La jornada fue mucho más que un espectáculo: fue una celebración de la música como puente entre generaciones, trayectorias y géneros. Desde el repertorio clásico hasta composiciones contemporáneas y populares, las y los músicos ofrecieron una experiencia vibrante que conmovió al público presente.
La fusión entre El Docke Musical —referente barrial de formación y producción artística— y el Ensamble Alas del Sur —proyecto musical inclusivo y solidario— dejó en claro que cuando hay voluntad común, las fronteras se borran y la música florece.
