En el marco de un acto realizado el pasado lunes 25 del corriente en homenaje a los Convencionales Nacionales Constituyentes organizado por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, disertó el Defensor del Pueblo de Avellaneda, Sebastián Vinagre.
Participaron en el panel Alicia Pierini, ex Defensora del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires; Carlos Bonicatto, Defensor del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires y Carlos Constenla, actual presidente del Instituto Latinoamericano del Ombudsman.
Al mismo asistieron de Defensores del Pueblo integrantes de ADPRA; Los Convencionales Nacionales Constituyentes, Eduardo Menem; Miguel Alegre, actualmente Defensor del Pueblo de la Provincia de Corrientes; Funcionarios del Gobierno Nacional y de la Ciudad de Buenos Aires; Instituciones vinculadas con los Derechos Humanos; Docentes y Estudiantes.
A continuación, algunos párrafos de la alocución del Defensor del Pueblo de Avellaneda y titular de ADPRA, Sebastián Vinagre:
“Es muy grato estar entre quienes de alguna manera han contribuido a desarrollar y a fortalecer esta institución.
Hace años se plantea entre todos los Defensores del País la discusión sobre el alcance, los medios y las facultades sobre el Defensor del Pueblo.
Les puedo asegurar que todos tenemos aportes o visiones particulares y debates acalorados sobre las implicancias de ser Defensor del Pueblo.
Se debaten las circunstancias y atribuciones en que debe intervenir, si este debe recurrir a la justicia, si debe hacerlo de tal o cual manera.
Hoy en día sería imposible construir un paradigma sobre el Defensor del Pueblo, al menos sobre las características y funcionalidad, ya que esta, es una institución muy nueva, absolutamente nueva.
En este camino de construcción, al no haber parámetros y no haber protocolos, uno se tiene que manejar en forma sui géneris, por las normas de la razonabilidad.
Si designaran un Defensor que intentara aferrarse a las normas establecidas, una persona de bien con apego a la estricta formalidad, al poco de andar encontrará que no logra resolver el problema a nadie y que tiene que salir por fuera de la institución y por fuera de la ley para poder ayudar a la gente.
Esta es una de las funciones de nuestra Asociación. Tratar de sintetizar en el pensamiento, en la práctica, en la elaboración, en la observación, para definir el camino a esta institución tan valiosa.
Las Defensorías han surgido para asistir o para suplir las insuficiencias que muchas veces la política no puede resolver, este aporte lo ha dado la institución del Defensor del Pueblo, con todas sus características en el mundo pero que en América Latina a tomado un perfil, un compromiso y una característica muy específica de protección de la defensa de los DDHH.
Verán entonces que no me referiré a sus orígenes ni a la oportuna e inteligente decisión de incluir en nuestra ley fundamental esta herramienta de protección de garantía de derechos.
Solo me atrevo a mencionar entonces la significación y el valor de los convencionales que debatieron esta figura que a decir de Rousseau al definir al Tribunado lo identifico como Quien no pudiendo hacer nada, puede impedirlo todo» , para significar la importancia del ejercicio de su magisterio
Como decía muchos Defensores provenimos de lugares distintos y lo que planteamos como objetivos comunes y supremos es contribuir en el campo de los derechos humanos.
Construir en un momento en donde la sociedad está en un constante cambio, nos parece que el camino es la afinidad, la concordia. Para esto se requiere en primer término amplitud de criterio, requiere buena fé, requiere de un fuerte ideal y convicciones, pero también requiere aceptar al otro.
No nos podemos dar el lujo de retroceder, de no hacer lo que hay que hacer, no nos podemos dar el lujo de no capacitarnos efectivamente a efectos de poder cumplir con la política pública y esto no tiene que ver con colores políticos, a mayor responsabilidad mayores obligaciones y todos debemos aspirar que en el futuro, los derechos y la justicia sean nuestro mascarón de proa que nos señale el futuro de una Nación justa para todos”.
De los paneles y mesas de debates participaron también, Alejandro Amor, Defensor del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; Abraham Gak, Defensor del Pueblo de Morón y Docente de la UBA; Elio Brailovsqui; Martin Díaz Achaval, Defensor del Pueblo de la Provincia de Santiago del Estero; Alberto Pérez, Jefe de Gabinete; Carlos Corach; Margarita Stolbizer; Juan Manuel Abal Medina; Eugenio Zaffaroni, Antonio Cartaña, entre otros destacados especialistas.
