Restauraron el monumento a Nicolás Avellaneda en la Plaza Alsina

Los trabajos fueron realizados por Adriana Jadrosic.

 

Desde lo más alto de la Plaza Alsina, de pie y apoyado en su tribuna, Nicolás Avellaneda fue testigo a lo largo de 105 años del crecimiento de una ciudad que, nueve años antes, había sido bautizada con su nombre. La artista elegida para levantar el monumento, no podía ser otra que una coprovinciana del ex Presidente de la Nación, la tucumana Lola Mora.

Desde 1913, la figura inmortalizada por esta prestigiosa artista parece mantenerse incólume al paso del tiempo. Sin embargo, para ello fue necesario realizar algunos trabajos de mantenimiento y de restauración y, pese a ello, el original tenía dos faltantes: la mano de un ángel y la antorcha que éste le presentaba a Nicolás Avellaneda.

Hace pocos días, para el aniversario de la ciudad, se inauguraron nuevas obras de restauración llevadas a cabo, en esta oportunidad, por la artista Adriana Jadrosic, actual responsable del Departamento de Patrimonio Cultural de la Municipalidad de Avellaneda.

En diálogo con La Ciudad mientras ejecutaba su trabajo en el monumento, Jadrosic comentó que “en primer lugar se hizo una limpieza en seco que en este caso es superficial” que tenía como objetivo retirar todas las partículas de tierra y los recuerdos que ocasionales palomas dejaron en la obra.

“Saqué un montón de restos, sobre todo en las partes horizontales”, detalló. Cabe destacar que esta limpieza fue totalmente manual, a cepillo, agua y jabón blanco, ya que al no conocerse el estado de todas las partes no era conveniente usar hidrolavadora porque podía desprender algunos sectores.
Antes de comenzar los trabajos, fue necesario hacer el estudio de observación y relevamiento fotográfico e histórico, para ser lo más exacto posible en la puesta en valor.

“En el Archivo Fernández Larraín investigamos históricamente el monumento, la vida de Lola Mora, cómo fue el montaje de la obra y por qué había sido, entre otras cosas”, detalló.

El paso del tiempo no fue el principal escollo a superar por la figura de Avellaneda, sino que tuvo que soportar distintas pintadas de gente irrespetuosa del prócer, del arte, del patrimonio cultural y, en definitiva, de sus propios vecinos.

“Cuando lavo veo que tiene un blanco diferente, hice pruebas, saqué con busturí y había rojo abajo. Lo habían vandalizado, Independiente había salido campeón y decía ‘CAI’ por todos lados”, lamentó Jadrosic.

“No sé en qué año, chicos del ENSPA hicieron una intervención inapropiada, que no vamos a criticar porque la gente desconoce mucho lo que es el tratamiento de restauración de una obra de arte”, aseguró poniendo paños fríos a esa actitud vandálica.

Después de cuatro meses de arduo trabajo para remover pintadas, el pasado 12 de marzo, cuando empezó el actual ciclo lectivo, alumnos “celebraron” el último primer día de clases volviendo a vandalizar el lugar.

Con respecto a las piezas faltantes, Jadrosic comentó que “la manito se encontró porque la tenía una persona, se recuperaron tres fragmentos grandes, que correspondían dos de ellos a los dedos y otro a la composición de la mano”.

En tanto, “la antorcha está pulverizada o rota porque era de un material muy finito” y cuando Independiente salió campeón a comienzo de los 2000, alguien que se subió para hacer pintadas, se quiso agarrar de la antorcha y la tiró.

Esas partes que se encontraron, se unificaron y se reconstruyó el faltante, aproximado al original, para tener completa la mano con la antorcha.

 

Monumento
El monumento tiene diez metros de altura y a Nicolás Avellaneda lo acompañan varias figuras. Una de ellas es La Oratoria, por haber sido un gran orador, la cual está sobre un león, que representa a la opinión pública.

También está la figura de la Capital, por la instauración de la ahora Ciudad de Buenos Aires como sede del Gobierno central, y el angelito alado que sostiene la antorcha que ilumina las palabras del expresidente.

Desde lo personal, para Adriana Jadrosic restaurar este monumento de Lola Mora marca “un antes y un después”.

“Cuando me enteré que lo tenía que hacer, no lo podía creer, me asusté porque era mucha responsabilidad, mucho respeto, pero fue como un premio que me tenía reservada la vida”, resumió.

 

Seis meses de trabajo

Fueron seis meses duros de trabajo para poder ponerlo en valor, ya que desde su inauguración, solo en el año 2000 se hicieron algunas tareas de restauración.

En tanto, el último trabajo ejecutado por Jadrosic fue el más importante porque se abordó desde distintos enfoques, no solo el estético.

Con el objetivo de que esta restauración “no caiga en saco roto” por el descuido, son varias las cosas que quedan por hacer. De hecho, la artista pidió un sistema de sonido, como de un aguilucho, para espantar a las palomas. En tanto, con el objetivo de empezar a sembrar conciencia sobre la importancia de respetar los monumentos, se confeccionará un resumen de los trabajos realizados que estará a disposición de las escuelas. “También vamos a hacer actividades en los distintos establecimientos, vamos a recorrer las escuelas”, adelantó Jadrosic.

“Otra cosa que van a hacer es poner un blindex, que no es muy agradable, porque los chicos, que entiendo que se diviertan, pero se divierten raro, no cuidan nada”, remarcó.

 

La artista

Adriana Jadrosic, actual responsable del Departamento de Patrimonio Cultural de Avellaneda, nació el 13 de octubre de 1971 en esta ciudad, donde actualmente reside y tiene su taller.

Con estudios cursados en la reconocida Escuela Nacional de Bellas Artes “Prilidiano Pueyrredón”, en 2002 ingresó al Instituto Municipal de Artes Plásticas de Avellaneda, donde obtuvo el título de Perito Municipal en Pintura (2005) y de Grabado (2008), siendo sus maestros Pablo Delfini y Marcelo Malagamba, entre otros.

Participó de muestras en destacados espacios de arte, como por ejemplo Casa Cabrera, Centro Cultural Konex y Centro Cultural Julián Centeya.

En 2004 ingresó a trabajar en el Museo Municipal de Artes Plásticas de Avellaneda, pero nunca dejó de aprender y perfeccionarse. De hecho, en 2015 comenzó a cursar la Licenciatura en Conservación y Restauración de Bienes Culturales en la Universidad del Museo Social Argentino (UMSA) y al año siguiente obtuvo la Tecnicatura en Conservación de Obras de Arte.

En Julio de 2017, asumió su cargo en el Departamento de Patrimonio Cultural, dependiente de la Dirección General de Cultura, Arte y Espectáculos de la Municipalidad de Avellaneda.

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