Las actividades no sólo serán dentro del predio sino también en la Avenida Berro hasta Sarmiento. Allí estará ubicado el escenario en el que podrán verse shows de Taiko o tambores japoneses, danzas y canciones típicas, una presentación de la banda militar “Tambor de Tacuarí”, del Regimiento de Patricios y otra de de Carlos “Hiro” Hanashiro, el cantante más popular de la colectividad. En la misma avenida se instalarán 100 stands con artesanías y comidas japonesas.
La fiesta comenzará con la inauguración de un “Torii”, un típico pórtico en el que según la tradición se posa el ave fénix y simboliza la vida eterna. Estarán presentes autoridades nacionales y porteñas, de la embajada de Japón y la Fundación Cultural Argentino Japonesa que administra el jardín. “La cultura japonesa busca difundir ciertos valores importantes para la actualidad: el bienestar, el equilibrio y la armonía para que los hombres y mujeres se alejen del stress cotidiano que realmente es un impedimento para desarrollar una vida plena”, definió Sergio Myyagi, vocero de la Fundación Cultural Argentino-japonesa.
El Jardín Japonés se creó en mayo de 1967 para recibir a quienes eran por entonces los príncipes herederos de Japón, el emperador Akihito y su esposa Michiko. Pero también a modo de agradecimiento de esa nación oriental por la hospitalidad con que los argentinos recibieron a los inmigrantes de ese origen. El predio de tres hectáreas es un espacio de meditación y recreación. Tiene una cascada, un lago con carpas Koi, puentes. “El jardín también tiene una réplica de la campana por la paz mundial, que está en la ONU, y se toca cada 21 de septiembre en el Día Internacional de la Paz y también en cada apertura de sesiones ordinarias de las Naciones Unidas”, contó Miyagi.

En el complejo hay un restorán, una casa de té y un vivero. Se dedica a difundir la cultura japonesa, por eso organiza actividades como clases de origami, bonsai, pintura, caligrafía, reiki, espectáculos de artes marciales y cursos de animé y manga

