ARTE dominó: un juego de mesa que se cuelga de las paredes

El grupo de artistas, surgido del Instituto de Artes Plásticas de Avellaneda, crea y compone obras colectivas.

Arte dominó es un grupo de artistas surgido del Instituto de Artes Plásticas de Avellaneda, que se dedica a crear y componer obras colectivas, a partir de varias piezas que, dispuestas de una forma especial, provocan un gran impacto visual.

Cada parte de un todo dinámico y armónico, es un cuadro que representa una ficha de dominó. Por lo tanto, las múltiples combinaciones y/o posibilidades de composición hacen de esta propuesta una experiencia apasionante, tanto para los artistas que la llevan a cabo, como para el público que la disfruta.

En una de las reuniones previas al emplazamiento de la cuarta creación, que el grupo donó a La Ciudad, dialogamos con algunos de sus integrantes y con la Directora del Proyecto, Profesora Alejandra Barreda quien, mientras tomaba algunos exámenes finales, se hizo un ratito para compartir sus sensaciones con este grupo maravilloso.

«Cuando se pone un cuadro en una pared, no se sabe lo que puede pasar. Porque después lo ve alguien, se interesa y quiere otro igual. Una situación así hace que te den ganas de repetir el trabajo y es por eso que se formó el grupo», explicó orgullosa la Profesora Alejandra Barreda, a quien se le ocurrió una novedosa consigna que, sin esperarlo, desató un verdadero «efecto dominó».

La primera serie fue resultado del trabajo final (la muestra anual del 2011) del grupo de estudio. En esa oportunidad, se sortearon los números de las fichas de un dominó clásico, en donde cada alumno se encargaba de un bastidor.

Sara Vocos Giménez (médica veterinaria y flamante Directora de Zoonosis del municipio) recordó que en aquella muestra «el hilo conductor del dominó eran los círculos que representaban los números en las fichas y allí también se buscaba una afinidad, según la paleta de colores de fondo de cada una de las piezas».

«Esto es hermoso ponérselo a armar. Porque no sabés hasta que empezás dónde –y de qué manera- va a ir cada una de las fichas», destacó, por su parte, Liliana Chouza (diagramadora de libros y diseñadora gráfica), sobre la etapa final de la realización, cuyo desenlace es absolutamente impredecible.

«La consigna era libre, pero había que trabajar sobre un monocromático», comentó Dante Medaglia (jubilado), otro de los integrantes de Arte dominó, de aquel primer trabajo. «Si te tocaba un color verde podías emplear distintos tonos de ese color».
«Lo importante de este grupo –retomó la palabra la profesora Barreda-, es que ahora ya está actuando casi de manera independiente de la escuela, y que se conformó acá en el Instituto de Artes Plásticas, con la experiencia de cosas que íbamos haciendo en el Instituto».

La Directora del proyecto contó que todos los años se organiza una muestra, y si ella dispone de espacio suficiente puede llegar a juntar a todos los grupos, tratando de que tengan una consigna común entre todos, para que la puesta sea homogénea respecto de la temática.

«Cada año, cuando se acerca la muestra, empiezo a tentarlos. Se me ocurre algo y veo si prende la idea, y ahí se va generando un proyecto que se va generando también con lo que ellos me van diciendo, porque los alumnos después me van tirando maneras de resolver eso que les propongo», resaltó la docente.

«Estas cosas se hacen en el marco de la escuela, como parte del trabajo de la cursada, pero con una mirada no tanto de puertas para adentro, sino con la idea de mostrar y cuidar la visualización de lo que se va a hacer, pensando más en los otros. No tanto en el trabajo interno, en el ejercicio de lo que cada uno aprendió. Aunque también es un aprendizaje poner un cuadro en la pared», agregó la Profesora Alejandra.

Pero como suele suceder, las muestras no son eternas. Y al momento de desarmar ese primer gran dominó de 45 fichas, los hacedores por podían concebir que sus piezas fueran a parar al placard.

DominARTE
Fue así que siete de esas «fichas» se mudaron a la peluquería de Néstor Bo, otro de los integrantes de Arte dominó, correspondientes una a cada uno de los constituyentes del grupo.

El efecto dominó tuvo una nueva réplica y una tercera serie pasó a decorar el restaurante «Matices», ubicado en la calle Moreno 1521 de CABA, en la que se conjugaron diseños abstractos a partir de figuras geométricas, empleando una colorida paleta que iba en sintonía con las paredes del local y que –superando ampliamente las expectativas- terminó por fascinar a su dueño.

En el camino, Liliana Chouza, que es amiga de Alejandra Pérsico, la Directora de nuestro querido diario, le lanzó una oferta irresistible:
¿Querés uno para colgarlo en el diario?
«Me encantaría», fue la respuesta inmediata de la responsable de La Ciudad, un medio que siempre se ha caracterizado por respaldar a la cultura local, en todas sus expresiones.

En seguida, entusiasmado por un nuevo desafío, el grupo Arte dominó puso manos a la obra, que tuvo algunos detalles muy particulares, como pedacitos de recortes del periódico, que le dieron un aire representativo y singular.

Cada pieza fue hecha por dos integrantes (mitad y mitad), por lo que en todas las fichas se perciben distintos diseños y estilos, cuestión que la profe Alejandra ratifica con su comentario.

«Está bueno trabajar en grupo, porque a la vez se va notando que hay varias manos. Entonces, si bien se trabaja en forma individual, el trabajo es grupal. Todos necesitan de todos y después hay todo un trabajo de montaje, en el que se decide cómo se va a colgar la obra. Otra cosa importante es que todos son de Avellaneda, y esta donación al diario tiene mucho que ver con lo local. Pero además, como grupo, funcionan perfecto».

– «Bueno, tan perfecto no funcionamos, porque el único que labura acá soy yo –interrumpe Néstor, en broma- al tiempo que ajusta los sostenes a los bastidores, mientras el resto del grupo charla con este periodista.

Para esta cuarta serie, se sumó Adriana Sabellini, quien está haciendo la tecnicatura en artes visuales, además de ser abogada y martillera pública. Como cada integrante tenía asignado un color como predominante y ella se incorporó al final, mezcló toda la paleta y sorprendió a todos con un diseño muy original que refleja el mapa de Avellaneda, en el que se identifican las manzanas y sus respectivas parcelas; ¡y hasta señala el domicilio de La Ciudad!

Lili, que se reconoció como «la más hincha del equipo» –en el sentido de que es el motorcito que lleva al resto- tampoco se quedó atrás con los detalles de su diseño:
«¡Mirá qué linda me quedó la Catedral, hasta le puse estrellas!, exclamó entusiasmada.

El grupo de artistas se completa con Patricia Camporeale, Andrea Giannini, y Susana Padin.

Con el deseo de inaugurar muy pronto una quinta sinfonía de colores, el grupo Arte dominó que se reúne todos los lunes en el Instituto de Artes Plásticas, descansa con la satisfacción del deber cumplido.

«Lo lindo de esto es tener objetivos para seguir trabajando y para volver a pensar nuevos trabajos», concluyó Barreda.

Ojalá que se siga expandiendo este alegre «efecto dominó».
Para más información, visite http://www.arteendomino.blogspot.com.ar/

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