Pequeña crónica
Una vida pequeña,
es enorme.
No nos cabe en el alma.
La desborda.
La colma.
Mientras duerme en su cuna
y sueña con futuros,
nos despierta el presente
con nuevas formas
que no esperábamos encontrar en este camino.
Una vida pequeña es un nombre,
y la posibilidad de infinitos recorridos para su mirada.
La mirada que va encontrarte
para empezar a ser.
La mirada
que espera crear al mundo, en un instante.
Tareas
Permanecer en silencio.
Hundirse en uno de nuestros pensamientos.
Llegar a la médula,
al núcleo irreductible de la nada, al centro mismo
del pequeño universo que late, con su síncopa
y su errático mundo,
dentro de tu cuerpo.
Mirar el mundo con ojos lejanos.
Imaginarse caminos imposibles.
Prepararse.
Esperar
Actuar.
Jorge Horacio Paredes
Envíos y selección de trabajos: ajgpaloma@gmail.com
