Luis Brandoni, con su corazón mirando a Dock Sud

EL reconocido actor rememoró, en una entrevista para La Ciudad, su infancia en Avellaneda.

 

Corría la década del ’40 y el barrio de Dock Sud regalaba paisajes de calles adoquinadas y decenas de conventillos y bares; además de existir famosos recreos (especies de «residencias veraniegas») como «El Pasatiempo», «El Alemán» y «Ceresetto», a los que acudían la elite de la sociedad porteña.
Mientras tanto, en la humilde calle Leandro Alem al 1559 vivía la familia Brandoni, la cual el 18 de abril de 1940 sumó un nuevo integrante a sus filas. En el desaparecido sanatorio «Avellaneda» (estaba situado sobre la Avenida Belgrano) nació Adalberto Luis Brandoni, quien más tarde resultó ser uno de los actores más importantes, consagrados y respetados del mundo artístico.

«Tengo hermosos recuerdos de mi infancia en Dock Sud junto a mis padres y hermano. Recuerdo que jugábamos al fútbol todo el tiempo en la calle y yo hacía varias travesuras, era muy inquieto como todo niño», rememora Luis (77 años), en una charla íntima al Diario La Ciudad de Avellaneda.

El protagonista de «Esperando la Carroza» y «Cien veces no debo», entre otros films, vivió en Avellaneda hasta los 13 años, donde luego se mudó «al barrio de River». Sin embargo, nunca olvidó sus raíces y regresó en reiteradas oportunidades: «Volví por diversos motivos y recuerdo que un día estaba estacionando el auto cerca de la casa que fue mi hogar y la dueña actual me conoció y me invitó a pasar. Fue un momento muy especial volver a estar dentro de lo que fue mi hogar y poder recorrerlo, se me vinieron a la mente muchos recuerdos y anécdotas».

Además, en 1997, cuando incursionó en la política y fue candidato a Diputado Nacional por la UCR (donde luego fue elegido), el actor le pidió a Raúl Alfonsín realizar un acto de campaña en Avellaneda. «Fue un pedido especial que le hice al ex presidente de la nación y él accedió amablemente. Yo quería hacer una acto de campaña en la Ciudad donde crecí y pude cumplirlo», afirmó visiblemente emocionado.

Por su parte, Brandoni rememoró los bares que había en Dock Sud por ese tiempo, como “El Café Chiquito», que se encontraba en la esquina de su casa: «Concurrían vecinos de distintas colectividades y los bares eran un punto de reunión clave para los hombres, ya sea para hablar de sus cosas o jugar a las cartas. Eran años hermosos».

– Luis, ¿el «bichito» de la actuación también le nació en Avellaneda?
– Claro, siempre iba a los cines que estaban en Dock Sud llamados «Selec» y «Eden», donde me hice fanático de la pantalla grande y especialmente del cine argentino. En ese tiempo, en el cual era un niño muy chico, ya decidí ser actor.

Mientras tanto, agregó que la escuela primaria la tuvo que desarrollar en la Ciudad de Buenos Aires, porque como su padre trabajaba en Callao y Reconquista, concurrió a un establecimiento cerca de ahí: «Él me llevaba y me traía en auto. No veía la hora de llegar a casa para salir a jugar a la vereda, me fascinaba divertirme en la calle»

Se puede afirmar que el exitoso Luis Brandoni nunca olvidó sus raíces y -cada vez que puede- vuelve al barrio que vio nacer a un pequeño inquieto y juguetón y que ahora recibe a uno de los mejores actores nacionales y reconocido con innumerables premios y distinciones.

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