REIA: Once años promocionando la literatura entre los vecinos

La Reunión de Escritores Independientes de Avellaneda (REIA) cumplió 11 años de trabajo ininterrumpido promocionando la literatura y desarrollando un ámbito informal para un sector que muchas veces parece demasiado acartonado.

“La idea nació el 3 de marzo de 2003, como un sueño alocado, entre chistes y conversaciones a raíz de un encuentro literario muy aburrido al que había concurrido un grupo de amigos. Habíamos viajado mucho y fue algo tedioso, por eso nos propusimos producir algo un poco más desacartonado”, explicó una de sus fundadoras y actual responsable del Instituto Municipal de Letras, Patricia Clavijo.

“Eso de que los círculos literarios deben ser cerrados, solemnes, casi grises, no nos conformaba -agregó- entonces en vez de quejarnos, generamos el espacio propio, abierto a todo aquel que guste de escribir, leer y pasarla bien con actividades literarias”.

Los primeros integrantes eran aquellos que frecuentaban los talleres y encuentros literarios y, con el tiempo, más vecinos se fueron acercando para sumarse.

A diferencia de otros grupos cerrados, en REIA no hace falta tener un libro editado o ser “escritor” para poder participar, sino que alcanza con sentir atracción por las palabras y permitirse jugar con ellas en todo sentido.

“¿Quién puede llamarse a sí mismo escritor? Sería una pedantería”, planteó Patricia Clavijo, quien añadió que hay gente que pertenece a REIA que no escribe, pero que es un excelente lector o lectora.

“Algunas instituciones exigían este tipo de cuestiones y muchos no habíamos publicado todavía, porque eso es algo que se hace prácticamente por cuenta propia. Por lo tanto, quien no contaba con recursos se quedaba afuera de instituciones literarias”, sostuvo Clavijo.

Gracias a REIA, muchos “escritores de alma” encontraron un lugar para, literalmente, jugar con las palabras, lo que incluía, además de escribir y leer, disfrutar de una partida de “scrabble” o de “tuti fruti”, o hacer palabras cruzadas y autodefinidos.

“Tratamos que se produzcan momentos donde uno se haga amigo de las palabras sin necesariamente ser escritor o poeta -afirmó Patricia Clavijo- buscamos darle a la palabra escrita el importante lugar que merece, pero sin solemnidad”.

Los comienzos

Durante la primera etapa, los integrantes de REIA se juntaban para jugar, escribir consignas y organizar diversos certámenes para todas las edades, con el objetivo de presentarse en sociedad y así sumar a nuevos fanáticos de las “Letras”.

“Los certámenes son una buena herramienta de promoción y difusión de nuestra Reunión de Escritores -comentó Patricia Clavijo- además sumamos con mucho éxito otras iniciativas como ‘Locros Literarios’ y ‘Baco y la Poesía’, el cual es una buena excusa para leer mientras disfrutamos de empanadas y vino”.

“Además organizamos un Trueque Literario, que es un espacio abierto a aquellas personas que tienen libros que ya no volverán a leer y se acercan con la idea de cambiarlo por algo que les interese”, remarcó.

En estos 11 años, REIA fue creciendo y cumpliendo metas, aunque siempre queda algún nuevo objetivo por perseguir. “Por supuesto que siempre hay metas por cumplir, porque el día que una institución no los tenga es porque se quedó sin proyectos”, sentenció Clavijo.

Una de esas metas con la que sueñan en REIA es generar una editora cooperativa para que todos sus integrantes tengan la posibilidad de publicar sus trabajos. “Por ahora eso está distante porque no somos una institución que maneja dinero -explicó- la pequeña cuota de adhesión sirve para comprar lo necesario para elaborar certificados o comprar los trofeos de los concursos literarios, y además todas las actividades son gratuitas”.

El único aporte económico que ocasionalmente recibió REIA es una subvención municipal para la publicación de antologías, en la que han participado la mayoría de los integrantes de la Reunión de Escritores de Avellaneda.

En ese sentido, Patricia Clavijo destacó que ya son ocho las antologías editadas, las cuales sirvieron para que muchos vecinos de Avellaneda con inquietudes literarias pudieran ver plasmadas en papel algunas de sus creaciones.

“La ayuda recibida en su momento ha sido importante, pero estaría bueno contar con medios propios para realizarla porque, de esa manera, podríamos editar más asiduamente”, resaltó.

Consultada sobre cómo nació la decisión de editar, Clavijo aseguró que era la única manera de dar a conocer lo que hacían, teniendo en cuenta que “es difícil para un escritor en ciernes ser leído y, si una obra no es leída, realmente produce frustración”.

Para evitar esa frustración, REIA edita antologías para que en cada libro puedan publicar la mayor cantidad de sus integrantes. “Para cada libro, invitamos a los socios adherentes a presentar trabajos y tratamos de elegir siempre lo mejor”, explicó.

“Lo que más nos interesa es que todos participen -añadió- y si hay algún trabajo que desde lo literario no es tan valioso por su tema trillado o sus lugares comunes, se conversa y se realiza la corrección para que el producto final sea digno”.

“Derecho a publicar tenemos todos, lo que deseamos es que aquello que se publique esté bien escrito y, por lo general, lo logramos”, remarcó Patricia Clavijo.

Finalmente, los integrantes de la Reunión de Escritores de Avellaneda hicieron hincapié en que, más allá de la colaboración de los medios de comunicación, hace falta mucha más difusión para que todos los “amantes de las letras” se acerquen a participar de las actividades.

Los interesados en hacerlo podrán contactarse por correo electrónico a reia03@gmail.com, o bien agregando a REIA en su Facebook.