Concierto de piano, ternura y dedicación

Con 24 años y unos dedos que van a la velocidad de la luz Ramiro ve con el alma y sus oídos. Dios lo bendijo con el don de la música. Su ceguera de nacimiento no fue obstáculo para desarrollar sus dotes como concertista de piano. Un joven del que se vislumbra un futuro promisorio.

«A mis 2 años comencé a tocar con los rayos de una bicicleta para Elisa y temas sencillos, ya a los 3 años y medio necesitaba más cuerdas y probé con instrumentos de cuerdas.» – Sí en los rayos de una rueda de bicicleta Ramiro descubrió la música. A los 5 años pasó a tocar un órgano. «En la biblioteca Argentina para ciegos me becaron y comencé a estudiar por partituras»

Ramiro obtuvo diversos premios y ante el concierto a presentarse dice: «No nervios para nada, me relaja saber que voy a poder dar mi música – música de grandes autores- y agradezco a mi madre, a mi familia y a quienes hacen posible este encuentro, que me da la posibilidad de que haya gente que me escuche»

Ramiro estará en el Salón Dorado del Teatro Roma a las 19 hs –puntual- allí los esperamos a todos.