Juego compulsivo: recuperarse es posible

Los responsables del Programa de Prevención y Asistencia al Juego Compulsivo, Centro de Asistencia Avellaneda quieren compartir una carta de una persona que realizó tratamiento en dicho Centro y pudo recuperarse de su adicción al juego.

Los responsables del Programa de Prevención y Asistencia al Juego Compulsivo, Centro de Asistencia Avellaneda que funciona en Av. Belgrano 4775, Villa Domínico, quieren compartir una carta de una persona que realizó tratamiento en dicho Centro y pudo recuperarse de su adicción al juego.

«Nos parece importante que quienes hoy se encuentren transitando esta problemática reciban este mensaje» -dicen.

«Carta de despedida»
Antes de leer mi carta de despedida voy a nombrar algunas palabras que fueron muy importantes para mí: Deseo – Necesidad – Decisión – Aceptar – Responsabilidad – Hablar – Pedir – Compromiso – Valorar, igual ahora van a ver que están incorporadas a mi relato.

Si alguien me preguntara como hice para recuperarme de esta adicción hoy estoy en condiciones de contestar que en mi caso pasó antes que nada por el deseo, la necesidad de querer cambiar de vida, me dije basta de estar en el fango, basta de permanecer en el letargo, en la inmovilidad, llegó el momento de tomar una decisión, de poner un límite a este estilo de vida que me está enterrando, degradando, aniquilando, luego vino el aceptar, aceptar que esta compulsión es una adicción, una enfermedad y que necesito de un tratamiento para poder salir, reconocer que sólo con voluntad no se puede, tomar el tratamiento con responsabilidad, es decir ser responsable desde lo más mínimo como por ejemplo respetar los horarios y los días asignados para las reuniones, no faltar, porque de esta manera me estoy valorando y estoy valorando el esfuerzo de las demás personas que me están ayudando en este proceso.

Después hablar, contar, expresar lo que me pasa, aceptar que necesito ayuda que sola no puedo.

Pedir, pedir, pedir por ejemplo a un familiar: “necesito que me acompañes a una reunión” a un amigo “necesito contarte algo”, a un hermano “necesito que me escuches”, etc.

Al hablar uno se compromete públicamente y de alguna manera también pide ayuda, de ahí la importancia del hablar, de poner en palabras lo que quiero, lo que necesito.

Cuando llegué al Centro estaba muy mal desesperanzada, sin ganas de nada, al principio de lo único que aceptaba hablar era sobre mis deudas, pero después aprendí que esto es importante, pero no es lo único de lo que tengo que hablar, porque si no sería el árbol que no dejar ver el bosque; ya basta de guardar, tragar, encarcelar, llegó el tiempo de sacar, ventilar, largar, este a mi me ayudó muchísimo.

También aprendí que para recuperarme no tengo que preocuparme por el tiempo, ni pensar cuanto me llevará recuperarme, un año, dos, no tiene que ser una obsesión, esto es un proceso.

Esto que les voy a decir ahora por ahí suena egocéntrico pero lo siento así, y hoy estoy dispuesta a expresarme sin careta: Quiero agradecerme por haber tomado esta decisión, por haber sido valiente, por valorarme, por aceptar cambiar; agradecer al Centro, a los profesionales, administrativos, que trabajan muy bien, les agradezco por tratarme como una persona única e irrepetible y por supuesto a cada integrante de los grupos por los cuales tuve que atravesar, de cada uno siempre tomé algo y aprendí, a mis seres queridos, entiéndase familiares y amigos, por el acompañamiento, por estar ahí, por el respaldo, por el amor incondicional, gracias.
Perdón me estaba olvidando de algo que también aprendí y es a no resistirme, a confiar, a entregarme, a valorar el tratamiento porque es fundamental.

Estoy muy contenta por mi partida pero a la vez estoy un poco apenada y es porque no los voy a ver más y es una lástima porque han sido personas muy importantes en mi vida y han colaborado mucho en mi recuperación, así que me despido un abrazo muy grande a todos y lo mejor para ustedes.

Tengan confianza – voluntad – esperanza.

No encuentro palabras que puedan expresar el afecto que siento por todos así que simplemente los quiero… gracias. Crean en ustedes.”

Agradecemos a la paciente que nos autorizó la publicación de este material.

Lic. Norma Yegro – P.S. Arturo Varela
Centro de Asistencia Avellaneda
Programa de Prevención y Asistencia al Juego Compulsivo.
Informes: Avenida Belgrano 4775, Villa Domínico
Teléfono: 4353-4415 / 0800-444-4000

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