
El Padre Pascual dedicó más de 30 años de su vida al servicio de la parroquia de San José Obrero, destacándose por su compromiso social y su profundo acompañamiento a los más necesitados. Su legado perdura en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de conocerlo y compartir su camino.
Tras la misa, se llevó a cabo un responso en el lugar donde descansan sus restos, como un gesto de gratitud y recuerdo hacia este entrañable sacerdote que formó parte activa de la comunidad berissense durante más de tres décadas.
