rápida, y a partir de ese momento, los ingresos por alquileres quedan congelados por años y el mantenimiento del colegio va consumiendo las reservas acumuladas en los periodos anteriores. Los esfuerzos de los miembros del Consejo Superior y de la Comisión Ejecutiva para revertir esta situación resultan estériles; parecería que la juventud no tiene ya la inquietud o la necesidad de concurrir a completar su formación educativa o técnica en las escuelas nocturnas y este cambio se observa también en las escuelas o establecimientos privados y estatales.

SE CREA EL CONSEJO DIRECTIVO (1959)
En el año 1956,con el objeto de agilizar el funcionamiento administrativo de la sociedad una asamblea de socios aprueba la modificación de los estatutos sociales, siendo la reforma mas objetiva al refundir en un solo organismo las anteriores “Comisiones Ejecutiva y Consejo Superior”, designándose entonces un “Consejo Directivo” que, cumplidos los tramites jurídicos pertinentes es constituido por primera vez en la Asamblea del 21 de mayo de 1959 y que estuvo integrado así: Presidente, Sr. Alfredo Najurieta; Vicepresidente, Sr. Antonio Tettamanti; Secretario, Pedro Oscar Fiorito; Pro secretario, Mauricio Jascalevich; Tesorero, Juan Fontana Buscemi; Pro tesorero, Guillermo Francisco Molinelli; Vocales, Lucas Benítez, “Electrónica Saturnia”, Atilio Bordoli, José Emanuel, Aldo Acerbi, Miguel Berrocal, Vocales suplentes, José Revoredo, Juan Najurieta (h), Martín Bjorjalian y Juan Zona; Suplentes: Ernesto Landeira y Juan Baltasar. La institución pasó a llamarse oficialmente “SOCIEDAD DE EDUCACION POPULAR BERNANDINO RIVADAVIA – COLEGIO CARLOS FIORITO”. Para ese entonces, la dirección del colegio estaba a cargo de la Señora Victoria Capurro de Castagnola.

Lentamente el Colegio Nocturno fue perdiendo alumnado, lo que, además de desvirtuar su objetivo, causó graves trastornos económicos a la sociedad, pues, algunos profesores, solo tenían 3 o 4 alumnos en sus cursos y en el 1963, comenzaron las clases con solo 173 inscriptos de los cuales llegaron al fin del curso 120. Para tratar de modificar esta situación se actualizaron las materias de los cursos, quedando vigentes los de Práctica Mercantil 1º, 2º, 3º y 4º, Dactilografía, Dibujo Artístico y Publicitario, Taquigrafía, Inglés y Enseñanza de 6º para adultos; sólo la biblioteca mantenía un activo movimiento de lectores.

En el año 1964 se efectuaron actos de festejos del cincuentenario de la fundación de la entidad, se entregaron medallas a los profesores mas antiguos; se recibieron placas recordatorias de entidades amigas; se efectuó una misa a la que asistieron familiares de fundadores y ex directivos; en el acto central realizado en nuestro salón habló el vicepresidente en ejercicio el Sr. Juan Fontana Buscemi.

En el año 1965, agobiado por una larga enfermedad, renunció a su cargo como Presidente Don Alfredo Najurieta, reorganizándose el Consejo Directivo que quedó así integrado: presidente, Sr. Juan Fontana Buscemi; Vicepresidente, Sr. Antonio F. Tettamanti; Secretario, Sr. Atilio Bordoli; Pro secretario, Sr. José Revoredo Dieguez; Tesorero, Dr. Pedro O. Fiorito; Pro tesorero, Sr. Noel. F. Juantorena; Vocales, Dr. Lucas Benítez, Sr. Héctor Bordoli, Dr. Héctor Velardo, Sr. Carlos Festa, Sr. Juan S. Najurieta; Vocales suplentes, Dr. Julio Silva Croome (h), Sr. Jesús Baños; Revisores de cuentas: Escribano Aníbal D. Pienovi, Sr. Norberto Tettamanti, y Dr. Luis Ferraresi, resolviéndose designar al Sr. Juan Najurieta como Presidente Honorario. La situación económica de la sociedad seguía siendo crítica, efectuándose intensas gestiones para actualizar y cobrar los alquileres atrasados que se percibían del gobierno provincial. La inscripción de alumnos en el colegio nocturno seguía en baja, llegándose a utilizar los servicios de visitadoras domiciliarías para informar a los padres de los servicios que ofrecía la escuela.

Pese a esta situación, la biblioteca funcionaba a satisfacción; ya poseía 8000 volúmenes y durante el año 1966 se prestaron 11.000 libros. En julio de ese año fallece quien era animoso conductor y presidente por más de 20 años: Don Alfredo Najurieta.

Alfredo Najurieta Francisco Pienovi

Con los problemas permanentes, generados por la falta de alumnos y profesores y con 203 inscriptos se llega al año 1968, en el que, por renuncia de la directora Sra. de Castagnola asume la dirección del colegio el Prof. Sr. Alfredo Potalivo.
Los cursos de 1969 solo contaban con 96 inscriptos, de los cuales asistían menos de 50 para un plantel de 12 profesores, viéndose obligados a tomar la triste determinación de no reanudar las clases en 1970, quedando definitivamente canceladas las actividades del, en otro tiempo, tan importante colegio nocturno Carlos Fiorito.

ESCUELA DE CAPACITACIÓN LABORAL Nº 1 “CARLOS FIORITO” (1970)
En 1970 la Biblioteca Pública es distinguida por la Municipalidad con el premio a la biblioteca de mayor movimiento de lectores del partido de Avellaneda. En la planta baja sigue funcionando la escuela primaria Nº 12 y al dejar de funcionar el colegio nocturno en la planta alta, se ceden las aulas para el funcionamiento de la Escuela de Capacitación Laboral Nº 1 que funcionaba en Sarandi en muy precarias condiciones desde el 24 de noviembre de 1969, a la cual se le facilitó además el uso de muebles y útiles escolares existentes.

ESCUELA DIFERENCIADA Nº 502 “HÉROES DE MALVINAS” (1976)
En el año 1976, y a raíz de la unificación de las escuelas 12, 14 y 1, el Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires, anula la Escuela Nº 12 y traslada a nuestro edificio la Escuela Diferenciada Nº 502.
Con la sesión de la planta alta, se intensifican las gestiones para actualizar los alquileres e incorporar al contrato de locación esta parte del edificio, con valores actualizados y ajustables, cosa que recién pudo concretarse en el año 1980. A partir de allí, la situación económica se normaliza y con los nuevos ingresos se procede a una refacción importante del edificio.
En el año 1982, basados en los nuevos ingresos actualizados por alquileres, el Consejo Directivo, atento a los objetivos de nuestra sociedad, de atender a la educación de la población de Piñeyro, resuelve destinar los fondos disponibles, al otorgamiento de becas para estudiantes e instituye las llamadas “20 BECAS CARLOS FIORITO” para estudiantes secundarios que residan en Piñeyro o concurran a escuelas de esta localidad y provenientes de hogares modestos. A los efectos de adjudicar y mantener el contacto con los becados se realizó un convenio con Rotary Club y Club de Leones, ambas de Piñeyro, entidades que debían recibir los fondos adjudicados y tomar a su cargo la administración de los mismos de acuerdo al reglamento confeccionado. Además y en la medida que los ingresos lo permiten se efectúan, en forma permanente, donaciones a las escuelas locales Nº 14, 17 y 502, y el Jardín Municipal de Infantes Nº 1, aportes destinados específicamente a la compra de material didáctico, útiles escolares, amoblamiento de aulas, equipos de trabajo, etc., que no son habitualmente provistos por los organismos del estado ni por las cooperadoras respectivas.
En el año 1984 se ampliaron a 30 el número de becas secundarias y se instituyeron 5 becas universitarias.
En el año 1988 se dotó de pupitres, mesas, bancos y escritorio para un aula completa de ler. Grado de la Escuela Nº 14, y se la dotó de elementos y muebles para un Gabinete Físico-Químico. También se colabora con la Escuela Diferenciada Nº 502 y con la Escuela de Capacitación Laboral Nº 1, que funcionan en el edificio social. Al Jardín Municipal de Infantes Nº 1 de Piñeiro en Presbítero Lamanna 1075, se le donaron las sillas y mesas necesarias para la habilitación de la “SALITA AZUL” de ese establecimiento y se le proveyó de un equipo de audio completo para reponer el que le fuera substraído el año anterior. Al Centro de Alfabetización que funciona en la “SOCIEDAD PRESIDENTE N. AVELLANEDA” en la Avda. Pavón 808 se le proveyó de mamparas de aluminio y vidrio para la construcción de un aula de trabajo. También se efectuaron en los años 1988 y 1989, donaciones de libros de texto a la biblioteca “Veladas de Estudio” de la localidad y a la Cooperadora de la Escuela Nº 28. A fines de 1988, en base a los fondos existentes en cuentas bancarias, el Consejo Directivo asumió la tarea de ampliar el edificio social, construyendo un gran salón y dos aulas talleres, con una superficie de 110 mts.2, destinados a solucionar necesidades de espacio de la Escuela Diferenciada Nº 502.
Las obras encaradas por la Sociedad se efectuaron con celeridad aprovechando el periodo de vacaciones, y en el mes de abril de 1989 fueron habilitadas, junto con otras obras menores como patio de juegos y campo de deportes en los terrenos linderos al edificio. Llega así la SOCIEDAD DE EDUCACION POPULAR BERNARDINO RIVADAVIA, al 75º Aniversario de la creación de su antecesora: LA COMISION ADMINISTRADORA DEL COLEGIO NOCTURNO BERNARDINO RIVADAVIA. La labor está centrada en el funcionamiento de la Biblioteca Pública Bernardino Rivadavia, que cuenta con mas de 11.000 volúmenes, dedicada de manera primordial a la atención mensual de 200 alumnos primarios, secundarios y universitarios, a los que se le prestan, por todo el año lectivo, los textos necesarios para sus estudios, facilitándose además, el uso de modernas enciclopedias, y colecciones de estudio y consulta, de los que se les facilitan fotocopias de los capítulos de su interés. Desde hace muchos años las tareas de bibliotecaria están a cargo de la Sra. Estela Luján, bajo la dirección de Don Carlos Festa. Se continuaron otorgando 30 becas secundarias y 8 universitarias, a cuyos beneficios, además de la cuota en efectivo que perciben, se les provee de todos los libros de estudio necesarios.
El Consejo Directivo de la Sociedad de Educación Popular para 1988/89 tenía la siguiente Comisión: Presidente Juan Fontana Buscemi, Vice Antonio F. Tettamanti, Secretario Carlos Francisco Festa, Pro Juan José Ferro, Tesorero Atilio N. Bordoli, Pro Carlos M. Fiorito, Vocales Titulares: Héctor Bordoli, Alfredo Lema, Atilio L. Bordoli, Roberto Martínez, Pablo Peloni, Jesús Baños, Vocales Suplentes: Emilio Rodríguez, José Revoredo Diéguez, Juan Carlos Fiorito, Zulema Fontana, Revisores de Cuentas: Aníbal D. Pienovi, Luis Ferraresi, Alfredo Bordoli, Revisores de Cuentas Suplentes: Juan Zona y Mario D. Porzio.