La protesta gremial afecta a miles de personas que utilizan a diario la línea ferroviaria que une la terminal porteña de Once con la de Moreno, en el oeste del conurbano bonaerense.
Los trabajadores reclaman un 40% de incremento salarial y el pago de una indemnización por el traspaso del ramal al Estado.
Ayer, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, advirtió que se descontarán las horas no trabajadas.
